La OTAN pide "contención" tras expirarse el Nuevo START y afea la "retórica nuclear irresponsable" de Rusia

Aliados occidentales advierten sobre la creciente modernización armamentística de Moscú y Pekín, subrayando que la vigilancia internacional resulta crucial tras la caducidad del acuerdo entre potencias nucleares y el aumento de la dependencia de armas estratégicas

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El aumento de la capacidad nuclear en China mediante la diversificación y expansión de su arsenal, así como el desarrollo de sistemas de lanzamiento sofisticados para consolidar una tríada nuclear, ha generado preocupación entre los aliados occidentales por el equilibrio estratégico global. A raíz de la expiración sin acuerdo de prórroga del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START entre Estados Unidos y Rusia, la Alianza Atlántica ha solicitado a las potencias que actúen con contención, subrayando la importancia crítica de la responsabilidad internacional en la nueva coyuntura. Según reportó Europa Press, la OTAN considera que la vigilancia y la cooperación globales resultan cruciales en la gestión de arsenales nucleares y en la prevención de escaladas.

Fuentes de la OTAN citadas por Europa Press afirmaron que, tras el vencimiento del pacto firmado en 2010, la necesidad de prudencia y responsabilidad en el manejo del armamento nuclear se vuelve esencial para la seguridad global. En este marco, la Alianza subraya que la "contención y la responsabilidad" deben ser prioritarias, especialmente en ausencia de mecanismos mutuamente acordados para la verificación y el control de armas estratégicas entre Washington y Moscú.

El medio Europa Press detalló que la OTAN ha expresado su inquietud ante la postura de Moscú, caracterizada por lo que calificó de "retórica nuclear irresponsable" y por una estrategia basada en la intimidación, confirmada a ojos de la Alianza tras el anuncio de suspensión de la participación rusa en el tratado, comunicado por el presidente Vladimir Putin en febrero de 2023 en el contexto de la invasión a Ucrania. Los aliados occidentales interpretan la comunicación nuclear y las acciones recientes de Rusia como tácticas para presionar y modificar el status quo de la seguridad internacional, incrementando la dependencia de la doctrina y sistemas nucleares para su estrategia global.

La OTAN ha indicado, según recogió Europa Press, que en los últimos años, Rusia ha elevado su despliegue de sistemas nucleares, además de apostar por armas de corto y medio alcance con doble capacidad, lo que amplía el rango de escenarios en los que podrían emplearse estos sistemas. Esa diversificación de recursos estratégicos por parte rusa se enmarca dentro de una política de modernización armamentística constante, la cual también incluye el desarrollo de tecnologías nucleares inéditas. La interpretación de la Alianza es que estos movimientos buscan fortalecer el poder de disuasión y responder así a la percepción de amenazas externas, en particular la extensión de la influencia de Occidente en Europa Oriental.

Por otro lado, la OTAN apuntó directamente hacia el gobierno de Pekín, al considerar que China mantiene una acción sostenida y rápida orientada a expandir la cantidad de ojivas nucleares y a mejorar su capacidad de lanzamiento. De acuerdo con la información de Europa Press, el país asiático desarrolla activamente nuevos vectores, incluidos misiles terrestres, bases aéreas adaptadas y capacidades submarinas. Esto reviste particular relevancia ya que la aspiración de conformar una tríada nuclear coloca a China en una posición más relevante dentro de la competición estratégica mundial y altera la dinámica de disuasión trilateral.

La expiración del tratado Nuevo START, planteada por la OTAN como una coyuntura delicada, deja a las potencias sin un marco legal directo que limite el número de cabezas nucleares operativas y los vehículos de lanzamiento estratégicos. Según publicaron las fuentes consultadas por Europa Press, este vacío eleva los riesgos asociados a una potencial escalada armamentística, por lo que la Alianza insiste en la necesidad de adoptar todas las medidas que aseguren la credibilidad y la eficacia de la postura de defensa colectiva.

En este contexto, la OTAN ha reafirmado su compromiso con una estrategia integral de disuasión y defensa, cuya viabilidad técnica y política se presenta como un objetivo prioritario. Conforme a las informaciones facilitadas por Europa Press, la organización considera imprescindible mantener los mecanismos de consulta, compartir inteligencia y fortalecer los acuerdos de defensa entre sus miembros para enfrentar la incertidumbre resultante de la finalización del acuerdo bilateral entre Rusia y Estados Unidos.

De acuerdo con el análisis brindado por la misma fuente, tanto China como Rusia están involucradas en procesos acelerados de modernización y despliegue de nuevas armas estratégicas, ampliando su influencia y capacidad de respuesta ante contingencias globales. La OTAN observa estas tendencias como elementos que refuerzan la importancia de monitorear los avances tecnológicos y doctrinales en el ámbito militar, sin descartar la posibilidad de proliferación o un mayor uso de armas de doble capacidad.

La presencia de sistemas nucleares tácticos y estratégicos más avanzados en los arsenales rusos y chinos configura un entorno de seguridad más incierto, prolongando la competencia entre grandes potencias. Este escenario, según reiteró Europa Press, exige respuestas coordinadas y un refuerzo de las alianzas multilaterales, así como iniciativas para fomentar la transparencia y las verificaciones mutuas, a pesar de la inexistencia actual de un marco vinculante entre los principales poseedores de armas nucleares.

En conclusión, la finalización del Nuevo START, la modernización armamentística en Rusia y China, y las advertencias de la OTAN sobre la potencial inestabilidad estratégica subrayan la urgencia de mantener la contención y la vigilancia internacional, elementos considerados fundamentales para evitar nuevos ciclos de rivalidad y fortalecer la seguridad colectiva.