Tegucigalpa, 20 ene (EFE).- La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) en Honduras condenó este martes el ataque contra la cooperativa campesina “9 de agosto”, en el Bajo Aguán, una región del Caribe del país, presuntamente perpetrado por un grupo armado ilegal que dejó una persona muerta.
En un comunicado, la Oacnudh saludó “la intervención oportuna” de las fuerzas de seguridad del Estado tras los incidentes ocurridos el pasado sábado, aunque advirtió que el ataque se suma a “un patrón recurrente de violencia y violaciones de derechos humanos” en esta zona del departamento de Colón, en el Caribe de Honduras.
La Oficina reiteró además la “urgencia de fortalecer la presencia efectiva” de las instituciones de seguridad y justicia, así como de impulsar “una respuesta integral, sostenida y duradera por parte del Estado”, orientada a atender los “desafíos estructurales” relacionados con el acceso a la tierra en el Bajo Aguán.
En 2022, el Gobierno hondureño nombró una comisión para buscar una solución a los conflictos en el Aguán, pero hasta ahora el intento ha sido infructuoso.
Alrededor de unas 200 personas, entre campesinos, guardias de seguridad privada y policías han fallecido en distintos conflictos armados por la tierra en Colón.
Entre las causas de los conflictos, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) de Honduras señaló la histórica disputa por la tenencia de la tierra, la falta de seguridad jurídica, la limitada capacidad del Estado para garantizar la seguridad ciudadana, así como la denunciada presencia del crimen organizado y el control territorial que este ejerce en la zona.
A ello se suman los altos niveles de impunidad y la escasa investigación de los crímenes cometidos contra personas vinculadas directa o indirectamente al conflicto agrario. EFE