
El comandante en jefe de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), Mazloum Abdi, ha recibido la responsabilidad de proponer candidatos tanto para el cargo de viceministro de Defensa como para la gobernación de la provincia de Al Hasaka, luego de un entendimiento alcanzado con el gobierno sirio. Según detalló la agencia SANA y citó el medio Europa Press, esta medida constituye uno de los puntos clave de un acuerdo que busca consolidar la integración administrativa y militar de la provincia kurda en el aparato estatal, dentro del marco de una tregua temporal.
El presidente de transición de Siria, Ahmed al Shara, ha otorgado un plazo de cuatro días a las FDS para concluir las negociaciones y formalizar un plan de integración que involucre tanto a las fuerzas de seguridad como a las instituciones civiles de la región. La Presidencia siria comunicó, a través de una nota oficial recogida por Europa Press y la agencia SANA, que las partes alcanzaron un “entendimiento mutuo” que evitaría el ingreso del ejército nacional en las ciudades principales de Al Hasaka y Qamishli, limitando su presencia a los alrededores.
Europa Press reportó que, como resultado directo del acuerdo, no habrá despliegue de fuerzas gubernamentales sirias en las localidades habitadas por población kurda en la provincia. Simultáneamente, se ha acordado que los cuerpos militares y policiales vinculados a las FDS pasarán a formar parte de los Ministerios de Defensa e Interior de Siria. De igual forma, las instituciones civiles asociadas a la Administración Autónoma para el Norte y el Este de Siria (AANES) se transformarán en parte de la estructura gubernamental central dirigida por Ahmed al Shara.
Dentro del pacto, el Ministerio de Defensa sirio anunció la puesta en vigencia de un alto el fuego que cubre todas las áreas en las que el ejército se mantiene activo. Este cese de hostilidades, confirmado en el comunicado oficial difundido por la cartera y citado por Europa Press, comenzó el martes a las 20.00 horas (hora local) y se extenderá durante cuatro días, coincidiendo con el periodo otorgado para negociar el acuerdo de integración. El mismo ministerio incluyó el siguiente mensaje: “El Ministerio de Defensa afirma que seguirá siendo el escudo del pueblo sirio en toda su diversidad y que no escatimará ningún esfuerzo en este sentido, a fin de preservar la seguridad, la estabilidad y la pureza de la auténtica sociedad siria”.
El domingo previo a la tregua, el Gobierno sirio ya había informado sobre la concreción de un acuerdo de alto el fuego, así como de la futura integración tanto de las instituciones militares como civiles de la AANES a las estructuras centrales sirias, tal como consignó Europa Press. Esto implica, en la práctica, el fin de la administración autónoma kurda como entidad oficial, aunque a cambio se ofrece la incorporación de altos mandos kurdos a las Fuerzas Armadas nacionales.
De acuerdo con la información difundida por Europa Press, el proceso de integración prevé que la totalidad de las fuerzas armadas y de seguridad gestionadas hasta ahora por las FDS quedarán bajo las órdenes directas de los ministerios sirios responsables. Por otro lado, el acuerdo contempla que las administraciones civiles kurdas adopten los marcos administrativos y legales del gobierno encabezado por Ahmed al Shara, diluyendo las estructuras separadas que se habían instaurado en el norte y el este del país tras años de conflicto.
El entendimiento, según publicó Europa Press, tiene como objetivo principal evitar enfrentamientos directos en áreas urbanas densamente pobladas por kurdos y facilitar una reintegración gradual, dotando de representación a la comunidad kurda en cargos clave en el gobierno y el ejército sirios. El plazo de cuatro días resulta fundamental para concluir los detalles operativos y consolidar consensos entre las partes involucradas. Durante este intervalo, el mantenimiento del alto el fuego se considera determinante para la estabilidad regional en un contexto marcado por años de tensiones y disputas territoriales.
Finalmente, Europa Press indica que la puesta en práctica de este plan representa una fase crítica en la política interna siria. El resultado de las negociaciones influirá en la configuración de la provincia de Al Hasaka, en el equilibrio entre comunidades locales y en la relación entre las fuerzas kurdas y el Estado central tras años de autonomía de facto.