Miami (EE.UU.), 6 feb (EFE).- El histórico lanzamiento que se prevé este año de la misión Artemis II, que supondrá el regreso del hombre a la órbita lunar en más de cincuenta años, es apenas parte de una gran agenda de la NASA y empresas privadas como las de Jeff Bezos y Elon Musk, que buscarán pisar la Luna y Marte, y Boeing, que intentará borrar sus fallos de su primer vuelo tripulado a la Estación Espacial Internacional (EEI).
Así, este año se prevé el debut del aterrizador de carga de Blue Origin en la Luna, el aterrizaje de naves Starship en Marte, las nuevas pruebas del Starliner de Boeing tras dejar a dos astronautas varados en la EEI en 2024 y también el primer vuelo por la órbita terrestre de los aviones espaciales de Sierra Space.
La NASA centrará sus capacidades en alcanzar el satélite natural de la Tierra, mientras el sector privado espacial dará un paso adelante para dejar de ser un soporte y convertirse en un agente clave en el espacio.
El segundo vuelo del programa Artemis de la agencia espacial estadounidense NASA será la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo, aunque no tocará la superficie lunar. Su objetivo será alcanzar la órbita del satélite, rodearlo y regresar a la Tierra en unos diez días.
Inicialmente programado para este fin de semana, el despegue se pospuso a marzo después de que se detectase una fuga de combustible durante las pruebas de ensayo realizadas el pasado lunes.
La misión está integrada por cuatro astronautas, entre ellos el primer afroamericano, la primera mujer y el primer canadiense que viajarán a la Luna.
La NASA prevé regresar al regolito lunar con Artemis III, previsto para no antes de 2028.
La compañía espacial privada SpaceX, fundada por Elon Musk, prevé mandar las primeras naves Starship hacia Marte a finales de este año, siguiendo la hoja de ruta que pretende enviar las primeras misiones tripuladas al planeta rojo en 2030.
Cinco lanzamientos previstos tienen como objetivo "recopilar datos cruciales" sobre la atmósfera marciana y el aterrizaje en la superficie del planeta, según SpaceX.
El viaje a Marte se extiende por seis meses y cada nave transportará 10 toneladas de carga.
El ser humano nunca ha pisado Marte y los conocimientos sobre el planeta vecino se limitan a los orbitadores y los varios róvers enviados en las décadas recientes.
Blue Origin, la empresa espacial del fundador de Amazon, Jeff Bezos, tiene previsto el lanzamiento de su aterrizador Blue Moon Mark 1 sobre el Polo Sur lunar a finales de 2026, una misión no tripulada de soporte del programa Artemis.
Será el primer intento de Blue Origin de alcanzar la superficie lunar y, una vez allí, realizará investigaciones científicas para respaldar las misiones tripuladas en la Luna.
La MK1 intentará demostrar la capacidad de la compañía para aterrizar con precisión en el Polo Sur de la Luna en un momento en el que SpaceX ha recibido críticas de la NASA por sus retrasos con la Starship, el aterrizador que agencia espacial eligió originalmente para trasladar astronautas al satélite en Artemis III.
La nave Starliner de Boeing viajará a la EEI no antes de abril, pero se limitará a trasladar carga útil al laboratorio orbital en lugar de transportar astronautas.
El objetivo es demostrar que han arreglado los fallos en el sistema de propulsión que dejó varados a Butch Wilmore y Suni Williams en la estación espacial en junio de 2024, en lo que supuso la primera misión tripulada a la EEI de esta compañía.
En caso de éxito, el contrato de Boeing con la NASA incluye tres misiones tripuladas antes del desmantelamiento del laboratorio orbital en 2031.
El avión espacial Dream Chaser 'Tenacity' de Sierra Space realizará en el cuarto trimestre de este año su primer vuelo libre a la órbita baja terrestre.
El éxito de la prueba abriría la puerta a que la NASA solicitara a la compañía realizar misiones de reabastecimiento a la estación espacial con el 'Tenacity', según un contrato que fue modificado el año pasado para requerir más ensayos de vuelo.
Esta nave, que tiene la forma de un pequeño avión, aterriza en una pista convencional a modo de los transbordadores espaciales, lo que proporciona un aterrizaje más suave y mayor facilidad para sacar la carga útil. EFE
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