El Partido Comunista de Vietnam comienza reunión clave para elegir a su cúpula dirigente

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(Actualiza con contexto y más detalles)

Bangkok, 19 ene (EFE).- El gobernante Partido Comunista de Vietnam (PCV) comenzó este lunes una reunión quinquenal clave, en la que elegirá a su cúpula dirigente y a quien lleve el timón del país los próximos cinco años, cuando se espera que el actual máximo líder vietnamita, To Lam, refuerce su poder al estilo de Xi Jinping en China.

El Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam tiene lugar desde hoy y hasta el 25 de enero en Hanói, con la participación de casi 1.600 delegados, que elegirán a los miembros del órgano de toma de decisiones en el país unipartidista y fijarán los objetivos económicos para la próxima década de una de las economías más dinámicas de Asia, recoge la prensa vietnamita.

Una de las principales metas del cónclave, que se celebra a puerta cerrada y con gran opacidad, es elegir a los alrededor de 200 miembros de su comité central, que a la vez nombrarán a los entre 17 y 19 componentes del Politburó, el órgano de toma de decisiones del partido, de donde se elige a su secretario general.

Los primeros anuncios se esperan cuando acabe el encuentro el mismo 25 de enero.

To Lam, máximo dirigente del país, aspira a mantener su posición y posiblemente ampliar su poder, según analistas, con la mirada puesta en acaparar también la presidencia, tras años tumultuosos entre las diferentes facciones de la formación comunista.

Expolicía y exministro de Seguridad Pública, To Lam fue elegido secretario general del Partido Comunista en una votación del Comité Central de la formación en agosto de 2024, tras el fallecimiento de su predecesor, Nguyen Phu Trong.

La figura de presidente, simbólica y supeditada a la del secretario general del PCV, recae ahora en el exgeneral Luong Cuong.

De acumular To Lam, de 68 años, la presidencia y la secretaría general del partido, Vietnam avanzaría hacia un modelo de poder similar al de China, con un mando más centralizado en Xi Jinping, también jefe de las Fuerzas Armadas.

Es precisamente dentro del Ejército donde Lam podría encontrar más oposición a sus aspiraciones, según analistas y medios, con las fuerzas armadas en campaña desde hace semanas para que más miembros del cuerpo castrense ocupen puestos de poder, destacando el ministro de Defensa, el general Phan Van Giang.

Al estilo del gigante asiático, Vietnam también ha emprendido recientemente medidas para combatir la corrupción en sus instituciones, vistas como arma arrojadiza contra adversarios internos por expertos.

Lam impulsó igualmente el pasado año una ambiciosa campaña de recortes públicos que incluía el despido de unos 100.000 funcionarios y la reducción de alrededor del 20 % del tamaño de los ministerios, la mayor iniciativa de este tipo desde que el país adoptó reformas promercado en la década de 1980.

Además de las reformas institucionales, el líder vietnamita abogó también por acelerar las inversiones públicas y privadas e impulsar el sector manufacturero y el de alta tecnología.

Vietnam se ha consolidado como un destacado centro de fabricación regional en la producción de semiconductores y un destino de producción alternativo a China, el mayor socio comercial de Hanói.

El 14º Congreso Nacional del país del Sudeste Asiático podría fijar el objetivo de Vietnam, una de las economías más potentes de Asia, de alcanzar el 10 % de crecimiento del PIB en los próximos cinco años.

Hanói tiene como meta convertir a Vietnam en un país desarrollado de alto rendimiento para 2045, mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un incremento del 5,6 % de su para 2026, según una previsión de octubre.

Vietnam, que practica la llamada "diplomacia del bambú", por su flexibilidad para bandearse entre potencias, parece de momento capear el temporal arancelario, pese a que Washington impuso al país un 20 % de tarifas tras un acuerdo el pasado julio y amenazó con hasta el 40 % sobre los envíos que pudieran proceder originalmente de terceros países, en alusión a China.

Por otro lado, Human Rights Watch (HRW) ha denunciado recientemente un incremento de las detenciones de personas percibidas como disidentes en las semanas previas al Congreso Nacional, apuntando a un escenario de mayor control político.

En 2021, Vietnam aumentó también la presión sobre los disidentes con arrestos, condenas de prisión y otras medidas ante el XIII Congreso, además de reforzar la censura en el espacio digital. EFE

(foto)(vídeo)