Jerusalén, 20 ene (EFE).- El Tribunal Supremo de Israel dictaminó este martes que no se realizaran las autopsias a los dos bebés que fallecieron ayer en una guardería de Jerusalén sin licencia, según avanzan varios medios locales citando a la organización Zaka, que presentó la solicitud en nombre de las familias.
La decisión revoca un fallo anterior del Tribunal de Magistrados de Jerusalén, que en un primer momento había aprobado las solicitudes de la policía y fiscalía para realizar autopsias en los dos bebés y determinar la causa de la muerte.
Las familias de los dos bebés, que son ultraortodoxas, se opusieron a las autopsias por motivos religiosos, puesto que la ley judía, en general, prohíbe las autopsias alegando que el cuerpo humano es sagrado y aconseja que los funerales se celebren lo antes posible después del fallecimiento.
En este sentido, cientos de ultraortodoxos -antes de conocerse la decisión del Tribunal Supremo- protestaron durante la tarde del martes en diferentes puntos de Israel para pedir la suspensión de estas autopsias.
"En este momento, las fuerzas policiales continúan trabajando para mantener el orden público en la manifestación ilegal en la autopista 4, cerca de Bnei Brak (centro del país)", afirmó la Policía en un comunicado que informa además del cierre al tráfico de la que supone una de las arterias principales del país.
Fuentes policiales informaron de que en Jerusalén, donde los servicios de tranvía y autobuses quedaron suspendidos, llevaron a cabo varios arrestos de manifestantes tras un "ataque violento" a un conductor que se acercó a las calles donde tienen lugar las protestas.
Dos bebés murieron este lunes en una guardería privada de Jerusalén sin licencia, de la que fueron evacuados a hospitales otros 53 niños con problemas respiratorios, informaron medios locales sin que las autoridades hayan confirmado aún la causa del incidente.
El mismo medio sostiene que el Tribunal de Magistrados de Jerusalén extendió hasta el jueves la detención -bajo sospecha de homicidio imprudente- de dos cuidadoras de la guardería.
Los equipos de rescate, citados por Ynet, aseguraron ayer que los bebés dormían en armarios, pasillos y en colchones puestos debajo de inodoros, y que el aire acondicionado estaba a una temperatura muy alta, lo que estaba poniendo en peligro la vida de los menores. EFE