El Gobierno sirio declara el campamento de Al Hol y las prisiones de Hasaka como "zonas restringidas"

Las autoridades anunciaron la prohibición de ingresar a instalaciones clave en Hasaka, tras el retiro de fuerzas kurdas, mientras se intensifican las operaciones para localizar a extremistas prófugos y restablecer el control estatal sobre la seguridad en la zona

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Las restricciones de acceso a determinados puntos estratégicos en la provincia de Hasaka implican nuevos protocolos para quienes transiten cerca del campamento de desplazados de Al Hol y las prisiones locales, tras la retirada formal de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) de la zona. Según informó el Ministerio del Interior sirio en un comunicado divulgado en sus redes oficiales, las autoridades declararon “estrictamente prohibido” acercarse o ingresar sin autorización a estas instalaciones, con advertencia expresa de que quienes lo hagan ilegalmente serán sometidos a procesos judiciales y responsabilidad penal. La noticia principal, de acuerdo con el reporte, radica en que el Gobierno sirio ha catalogado estos lugares como “zonas restringidas”, en un contexto marcado por la búsqueda de fugitivos relacionados con el Estado Islámico y la asunción estatal del control de la seguridad provincial.

El medio clarificó que las restricciones y medidas actualmente impuestas resultan de la retirada de las FDS —formadas principalmente por combatientes kurdo-árabes— como parte del convenio firmado con el ejecutivo presidido por Ahmed al Shara. La transferencia administrativa y militar, detalló el portal, implica que la administración autónoma del noreste de Siria y las FDS reconocen el traspaso inmediato y total de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Estado sirio, mientras que todas las instituciones civiles existentes en la gobernación de Hasaka pasarán a formar parte de las estructuras estatales.

Según publicó el Ministerio del Interior sirio, el objetivo de estas restricciones radica en asegurar y registrar todos los movimientos y personas en el campo de Al Hol y otras instalaciones similares, en un esfuerzo por recabar información sobre la situación de seguridad en estos enclaves. Estas áreas concentran a miles de desplazados y presuntos vinculados al grupo yihadista Estado Islámico. La presidencia siria informó que el gobierno central se encuentra preparado para tomar control de las posiciones dejadas por las FDS, adoptando la gestión de la seguridad y buscando evitar que organizaciones armadas o extremistas se beneficien de este cambio de administración.

En el mismo contexto, según reportó el medio, las fuerzas oficiales comunicaron la detención de más de 80 presos afiliados al Estado Islámico en la prisión de Al Shadadi, al sur de Hasaka. Esta prisión había permanecido bajo control de las FDS y su transferencia ocurre en medio de señalamientos cruzados por presuntas liberaciones de milicianos y controversias sobre si la ofensiva militar del gobierno respetó o no el alto el fuego pactado días antes.

El acuerdo alcanzado requiere que las operaciones ofensivas por parte del ejército sirio cesen de inmediato en el noreste del país, mientras que la integración de las instituciones y las fuerzas locales en la administración estatal siria avanza según lo convenido. Señales de desacuerdo persisten entre las FDS y el gobierno sirio por las condiciones del traspaso y las denuncias de ambos bandos acerca de eventuales reincorporaciones de combatientes extremistas.

El campamento de Al Hol ha sido señalado por diferentes medios, incluido el reporte oficial, como un punto de alta preocupación en cuestiones de seguridad, dado el elevado número de personas desplazadas y la presencia de familias y protagonistas relacionados con el Estado Islámico. Las autoridades afirmaron que se están realizando labores extensivas de investigación y localización de cualquier prófugo que permanezca en la zona, así como un recuento y verificación de datos de todos los residentes y internos de los centros afectados.

La declaración de “zona restringida” supone controles adicionales y refuerzos en los perímetros de seguridad, según consignó el Ministerio del Interior. Las medidas corresponden tanto al campamento de Al Hol como a las principales prisiones de la provincia. La decisión responde, de acuerdo con el comunicado oficial citado por el medio, a la necesidad de garantizar la estabilidad y evitar cualquier factor que permita una reagrupación o el aprovechamiento de la coyuntura por organizaciones armadas tras la salida de las FDS.

La situación surge tras largos meses de tensión y negociaciones entre las fuerzas kurdo-árabes y el gobierno central, en el marco del conflicto interno sirio. Los recientes desarrollos modifican el equilibrio de poder en el territorio nororiental y abren un nuevo capítulo en la administración y control de los centros de detención y los campos de desplazados, según detalló la comunicación oficial.