
Durante la preparación del partido entre el Real Madrid y el Mónaco en la Liga de Campeones, la Policía Municipal de Madrid detectó movimientos inusuales en un establecimiento cercano al estadio Santiago Bernabéu. Según detalló el medio ABC, una persona ofrecía 63 abonos del club blanco con precios que oscilaban entre 200 y 2.000 euros, superando notablemente el valor original de estos pases. La noticia principal gira en torno a la intervención municipal, que culminó con la incautación de estos abonos y reaviva el debate sobre la reventa ilegal en los grandes eventos deportivos.
De acuerdo con la información publicada por ABC, la operación policial se desarrolló el lunes previo al encuentro y tuvo lugar en un local situado en la calle Marceliano de Santa María, espacio habitualmente frecuentado por aficionados madridistas durante las jornadas de partido. La intervención de los agentes formó parte de una inspección realizada en aplicación de la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (Lepar), motivada por el ambiente generado en torno al cotejo entre el conjunto merengue y el club francés.
Fuentes de la Policía Municipal de Madrid consultadas por ABC explicaron que el individuo sorprendido en el establecimiento contactaba antes con los titulares legítimos de los abonos. El acuerdo implicaba que la persona encargada de la reventa sumaba una comisión de aproximadamente 200 euros sobre el importe estipulado por el propietario original. Este sistema incrementaba considerablemente el coste para los compradores finales, una práctica que las autoridades consideran infracción a la normativa vigente.
El medio ABC consignó que, una vez requisados los abonos en operaciones de este tipo, el protocolo establece que estos se remiten al Real Madrid. La entidad deportiva se reserva entonces la potestad de analizar individualmente los casos de los socios titulares, quienes pueden incluso enfrentar la retirada definitiva del carné. El club, de este modo, busca desincentivar la reventa y salvaguardar su propio sistema de acceso y control de entradas.
El procedimiento policial no constituye un hecho aislado. Según detalló ABC, el pasado mes de octubre agentes de la Policía Municipal interceptaron 280 abonos que igualmente se encontraban en proceso de reventa antes del clásico entre el Real Madrid y el FC Barcelona. Estos operativos, realizados en los alrededores del Bernabéu, suelen intensificarse en vísperas de encuentros de especial relevancia, debido al aumento de la demanda de entradas y abonos, así como al incremento de los precios por parte de quienes buscan un beneficio económico.
La normativa de la Comunidad de Madrid relativa a espectáculos públicos y actividades recreativas prohíbe de forma expresa la reventa no autorizada de entradas y abonos para eventos deportivos. Las autoridades consideran que este tipo de prácticas perjudican tanto a los clubes como a los aficionados, distorsionan los precios y generan riesgos de fraude. La Policía Municipal identifica estos puntos de reventa en parte por el flujo de aficionados y, en ocasiones, mediante denuncias previas.
Según los datos recogidos por ABC, el establecimiento inspeccionado suele concentrar mayor actividad los días de partido, lo que favorece la detección de comportamientos irregulares. La venta de abonos a través de intermediarios, según indicaron fuentes policiales al mismo medio, implica generalmente que los compradores afrontan un sobreprecio significativo respecto a los valores oficiales. Además, se suma el riesgo de que los compradores pierdan el acceso al partido si los abonos resultan bloqueados o detectados por el club.
El Real Madrid, como entidad organizadora de los encuentros, se ha mostrado partidario de perseguir la reventa e imponer sanciones en los casos verificados de cesión o comercialización no autorizada de carnés y abonos. Tal como publicó ABC, el club utiliza los informes policiales y la colaboración con las fuerzas de seguridad para identificar a los responsables y sancionarlos, siguiendo procedimientos internos que pueden desembocar en la expulsión de los socios implicados.
El fenómeno de la reventa de entradas y abonos en el fútbol español ha suscitado continuos operativos de control por parte de la Policía Municipal y de la propia Liga de Fútbol Profesional, quienes vigilan tanto entornos físicos como plataformas digitales. Dicha labor apunta a garantizar la equidad en el acceso a los partidos y a proteger tanto a los clubes como a los consumidores de posibles estafas.
El caso registrado antes del enfrentamiento entre el Real Madrid y el Mónaco pone de relieve la dimensión que alcanza la reventa en los choques de gran repercusión internacional. Según relató el medio ABC, la incautación de los 63 abonos se suma a una tendencia de crecimiento en el número de operativos enfocados en prevenir la comercialización irregular de accesos a los partidos en el Santiago Bernabéu. La labor policial, acompañada por la colaboración de los clubes, constituye el principal mecanismo de respuesta ante las reiteradas tentativas de reventa antes de los encuentros más solicitados del calendario.
Con cada nuevo operativo, la Policía Municipal refuerza la vigilancia en los alrededores de los estadios y en los establecimientos más frecuentados por los seguidores. De acuerdo con ABC, las inspecciones incluyen la identificación de intermediarios, la colaboración con las entidades deportivas y la posterior comunicación al club para la adopción de medidas disciplinarias. El club merengue, por su parte, realiza sus propias indagaciones internas tras recibir la documentación policial, y en ocasiones concluye con la exclusión de los socios implicados en la reventa.
En sucesos anteriores, como la incautación de 280 abonos en el clásico entre Real Madrid y Barcelona, las mismas fuentes detallaron que los procedimientos se repiten con similares criterios de actuación y cooperación entre Policía Municipal y club. Los dispositivos de control, según la información de ABC, persistirán mientras persista la demanda y la actividad asociada a la reventa, tanto en formatos presenciales como digitales.