Rusia retira equipo militar y logístico del noreste de Siria

Aviones rusos de carga han trasladado material desde Qamishli hacia Latakia, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, mientras el noreste queda bajo control gubernamental tras un acuerdo por la retirada de los grupos kurdos y cese de hostilidades

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El traslado de material militar desde Qamishli hasta Latakia responde a la toma de control administrativo y militar del noreste de Siria por parte del Gobierno central tras el reciente acuerdo con sectores kurdos, según publicó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. En ese contexto, dos aeronaves Ilyushin operadas por fuerzas rusas aterrizaron en el aeropuerto de Qamishli el pasado jueves bajo elevadas medidas de seguridad. El proceso, según detalló el Observatorio, incluyó la retirada de equipos logísticos y militares hacia la base aérea de Hmeimim, situada en la gobernación de Latakia, sin que se haya registrado hasta ahora una reducción visible en el número de efectivos militares rusos presentes en la zona.

El Observatorio Sirio, con base en Londres, consignó que, aunque el Kremlin no ha emitido comentarios oficiales sobre este movimiento de material, la operación se alinea con una transformación política en el noreste sirio. Tras la retirada de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), fuerzas alineadas con la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES), el Gobierno dirigido por el presidente de transición Ahmed Al Shara recuperó el control territorial de esa región. El proceso formó parte de un acuerdo de alto el fuego, que estableció el cese inmediato de las acciones militares por parte del Ejército sirio y la transferencia completa de la autoridad civil y administrativa al Estado sirio en las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa.

De acuerdo con la misma fuente, el acuerdo incluye, además de la retirada de las FDS, la integración de todas las instituciones civiles que operaban bajo la gobernación de Hasaka dentro de la estructura administrativa oficial del Gobierno sirio. De este modo, la administración kurda y sus fuerzas armadas cedieron sus funciones y competencias, permitiendo una reintegración bajo supervisión estatal.

Según lo reportado por el Observatorio, la retirada de equipos desde Qamishli no ha afectado por ahora la presencia de tropas rusas en el área. Fuentes locales entrevistadas por la organización indicaron que los aviones de carga Ilyushin realizaron su operación en un ambiente de máxima seguridad, reflejando la sensibilidad de los movimientos militares y las implicaciones que estos tienen en la nueva correlación de fuerzas tras el acuerdo político alcanzado.

Por su parte, el medio detalló que la transferencia administrativa y militar abarca de modo directo las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa, mientras que Hasaka se integra en términos civiles y estructurales al aparato estatal. La solución pactada buscó contener la escalada bélica en el noreste del país, frenando la ofensiva gubernamental y desactivando la resistencia armada kurda en ese territorio.

A falta de confirmación oficial del Gobierno ruso sobre la retirada, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos continúa recabando información sobre movimientos militares y logísticos en la zona, cuyo control estratégico ha sido objeto de disputa entre fuerzas rusas, sirias y kurdas durante años. El reciente acuerdo, según las fuentes consultadas por el Observatorio, modifica el mapa del poder en el noreste sirio, asegurando el regreso de la administración directa por parte del Estado central y el repliegue parcial de recursos rusos tras la consecución de las nuevas coordenadas de seguridad pactadas entre los actores involucrados.