Agricultores se movilizan en Pamplona reclamando "reciprocidad" en las condiciones del acuerdo de Mercosur

El sector agrario exige que los productos importados cumplan los mismos estándares que los locales, advierte sobre riesgos para la salud y el medio ambiente y denuncia falta de controles en acuerdos comerciales como el de la Unión Europea con Mercosur

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Durante el recorrido de la manifestación, la exigencia de controles más estrictos para los productos que llegan de fuera de la Unión Europea cobró protagonismo, sustentada en la preocupación del sector agrario por los efectos que estos bienes pueden tener en la salud humana y en el medio ambiente. De acuerdo con la información publicada por el medio, agricultores y ganaderos reclamaron en Pamplona que se apliquen a las importaciones los mismos estándares que rigen para la producción local, al considerar que la actual falta de reciprocidad pone en riesgo tanto a los profesionales del campo como a los consumidores.

Según detalló el medio, la protesta fue organizada por la Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra (UAGN) y EHNE Nafarroa, dos de las principales organizaciones agrarias de la región, y recorrió el centro de la ciudad este jueves. Encabezando la movilización se ubicó un tractor con una pancarta que rezaba: "Tu salud no se negocia". El inicio de la marcha tuvo lugar en la Plaza de la Constitución, junto al edificio Baluarte, punto desde donde los manifestantes avanzaron para visibilizar sus demandas al conjunto de la sociedad.

Félix Bariáin, presidente de UAGN, acompañado por Fermín Gorraiz, presidente de EHNE Nafarroa, se pronunció ante los medios antes del inicio de la manifestación. Tal como consignó el medio, Bariáin consideró que el sector primario lleva décadas soportando condiciones restrictivas que ahora no se ven reflejadas en los acuerdos con terceros países. "Además del sector primario, nos estamos jugando la salud, porque a nosotros muchas veces se nos prohíbe la utilización de materias activas porque pueden ser inductoras de enfermedades como el cáncer, porque pueden afectar al sistema endocrino de las personas", manifestó Bariáin, según informó la fuente. Pese a estas restricciones, señaló que desde la Unión Europea se permite la entrada de productos agrícolas tratados con sustancias vetadas en los países comunitarios.

El líder de UAGN criticó la contradicción de los europarlamentarios que en ocasión votaron a favor de prohibir sustancias peligrosas, pero posteriormente han dado apoyo a la importación de productos obtenidos con esos mismos químicos. De acuerdo con el medio, Bariáin aclaró que la protesta no está en contra de que existan acuerdos comerciales como el establecido entre la UE y Mercosur o el que se negocia con India, sino de que no exista una reciprocidad en los estándares exigidos. "Nosotros, evidentemente, no estamos en contra de acuerdos como el de Mercosur o de acuerdos como el de India, sino que estamos en contra de que no haya una reciprocidad", afirmó Bariáin, según publicó la fuente original.

El sector agrario, remarcó Bariáin en declaraciones recogidas por el medio, mantiene una postura unificada sobre esta problemática e insta tanto a la sociedad como a la clase política a tomar conciencia de lo que está en juego. Además, subrayó la incongruencia de que mientras se adoptan políticas europeas para mitigar el cambio climático mediante normativas internas, se favorece el ingreso de alimentos producidos a gran distancia y transportados durante semanas en barco, con el consiguiente aumento de emisiones de CO2 y el uso de sustancias prohibidas localmente.

Según recogió el medio, el dirigente de UAGN planteó la incógnita sobre los intereses de quienes aprueban estas importaciones. "¿Qué tipo de interés puede un europarlamentario tener a la hora de dar al botón de 'sí', fomentando la entrada de estos productos, cuando los tiene aquí?", expresó Bariáin, quien consideró que en estas decisiones podría influir el fenómeno de las ‘puertas giratorias’.

Preguntado sobre si el sector agrícola es utilizado como moneda de cambio frente a otros intereses, Bariáin respondió afirmativamente. De acuerdo con el medio, indicó que la alimentación, considerada como el bien más valioso de una sociedad, no debe depender de mercados exteriores, porque esto pone en riesgo la autosuficiencia y la seguridad de un país. "Cuando una economía, su bien más preciado, que es la alimentación, pasa a depender de terceros países, esa economía está muerta y ese país está muerto", dijo Bariáin, añadiendo la necesidad de proteger la producción local, sobre todo en una región como Navarra, reconocida por su capacidad agroalimentaria.

En cuanto a la actuación de los partidos políticos, Bariáin explicó a la prensa, según detalló el medio, que han mantenido reuniones tanto con el Partido Socialista como con el Partido Popular. Destacó que aunque ambos partidos se muestran públicamente favorables al sector, el apoyo debe materializarse en acciones concretas y urgentes.

El señalamiento sobre la falta de controles rigurosos en aduanas fue uno de los puntos de mayor peso en la protesta. Bariáin manifestó, según recogió la información periodística, que la afirmación del Gobierno central sobre el control exhaustivo de los productos importados no se condice con la realidad. Precisó que solo se revisa el 0,0082% de las mercancías que ingresan, lo que equivale prácticamente a una ausencia de supervisión sobre el origen y la calidad de lo que llega a las mesas de los consumidores.

Fermín Gorraiz, al frente de EHNE Nafarroa, también expuso los perjuicios que generan los acuerdos internacionales para el sector primario. Como detalló el medio, Gorraiz sostuvo que tratados como el de la UE con Mercosur suponen el intercambio de la agricultura por ventajas para la industria. Explicó que países terceros mantienen el uso de fitosanitarios y hormonas de crecimiento prohibidas en Europa, lo que coloca a los productores locales en una clara situación de desventaja. “Estamos jugando en dos ligas diferentes”, sentenció Gorraiz, señalando que no solo los agricultores navarros salen perjudicados, sino también los consumidores europeos.

El dirigente de EHNE Nafarroa expuso que los acuerdos actuales terminan beneficiando a grandes empresas y multinacionales, en lugar de favorecer a las explotaciones familiares, tanto en el país exportador como en el importador. Según Gorraiz, esas compañías dominan la comercialización y fijan precios bajos en origen, mientras que los productos llegan a los mercados europeos tras haber superado distancias considerables y con costes ambientales asociados.

Ante las preguntas de los periodistas, Gorraiz también dudó sobre la posibilidad de que sus reivindicaciones obtengan respuesta de las instituciones europeas. De acuerdo con lo publicado, expresó que la percepción del sector es que los agricultores son usados como moneda de cambio y que, por esa razón, las modificaciones que reclaman encuentran muchas dificultades para prosperar.

Tanto UAGN como EHNE Nafarroa han insistido, según reportó el medio, en la importancia de que la sociedad conozca los riesgos de una desregulación en los controles de los productos importados y de la necesidad de demanda a la clase política la garantía de estándares uniformes para todos los alimentos vendidos en Europa. La movilización en Pamplona mostró la determinación del sector primario por mantener la presión para que los futuros acuerdos comerciales aseguren una verdadera reciprocidad y protejan no solo la viabilidad de las explotaciones locales, sino también la salud pública y el entorno.