Asaja León advierte que los agricultores son "moneda de cambio" del acuerdo UE-Mercosur y la lucha "aún tiene recorrido"

El dirigente de la organización rural señala que la ratificación entre la Unión Europea y Mercosur aún enfrenta obstáculos, llama a la unidad frente a un pacto que considera perjudicial y anticipa posibles movimientos en el Parlamento Europeo

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Durante la presentación del informe de Asaja León para el sector agroganadero de 2025, Arsenio García Vidal, presidente de la organización, expresó su preocupación por la posibilidad de que el Parlamento Europeo apruebe el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Según consignó el medio, García Vidal anticipó que la ratificación del pacto todavía debe atravesar varios pasos y advirtió sobre las implicaciones para los agricultores, que considera los principales afectados si el tratado avanza.

De acuerdo con la información publicada por Asaja León, García Vidal subrayó que los agricultores resultan ser los “paganos” y han asumido el papel de “moneda de cambio” en las negociaciones entre la Unión Europea y los países de Mercosur. Según explicó, el acuerdo contempla que la Unión Europea exporte principalmente productos industriales, mientras que los países sudamericanos aportarán fundamentalmente bienes agrícolas. Esta estructura ha suscitado inquietud en el sector agrario europeo, que observa riesgos para la competitividad y la viabilidad de sus explotaciones. García Vidal detalló: “Nosotros nos sentimos monedas de cambio ante cualquier acontecimiento que ocurra hoy en el mundo. Eso nos deja al límite y en el aspecto geopolítico estamos de susto en susto y no sabemos en qué va a acabar esto, pero tiene mal arreglo”.

El dirigente de Asaja León aclaró que la firma definitiva del acuerdo aún no se ha producido, ya que restan dos procedimientos clave para concluir el proceso. Según informó el propio García Vidal, el primero de estos pasos consiste en una votación programada para el día siguiente, donde los eurodiputados decidirán si el pacto debe ser evaluado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Dependiendo del resultado, se abrirá una nueva fase de deliberación jurídica con plazos inciertos. En caso de que la propuesta no se lleve al TJUE, el acuerdo pasará a una segunda votación centrada en la ratificación parlamentaria definitiva, que se espera para los meses de marzo o abril próximos.

García Vidal sostuvo que las organizaciones agrarias deben permanecer unidas en esta fase y recomendó agotar todas las posibilidades para frenar la aprobación del tratado. De acuerdo con las declaraciones recogidas por el medio, el presidente de Asaja León afirmó: “No demos ya a Mercosur por firmado porque nos quedan dos cartuchos en la recámara y tenemos que dar el do de pecho todos para que este tratado no salga adelante porque la agricultura es moneda de cambio en este tratado”.

Otro aspecto desarrollado por García Vidal en el informe fue que, tradicionalmente, la agricultura se ha convertido en el sector sacrificado en las disputas internacionales, haciendo referencia al conflicto entre Ucrania y Rusia. Según relató, la respuesta de la Unión Europea a la invasión rusa incluyó la imposición de aranceles a productos procedentes de Rusia, lo que impactó en la importación de gas y fertilizantes para los agricultores españoles. Esta medida, reportó Asaja León, perjudicó la capacidad de abastecerse de insumos clave, tanto por el encarecimiento de los precios como por las restricciones comerciales. García Vidal reiteró: “Primero no poder importar cereales de un país con unos precios asequibles y después unos aranceles que hacen imposible traer de otros países. O sea, hemos sido los paganos de esa guerra”.

En cuanto a la próxima etapa, el presidente de Asaja León indicó que cuando el acuerdo llegue al proceso de ratificación parlamentaria, el comportamiento de los eurodiputados podría tornarse imprevisible. Según señaló ante el medio, “en el momento en que haya que ratificar el acuerdo los eurodiputados tendrán que enseñar la patita” y sugirió que puede disminuir la disciplina de voto habitual dentro de los grupos mayoritarios, lo que podría abrir la puerta a que el pacto no logre alcanzar el respaldo necesario.

García Vidal remarcó que la situación exige una reacción conjunta por parte de las organizaciones agrarias, reiterando la importancia de mantener la presión hasta el cierre definitivo de las negociaciones. Según detalló Asaja León en su informe, el proceso de aprobación del tratado entre la Unión Europea y Mercosur se mantiene abierto y sujeto tanto a decisiones jurídicas como políticas aún no resueltas.