EE.UU. busca reactivar la cooperación con el Sahel en medio de su giro hacia Rusia

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Bamako, 3 feb (EFE).- El jefe de la Oficina de África del Departamento de Estado estadounidense, Nick Checker, ha viajado a Mali y mantendrá también contactos con sus vecinos Burkina Faso y Níger para retomar la cooperación bilateral en un contexto marcado por el distanciamiento de Occidente de las juntas militares golpistas que controlan estos países y su aproximación a Rusia.

Checker "viaja a Bamako para transmitir el respeto de Estados Unidos por la soberanía de Mali y su deseo de trazar un nuevo rumbo en la relación bilateral y superar los errores políticos".

"Estados Unidos espera con interés debatir los próximos pasos para fortalecer la cooperación entre Estados Unidos y Mali y consultar con otros gobiernos de la región, incluidos Burkina Faso y Níger, sobre la seguridad y los intereses económicos compartidos", señaló la Oficina de África del Departamento de Estado estadounidense al anunciar la visita en su cuenta de la red social X.

En Bamako, Checker se reunió con el jefe de la diplomacia maliense, Abdoulaye Diop, en el marco del "diálogo político regular entre ambos países", según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Mali.

Durante la reunión, se abordaron perspectivas de "relanzamiento de la cooperación bilateral en áreas de interés común", como la lucha contra el terrorismo y la promoción de intercambios económicos y comerciales, sobre la base de una asociación de beneficio mutuo, añade la nota.

Por su parte, EE.UU. reafirmó su respeto a la soberanía de Mali y su intención de "revitalizar la cooperación bilateral sobre nuevas bases", caracterizadas por el "respeto mutuo y sin injerencias", según recoge el comunicado del Gobierno maliense.

El ministro Diop valoró la nueva aproximación estadounidense, pero subrayó que debe integrarse en un marco que contemple las "evoluciones geopolíticas", en particular la Confederación de Estados del Sahel (AES), subraya la nota.

Este nuevo bloque regional surgió tras el distanciamiento de Mali, al igual que Níger y Burkina Faso, de su antigua potencia colonial, Francia, y de Occidente en general, así como su aproximación a Rusia en busca de apoyo militar en la lucha contra el terrorismo y su retirada de la importante organización africana CEDEAO.

Después de la retirada de las fuerzas antiterroristas francesas e internacionales de Mali, a petición de la "junta golpista", Rusia se involucró en la lucha contra el yihadismo en el país, primero a través de sus mercenarios del grupo Wagner y posteriormente con el Africa Corps.

Sin embargo, la cooperación no se limitó al ámbito militar. En junio pasado, la junta militar, en colaboración con Rusia, puso en marcha la construcción cerca de Bamako de la primera refinería de oro del país, que tendrá una capacidad de procesamiento de 200 toneladas anuales.

Los tres países del Sahel, que se enfrentan a un grave aumento de la actividad yihadista, han vivido golpes de Estado militares consecutivos desde 2020. Ese año oficiales malienses sublevados bajo el liderazgo del coronel Assimi Goita derrocaron al presidente electo Ibrahim Boubacar Keita.

Posteriormente, en 2022 y 2023, el capitán Ibrahim Traoré y el general Abdourahamane Tiani se hicieron con el poder en Burkina Faso y Níger, respectivamente. EFE