M.C. Escher, el arquitecto de lo imposible, tiene su primera gran exposición en París

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Pol Lloberas Cardona

París, 3 feb (EFE).- El dibujante y grabador neerlandés Maurits Cornelis Escher (1898-1972), abreviado como M.C. Escher y conocido por sus dibujos surrealistas de perspectivas imposibles e ilusiones ópticas, cuenta por primera vez con una gran exposición de su obra en París, que incluye más de 200 grabados y dibujos originales.

En una exposición en la Casa de la Moneda de París titulada 'M.C. Escher', abierta al público desde el pasado 15 de noviembre y hasta el próximo 1 de marzo, grabados, dibujos, bocetos y objetos de la vida del artista se reúnen bajo un mismo techo en la primera muestra de estas características en la ciudad.

El comisario de la exposición, el historiador del arte Jean-Hubert Martin, afirmó a EFE que, si bien ya se han expuesto "algunos de sus grabados" en el Instituto Neerlandés de París, esta es "la primera gran exposición retrospectiva" de su obra en la capital, algo atribuible al trato que la academia dio históricamente a Escher.

"No es reconocido en general por los grandes museos de arte moderno porque es grabador, trabaja en blanco y negro y no es pintor. Por tanto, hay una jerarquía de las artes que sigue imperando (...) pero, al mismo tiempo, sus imágenes han tenido tal difusión que se ha convertido en un artista muy popular", explicó el comisario.

Dado a conocer por su particular y rompedor uso de la perspectiva, con el que cuestionó el estándar artístico del momento, Escher fascinó al público con obras como "Ascender y Descender" (1960), donde presenta la ilusión de una escalera infinita, o "Cascada" (1961), donde el curso del agua que alimenta un molino se inicia en el mismo punto en el que termina.

Además, su obra atrajo particularmente a matemáticos, "algunos de los cuales fueron ganadores del premio Nobel", según Martin, porque "por primera vez, veían a un artista que justamente era capaz de traducir" sus "fórmulas abstractas" en imágenes.

Uno de los principios empleados en su obra surgió de los viajes que Escher hizo a Andalucía, al visitar la Alhambra de Granada y la Mezquita Catedral de Córdoba en 1936, donde desarrolló un particular interés por la "teselación" o creación de patrones mediante la repetición de figuras que no dejan espacio entre ellas, de tal modo que quedan encajadas como teselas de un gran mosaico.

"Clasificó (los mosaicos de piedra de la Alhambra) para obtener una especie de repertorio que le sirvió mucho para, más tarde, elaborar estos sistemas de imágenes donde todo queda imbricado, sin un solo espacio hueco, y con lo que llegó a hacer imágenes completamente únicas", agregó el comisario.

Con esta técnica, Escher confeccionó algunas de las estampas más conocidas de toda su producción, como "Cielo y Agua I" (1938), en el que pájaros negros se convierten gradualmente en pescados blancos mediante un juego de siluetas.

Además de los grabados originales de Escher, la exposición ofrece diferentes salas en las que experimentar ilusiones ópticas reminiscentes de su obra, como una habitación en la que el visitante parece más grande o pequeño según dónde se sitúe, una sala de espejos que emula el vuelo de pájaros infinitos de su obra 'Depth' (1955), o una galería que da vida a los personajes que suben y bajan las escaleras de sus obras. EFE

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