Una orden judicial federal determinó que Liam Conejo Ramos, de cinco años de edad, y su padre, Adrian Alexander Conejo Arias, quienes se encuentran retenidos en un centro para migrantes en San Antonio, Texas, no sean deportados de manera inmediata a Ecuador. De acuerdo con información difundida por la agencia EFE, la decisión judicial surge luego de que ambos fueran arrestados la semana pasada en un suburbio de Mineápolis, estado de Minesota, y separados del resto de su familia.
Según el reporte de EFE, agentes federales detuvieron a Adrian Alexander Conejo Arias a la entrada de su residencia, momento en el cual su hijo menor, Liam Conejo Ramos, también fue separado del grupo familiar. Desde el momento de la detención, padre e hijo han permanecido bajo custodia, sin posibilidad de reunirse con otros miembros de la familia ni de regresar a Ecuador, su país de origen.
El fallo emitido por el juez federal impide, por ahora, cualquier procedimiento que conduzca a la deportación de ambos hacia territorio ecuatoriano, por lo que su traslado ha quedado suspendido hasta nueva orden judicial, detalló EFE. La agencia señaló además que esta resolución judicial fue emitida el martes, en respuesta a la situación que se suscitó tras la detención el pasado miércoles en Minesota.
La familia Conejo Ramos experimentó la separación al frente de su hogar en Mineápolis cuando se efectuó la detención por parte de autoridades migratorias. Desde entonces, tanto el padre como el menor han quedado bajo resguardo de las autoridades migratorias en Texas, a la espera de una resolución definitiva sobre su situación.
De acuerdo con EFE, este caso forma parte de episodios recientes en los que familias migrantes son separadas y trasladadas a centros de reclusión en distintos puntos del país, generando cuestionamientos y atención tanto en el ámbito jurídico como en el social. Por ahora, la orden impartida por el tribunal prohíbe expresamente que los Conejo Ramos sean enviados a Ecuador mientras continúa el proceso legal en su contra.
Según publicó EFE, la situación permanece en desarrollo, con el futuro de los miembros de la familia condicionado a la decisión final del tribunal migratorio que lleva adelante el caso.