Una borrasca "sin precedentes" deja miles de evacuados, localidades incomunicadas y una desaparecida en Málaga

Efectivos militares, avisos de emergencia y numerosos desalojos marcan la gravedad del temporal en el sur de España, con miles de afectados por inundaciones, cortes de comunicación y clases suspendidas, mientras continúa la búsqueda de una desaparecida en Sayalonga

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El municipio de Grazalema, en Cádiz, registró 600 litros de precipitaciones acumuladas en una sola noche, casi la mitad de lo que recibió durante todo el mes de enero, lo que manifiesta la magnitud del episodio meteorológico que afecta al sur de España. La borrasca 'Leonardo', catalogada como “sin precedentes” por las autoridades, ha ocasionado miles de evacuados, localidades incomunicadas, interrupciones en los servicios de transporte, suspensión de clases y la desaparición de una mujer en Sayalonga (Málaga), según consignó el medio El País.

Andalucía figura como la comunidad autónoma más castigada por el temporal, con aproximadamente 4.000 personas desalojadas y una extensa activación de recursos de emergencia, incluyendo el despliegue de 404 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El diario El País reportó que este contingente militar permanece operativo ante riesgos persistentes asociados a posibles derrumbes, la situación de las presas y el aumento del caudal de ríos debido a las lluvias. El desastre alcanzó otras regiones, y Extremadura, Galicia y Castilla-La Mancha sufrieron también incidencias de relevancia durante las últimas horas, mientras que las administraciones de Andalucía y Extremadura recurrieron al sistema ES-Alert para notificar emergencia por riesgo extremo a la población.

En concreto, El País detalló que, en Extremadura, los habitantes de La Bazana y Valuengo, ambas en la provincia de Badajoz, recibieron un mensaje de alerta a las 7:00 horas por el peligro de una avenida importante del río Ardila, vinculada al estado de la presa de Valuengo. Por su parte, la provincia andaluza de Cádiz experimentó un aviso similar en Jerez de la Frontera ante el agravamiento de la situación en la vega del río Guadalete. El medio El País explicó que los problemas de comunicación han alcanzado a las redes ferroviarias, con Renfe manteniendo la suspensión amplia de trenes en Andalucía, a excepción del Cercanías C1 en Málaga y el servicio AVE Madrid-Córdoba. Además, en Galicia se suspendieron conexiones ferroviarias con la ciudad de Vigo debido al riesgo de inundaciones.

Respecto al tráfico por carretera, según la información difundida por El País, la Dirección General de Tráfico notificó el cierre de 165 vías afectadas por inundaciones y desprendimientos, incluidas dos carreteras principales: la A-44 a su paso por Campillo de Arenas (Jaén), dirección Granada, y la A-48 en Vejer de la Frontera (Cádiz), en sentido Tarifa. Pese a la reanudación paulatina de la actividad escolar, Almería, Granada y Jaén permanecen sin clases y las universidades públicas andaluzas suspendieron la presencialidad y reprogramaron exámenes, salvo en las universidades de Huelva, Málaga y Sevilla.

El País también informó sobre la gravedad en Grazalema, considerada por las autoridades como una de las peores situaciones tras las intensas precipitaciones. En esa localidad, las acciones de la UME incluyeron la evacuación de 60 personas de las zonas bajas y aledañas a la presa. Arcos de la Frontera, en Cádiz, también ha vivido la evacuación de mil personas, entre ellas los residentes de un geriátrico que albergaba a 142 personas y habitantes de dos filas de una urbanización próxima al pantano de El Santiscal.

Otras provincias de Andalucía también se han visto afectadas. Granada registró desalojos en Dúdar (120 personas), Cenes de la Vega (diez) y Órgiva (siete), donde aproximadamente 270 personas continúan incomunicadas por el estado de las vías. En Córdoba, hubo evacuaciones en la capital, específicamente en la zona de Guadalvalle, afectando a 60 personas, así como en Puente Genil (12 personas realojadas en un hotel), y en Baena (seis personas desalojadas de la Vega Bajo, junto al río Guadajoz). Adicionalmente, se evacuaron asentamientos rumanos en Camino de la Barca y Camino de Carbonell. Villa del Río sumó 200 desalojados en la zona de Huertos Familiares y Villafranca de Córdoba otros 63, mientras que Los Piedros (Lucena) y Carcabuey también se vieron forzados a evacuar.

El medio El País añadió que en Sevilla tuvieron lugar desalojos en Écija, con 76 personas afectadas. Jaén presenció evacuaciones en Andújar, mientras que en Málaga se evacuaron dos viviendas en Cuevas del Becerro, cuyos cuatro ocupantes buscaron refugio en hoteles o en casas de familiares. Almería enfrentó especialmente problemas de viento y oleaje, lo que llevó al cierre de su puerto a los ferris, retrasos en vuelos y suspensión de trenes hacia Madrid. En Marbella, parte del litoral perdió hasta diez metros de playa debido al arrastre de arena provocado por el temporal. La búsqueda de la mujer que desapareció tras la crecida del río Turvilla en la localidad malagueña de Sayalonga continúa, reportó El País.

En Extremadura, la crisis hidrológica se manifiesta en 19 presas de la cuenca del Guadiana que liberan agua, destacando la presa de Villalba de los Barros, que nunca había tenido que aliviar caudal, así como los embalses Gargáligas y Cubilar, ubicados en su máximo histórico. En Badajoz, las pedanías de Gévora y Valdebótoa vieron a sus habitantes evacuar de forma obligada tras el desbordamiento potencial de los ríos Gévora y Zapatón. Las clases en la pedanía de Gévora se cancelaron y la alerta se mantiene en otras zonas como Los Lebratos, Dehesilla, Campomanes y San Gabriel. Cáceres tuvo que activar el Nivel 2 de emergencia municipal en Coria por el incremento del caudal del río Alagón y evacuar de manera preventiva en La Isleta.

En Galicia, el temporal forzó el cierre de la autovía PO-11 entre Marín y Pontevedra durante cuatro días, con el mar desbordando el pavimento. El país precisó que varias localidades gallegas recibieron aproximadamente 50 litros de agua acumulada, acompañada de vientos superiores a 100 kilómetros por hora que impactaron en las comunicaciones hacia Vigo, tras la suspensión de los servicios marítimos y ferroviarios. La crecida de los ríos, en particular en la demarcación Miño-Sil, generó inundaciones en Ourense, afectando a distintos municipios ribereños.

Madrid, según escribió El País, mantiene activos los avisos de nivel rojo ante el riesgo del desbordamiento del río Jarama, especialmente entre Mejorada del Campo y San Fernando de Henares y también en Titulcia, donde los caudales superan los umbrales establecidos para la alerta máxima. Varias presas importantes de la región —El Atazar, Santillana, Picadas y El Pardo— liberan agua en niveles extraordinarios por la cantidad acumulada.

En Castilla-La Mancha, El País expuso que se activó la fase de alerta por el riesgo de desbordamiento en varios ríos y ante la previsión de nuevas aperturas controladas de presas. La suspensión de rutas escolares perjudicó a 320 estudiantes en provincias como Albacete, Ciudad Real y Guadalajara. La Comunidad Valenciana, por su parte, experimentó ráfagas de viento que llegaron a 136 kilómetros por hora en Buñol.

El operativo desplegado por la UME sigue coordinando tareas en los territorios más afectados, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, indicó que el dispositivo responde a un temporal “sin precedentes” tanto por su extensión como por la cantidad de precipitaciones y efectos resultantes sobre la población y las infraestructuras, según el reporte de El País.