
Desde el inicio del proceso de identificación tras el accidente ferroviario en Adamuz, el Instituto de Medicina Legal de Córdoba ha logrado identificar 42 de las 43 víctimas sometidas a autopsia, restando solo una persona pendiente de ser reconocida. Esta actualización se suma al hallazgo, poco antes de las 15:00 del jueves, de los últimos dos cuerpos que permanecían desaparecidos, lo que eleva a 45 el balance de fallecidos y permite dar por finalizadas las labores de búsqueda, según informó Europa Press basándose en fuentes cercanas al dispositivo.
De acuerdo con la información difundida por Europa Press, el dispositivo de búsqueda se desplegó tras registrarse 45 denuncias de desaparición vinculadas al siniestro ocurrido el domingo en la provincia de Córdoba. El dispositivo, dirigido por la Guardia Civil junto con equipos especializados, incorporó rastreos exhaustivos no solo en los restos de los trenes siniestrados sino también en zonas periféricas, incluyendo un arroyo con túnel bajo las vías y caminos cercanos al lugar del accidente. El medio detalló que en el operativo participaron perros especializados, un helicóptero, drones con tecnología de infografía forense 3D y más de 200 efectivos desde el primer momento.
El general de División Jefe de la 4ª Zona de la Guardia Civil en Andalucía, Luis Ortega, explicó el miércoles que las tareas se enfocaban en localizar a dos desaparecidos que figuraban como los últimos por recuperar de entre los restos del tren Alvia. Según indicó Europa Press, la primera inspección no permitió encontrar esos cuerpos, lo que motivó la ampliación de las áreas de búsqueda y el despliegue de recursos adicionales, incluyendo el hallazgo de una pieza de unas diez toneladas del bogie de un tren, localizada a alrededor de 300 metros de las vías debido al desprendimiento y caída por un terraplén hasta un arroyo.
Europa Press relató que los equipos técnicos contaron además con la colaboración del Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) de Criminalística, que contribuyó en la recopilación de pruebas pertinentes para la investigación judicial aceptada por un juzgado de Montoro. Paralelamente, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) mantiene en desarrollo su propia investigación sobre el accidente.
Sobre el proceso de identificación de las víctimas, el Instituto de Medicina Legal completó las autopsias a 43 cuerpos hasta la noche del miércoles. Según Europa Press, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil comprobó por medio del cotejo de huellas dactilares la identidad de 42 personas. El Centro Integrado de Datos (CID) subrayó en una nota que desde el domingo y hasta las 20:00 del miércoles, se llevaron a cabo 43 levantamientos de cadáveres.
Las denuncias de desaparición registradas en diferentes comandancias de la Guardia Civil corresponden en su mayoría a personas de nacionalidad española, aunque tres de ellas fueron interpuestas para ciudadanos de Marruecos, Rusia y Alemania. Dentro de los 45 casos, se cuenta también a un menor de edad. El desglose por sexo indica que 22 de las víctimas eran mujeres y 23 eran hombres, precisa Europa Press, concretando además que las denuncias se trabajaron en comandancias situadas en Madrid, Málaga, Córdoba, Sevilla y Huelva, alguna de ellas duplicadas en diferentes ubicaciones.
El medio detalló que entre los fallecidos trasladados al Instituto de Medicina Legal, 28 viajaban en el tren Alvia que cubría la ruta Madrid-Huelva, seis se hallaban en las propias vías del Alvia, otras seis en el interior del tren Iryo que iba de Málaga a Madrid y tres se situaron entre ambos trenes. Las labores de inspección incluyeron la utilización de medios aéreos para localizar piezas fundamentales esparcidas por la zona, lo que facilitó parte del trabajo forense y de investigación.
En cuanto a la cronología de la búsqueda, Europa Press detalló que las operaciones comenzaron a primeras horas del día y se incrementó la vigilancia y el peinado de las zonas próximas tanto a los restos ferroviarios como a las áreas rurales adyacentes al siniestro. Los efectivos utilizaron tanto tecnología avanzada como el trabajo manual de inspección física de amasijos de hierro y restos de coches, acumulando pruebas y evidencias destinadas a facilitar la identificación y reconstrucción del accidente.
El despliegue y el trabajo de los especialistas respondieron a la necesidad de dar respuesta tanto a las familias de los desaparecidos como a los requerimientos judiciales y de las autoridades ferroviarias, bajo la coordinación de la Guardia Civil y el respaldo del Instituto de Medicina Legal y las comisiones técnicas pertinentes. La colaboración entre diferentes cuerpos y la aplicación de medios tecnológicos permitieron avanzar en la identificación y localización de las víctimas, logrando reducir a una sola la cifra de personas pendientes de identificar tras las labores forenses y la recopilación de pruebas por parte de los agentes encargados del dispositivo.