Irán advierte que no aceptará “demandas excesivas” antes del encuentro con EE.UU.

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Teherán, 6 feb (EFE).- Irán advirtió este viernes que está preparado para defender su soberanía ante las demandas excesivas, un mensaje que se produce poco antes del comienzo de nuevas negociación con Estados Unidos sobre su programa nuclear en Omán.

La República Islámica “está plenamente preparada para defender la soberanía y la seguridad nacional del país frente a demandas excesivas o aventuras”, dijo el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, en un encuentro con su homologo omaní Badr bin Hamad al Busaidi.

El diplomático iraní además expresó su “esperanza de que esta ronda de negociaciones, con la buena voluntad y la oportunidad de todas las partes, allane el camino para un entendimiento duradero entre Irán y Estados Unidos”.

Araqchí se reunirá está mañana con el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, en el que será su primer encuentro desde la guerra de los 12 días entre Irán e Israel y en la que Estados Unidos participó con el bombardeo de instalaciones nucleares iraníes.

Las negociaciones se celebran bajo las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de intervenir militarmente en el país persa para lo que ha desplegado el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate -formado por tres destructores lanzamisiles- cerca de aguas iraníes en el golfo Pérsico.

Estados Unidos busca incluir en la agenda, además del programa nuclear iraní, la limitación de sus misiles balísticos y hablar de su apoyo a los grupos regionales de Hamás, Hizbulá y los hutíes del Yemen, mientras Teherán quiere negociar exclusivamente la limitación de su programa nuclear.

Los dos países mantuvieron conversaciones el año pasado en Mascate, con Omán como intermediario, pero llegaron a su fin tras el inicio de la guerra entre Irán e Israel en junio.

Estas negociaciones se producen en uno de los momentos más bajos de la República Islámica tras vivir en enero las protestas más violentas desde su fundación en 1979, en medio de una grave crisis económica, un fuerte descontento de la población, su peor sequía en décadas y carencias de electrizad y gas.

Las protestas comenzaron en diciembre por la caída del rial, pero pronto se extendieron por el país pidiendo el fin de la República Islámica y llegaron a su fin en una represión en la que Teherán reconoce 3.117 muertos.

Pero organizaciones opositoras como HRANA, con sede en EE.UU., sitúan en 6.872, los fallecidos si bien continúa verificando más de 11.000 posibles muertes, así como 40.000 arrestos.

La relatora especial de la ONU para Irán, la japonesa Mai Sato, ha señalado a medios estadounidenses que informes de médicos dentro de Irán indicaban que podrían haberse registrado hasta 20.000 muertos por la represión, aunque según Naciones Unidas estas cifras siguen siendo difíciles de corroborar. EFE