
Según lo declarado por Marcos Charles, principal responsable del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, la agencia llevó al niño de cinco años y a su padre, identificado como Adrián Alexander Conejo Arias, a las instalaciones de ICE en la ciudad para su procesamiento migratorio, asegurando que ambos permanecen actualmente en un centro residencial familiar donde reciben atención adecuada. Charles sostuvo que el ICE no tenía como objetivo detener al menor y defendió la gestión de los agentes tras la detención de Conejo Arias.
El medio NBC reportó que la situación se produjo después de la publicación de imágenes en las cuales un agente federal del ICE aparece custodiando al niño. Ante la controversia generada, Charles relató en rueda de prensa que los hechos ocurrieron durante un operativo orientado a arrestar a Conejo Arias, en el que el padre, tras percatarse de la llegada de los oficiales, optó por huir a pie abandonando al menor dentro de un vehículo en época invernal. El funcionario describió que un agente permaneció junto al niño mientras otros iban tras el adulto, y que después de la detención los oficiales mantuvieron a Liam bajo cuidado, lo alimentaron y permanecieron con él durante varias horas asegurándose de su bienestar, hasta gestionar el reencuentro con su familia. Charles enfatizó que fueron sus agentes quienes velaron por la seguridad del niño, no el padre, y recalcó el enfoque humano de los efectivos bajo su mando.
Charles destacó además las dificultades para devolver el niño a su entorno familiar, afirmando que los agentes trataron de reintegrarlo a su hogar, pero las personas presentes en la vivienda donde residía se negaron a abrir la puerta o a recibirlo de nuevo. “Déjenme decirlo otra vez: vieron al niño y se negaron a abrir la puerta y aceptarlo de nuevo”, puntualizó el representante del ICE según consignó NBC. Añadió que, a solicitud de Conejo Arias, el menor finalmente permaneció con su padre durante todo el proceso administrativo.
En sus comunicaciones, Charles defendió la labor de ICE y la conducta de sus agentes durante este caso, insistiendo en que “mis oficiales hacen lo correcto, sin importar lo difícil o cuánto tiempo lleve”. Al explicar la posición de la agencia, reiteró que el objetivo de la operación era la detención de Conejo Arias y no la del menor, un punto que también había señalado previamente el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, según reportó NBC.
La noticia adquirió relevancia nacional tras la publicación de la imagen del niño junto al agente y los cuestionamientos sobre el trato dispensado a menores en operativos migratorios. El mismo jueves, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, desmintió que el niño hubiera sido formalmente detenido, contradiciendo informaciones preliminares que circularon tras la difusión de la fotografía.
NBC detalló, además, que el distrito escolar público del norte de Minneapolis denunció la detención de cuatro menores en las últimas semanas en operativos de ICE; entre ellos se encuentra el niño de cinco años. Dos de los afectados fueron interceptados cuando se dirigían a la escuela, situación que generó inquietud en la comunidad educativa y un aumento de la tensión social. Las acciones recientes del ICE se han producido en un contexto de alarma y protestas, especialmente tras el fallecimiento de Renee Good por disparos de un agente federal en Minneapolis.
El contexto en el que se desarrollan estos operativos ha puesto bajo el escrutinio público tanto al ICE como a otros organismos federales en Minnesota desde el inicio de los recientes despliegues de 2025. Las declaraciones de Charles buscan contrarrestar las críticas a la actuación del cuerpo y poner el foco en la gestión que, según su versión, prioriza la reunificación familiar y la seguridad de los menores afectados en este tipo de procedimientos.