Malasia defiende su papel como mediador en el conflicto entre Tailandia y Camboya

El ministro de Exteriores malasio rechaza críticas sobre su gestión en la crisis fronteriza entre los dos países del Sudeste Asiático, insiste en que buscan que Kuala Lumpur facilite el diálogo y demanda respaldo oficial para continuar la mediación

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El ministro de Exteriores de Malasia, Mohamad Hasan, solicitó a sus homólogos de Tailandia y Camboya que presenten formalmente sus peticiones de mediación mediante cartas dirigidas al Gobierno malasio, con el fin de dotar de respaldo oficial a los próximos pasos en las negociaciones. Según informó el diario The Star, el funcionario defendió la actuación de su país como mediador en el conflicto fronterizo, en respuesta a las críticas sobre la gestión malasia y tras una cadena de hechos violentos que generaron cientos de víctimas y desplazados desde el verano hasta la actualidad.

Tal como publicó The Star, Hasan rechazó las acusaciones sobre un supuesto fracaso de Malasia para facilitar conversaciones entre las partes enfrentadas. “Es mentira que Malasia haya fracasado a la hora de facilitar conversaciones”, afirmó ante el Parlamento. El titular de Exteriores explicó que, aunque Malasia no ostenta actualmente la Presidencia de la Asociación de Estados del Sudeste Asiático (ASEAN) —correspondiente en este momento a Filipinas—, ambos gobiernos involucrados continúan mostrando su preferencia por que Kuala Lumpur encabece el proceso de mediación en la crisis.

De acuerdo con la información de The Star, la violencia en la frontera entre Tailandia y Camboya derivó desde el verano pasado en más de un centenar de muertos y desalojó de sus hogares a más de un millón de personas, quienes se vieron forzadas a huir por la inseguridad. A finales de diciembre, los dos países alcanzaron un nuevo acuerdo de alto el fuego tras una sucesión de enfrentamientos y tras la ruptura del primer pacto, firmado en noviembre, que no logró sostenerse frente a la reanudación de la violencia.

En las conversaciones realizadas para reestablecer el cese de hostilidades, ambas partes convinieron abstenerse de cualquier amenaza o uso de la fuerza, comprometiéndose a respetar las líneas fronterizas internacionales y los principios de paz y estabilidad regional, según consignó The Star. El acuerdo incluyó la ratificación de la soberanía, la igualdad y la integridad territorial de cada país, y la intención de avanzar en el diálogo para poner fin a todas las hostilidades, promover la normalidad y fomentar la confianza mutua a lo largo de toda la frontera compartida.

A pesar del último acuerdo, los incidentes en la zona limítrofe han persistido. El medio The Star reportó intercambios de acusaciones de violaciones de la tregua entre Tailandia y Camboya, con señalamientos cruzados por parte de ambos gobiernos respecto a presuntas incursiones y hostilidades no autorizadas, lo que ha dificultado la consolidación de la paz y el regreso seguro de los desplazados a sus lugares de origen.

Las posibilidades de intervención de Malasia se han visto limitadas por el cambio de la Presidencia de la ASEAN. No obstante, tanto Tailandia como Camboya, detalló The Star, han expresado su deseo de recibir el respaldo de las autoridades malasias dicho proceso. Ante este escenario, la solicitud formal de cartas de parte de los ministros de Exteriores de ambos países busca consolidar la legitimidad de la mediación e impulsar el restablecimiento formal de las negociaciones, en busca de soluciones definitivas.

Durante su intervención parlamentaria, el ministro malasio subrayó la importancia de la cooperación multilateral dentro del marco regional, pero insistió en la necesidad de que cualquier iniciativa cuente con el consentimiento expreso y el respaldo documental de los implicados. Hasan remarcó que la paz y la estabilidad solo podrán alcanzarse si las partes muestran un compromiso auténtico con el respeto de los acuerdos y el cese efectivo de toda forma de hostilidad, conforme a los compromisos asumidos.

Hasta el momento, la situación humanitaria en la zona fronteriza permanece delicada, con desplazamientos masivos y comunidades a la espera de condiciones adecuadas para retornar. La continuidad de la mediación malasia y la respuesta de los gobiernos de Tailandia y Camboya a la petición de Hasan serán determinantes para los próximos desarrollos diplomáticos, según recogió The Star.