Bruselas pone el foco en la 'flota fantasma' rusa, bancos y exportaciones en su 20ª ronda de sanciones

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La presidenta de la Comisión Europa, Ursula von der Leyen, ha presentado este viernes la propuesta del Ejecutivo comunitario para una nueva ronda de sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania, con el foco esta vez en su 'flota fantasma' para exportar petróleo, en su sistema bancario y sus exportaciones.

La nueva ronda de sanciones, la vigésima, se ha presentado mientras tienen lugar las conversaciones de paz a tres en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos. Ahora los Veintisiete deberán dar su visto bueno a estas medidas, que la Comisión tiene intención de aplicar de cara al cuarto aniversario de la invasión rusa del territorio ucraniano.

Este nuevo paquete de sanciones, el vigésimo, incluye la prohibición total de los servicios marítimos para el petróleo ruso con la intención de reducir los ingresos energéticos de Rusia, dificultando que Moscú pueda vender su crudo a la Unión Europea a través de buques con bandera de terceros países.

Esta medida se ha incluido en coordinación con otros socios afines de la UE tras abordarlo en una reunión del G7, ya que "el transporte marítimo es un negocio global", según ha explicado la propia Comisión Europea en un comunicado.

El Ejecutivo comunitario también ha propuesto incluir 43 buques más en su 'lista negra', alcanzando un total de 640 embarcaciones de la 'flota fantasma' rusa que utiliza Moscú para sortear las restricciones europeas a la exportación de energía rusa. Asimismo, ha propuesto dificultar la adquisición de petroleros por parte de Rusia y prohibiciones generalizadas al mantenimiento de sus buques metaneros y rompehielos.

Por otra parte, Bruselas ha sugerido medidas para "restringir aún más el sistema bancario ruso" y su capacidad para "crear canales de pago alternativos" para financiar su actividad económica, como sanciones a otros 20 bancos regiones rusos, así como contra empresas y plataformas que comercializan y permiten el uso de criptomonedas, habitual vía de elusión de las medidas restrictivas.

"Este es el punto débil de Rusia, y estamos presionando con fuerza para solucionarlo", ha sostenido la Comisión, que también ha detallado que está analizando a varios bancos de terceros países involucrados en la facilitación del comercio ilegal de bienes sancionados.

SANCIONES MÁS DURAS CONTRA EL COMERCIO

El tercer bloque de esta nueva ronda de sanciones se enfoca en endurecer las restricciones a la exportación a Rusia con nuevas prohibiciones a bienes y servicios, desde caucho hasta tractores y servicios de ciberseguridad, por un valor de más de 360 millones de euros.

La propuesta incluye nuevas prohibiciones a la importación de metales, productos químicos y minerales críticos --aún no sujetos a sanciones--, que tendrían un impacto económico por un valor superior a los 570 millones de euros.

Además, se plantean restricciones a la exportación de artículos y tecnologías utilizados en el frente por Rusia, como los materiales para producir explosivos, y se propone un cupo de amoníaco para limitar las importaciones existentes desde el país dirigido por Vladimir Putin.

Bruselas también ha subrayado una iniciativa para demostrar su "determinación de reducir la evasión de sanciones", activando por primera vez su herramienta antielusión. Esto incluye la prohibición a la exportación de "cualquier aparato de control numérico computarizado", así como equipos de radiofrecuencia que podrían actuar como puente para que los productos lleguen a Rusia, evadiendo las sanciones.

Por último, la propuesta de la Comisión contiene "salvaguardas jurídicas más fuertes" para proteger a las empresas de la UE de violaciones de sus derechos de propiedad intelectual o de "expropiaciones injustas" en Rusia debido a "sentencias judiciales abusivas" en respuesta a las sanciones.

LAS SANCIONES CONTRA RUSIA "FUNCIONAN"

Tras presentar esta propuesta de sanciones, Von der Leyen ha defendido la necesidad de presionar a Rusia para que acuda a la mesa de negociación de paz "con intenciones genuinas", toda vez que desde Bruselas han expresado que son escépticos con la evolución de las conversaciones mientras Moscú sigue bombardeando ciudades ucranianas.

En este sentido, la jefa del Ejecutivo comunitario ha sostenido que las sanciones de la UE a Rusia "funcionan", y ha puesto como ejemplo que los ingresos fiscales rusos provenientes del petróleo y el gas "cayeron un 24% en 2025 en comparación con el año anterior, el nivel más bajo desde 2020".

"Ahora insto a los Estados miembros a que aprueben rápidamente este nuevo paquete. Hacerlo enviaría una poderosa señal antes del sombrío cuarto aniversario de esta guerra: Nuestro compromiso con una Ucrania libre y soberana es inquebrantable", ha proseguido en un mensaje publicado en redes sociales.

También se ha referido a este nuevo paquete de sanciones la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, que ha afirmado que "dañan gravemente la economía rusa" y socavan "su capacidad bélica".

"Moscú no es invencible. En el campo de batalla, su Ejército se estanca. En casa, su economía se resquebraja. Más presión, junto con nuestros socios, y un mayor apoyo militar a Ucrania pueden acortar esta guerra", ha aseverado en otro mensaje en redes sociales.