Brahim Díaz pide perdón: "Fallé y asumo toda la responsabilidad"

Tras errar un penal decisivo en el cierre del partido ante Senegal, el jugador del Real Madrid agradece el respaldo recibido tras el frustrado desenlace para Marruecos en la Copa África y reconoce el dolor que siente por la derrota

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"Me duele el alma", admitió Brahim Díaz al referirse al penalti que falló en el minuto final del tiempo reglamentario durante la final de la Copa África entre Marruecos y Senegal. Esta declaración, que el jugador del Real Madrid compartió en la red social Instagram, refleja el impacto emocional que ha tenido en él la jugada que terminó teniendo consecuencias decisivas para el desenlace del campeonato. Brahim asumió la responsabilidad por el error cometido y expresó su agradecimiento por el apoyo recibido, resaltando que las muestras de respaldo le permitieron sentir que no se encontraba solo en ese difícil momento. Según informó el medio original, el futbolista dirigió un mensaje explícito a la afición marroquí: "Ayer fallé y asumo toda la responsabilidad y me disculpo de todo corazón".

El encuentro se disputó en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, donde la igualdad se mantuvo durante los 90 minutos reglamentarios, sin goles por parte de ninguno de los equipos. De acuerdo con lo publicado, la tensión aumentó al final del partido cuando los leones de Teranga, apodo del conjunto senegalés, lograron anotar el que parecía ser el gol que les daría la victoria en el minuto 92. Sin embargo, el árbitro congoleño Jean-Jacques Ngambo anuló el tanto tras señalar un empujón de Abdoulaye Seck sobre Achraf Hakimi, decisión que originó debate y protestas en el terreno de juego.

Poco después, la controversia continuó cuando el árbitro sancionó un penalti a favor de Marruecos por una acción sobre Brahim Díaz, lo que provocó una fuerte reacción del conjunto senegalés, según consignó el medio original. En respuesta a esa jugada, el combinado de Senegal decidió abandonar el campo en señal de protesta, lo que resultó en una interrupción de aproximadamente 20 minutos. Finalizada la protesta y con ambos equipos nuevamente sobre el césped, Díaz fue el encargado de ejecutar el lanzamiento desde los once metros. Según reportó la fuente, el futbolista madrileño eligió la llamada "Panenka", una técnica en la que el balón se lanza suavemente por el centro de la portería. Esta decisión sorprendió a muchos y terminó con un desenlace negativo para Marruecos, ya que el balón no terminó en las redes.

El desarrollo posterior del partido vio al Villarreal Pape Gueye marcar el gol definitivo para Senegal. Ese tanto, ocurrido en el minuto 4 del tiempo suplementario, consolidó la victoria para los senegaleses y dejó a Marruecos como subcampeón. Según informó la fuente, Díaz utilizó sus redes sociales para detallar su sentir durante y después del encuentro, indicando que había soñado con conseguir ese trofeo gracias al apoyo y confianza demostrados por los seguidores. “Luché con todo lo que tenía, con el corazón por encima de todo”, expresó el jugador, quien cerró su mensaje reiterando su gratitud hacia quienes le transmitieron ánimo y solidaridad.

El penalti fallado por Brahim se ha posicionado en el centro de la conversación sobre la final, no solo por la trascendencia en el marcador, sino por la reacción de ambas selecciones tras la cadena de decisiones arbitrales. El medio detalló que el proceso previo al tiro penal estuvo marcado por discusiones, tensión y una espera prolongada, lo que sumó aún más presión a un momento determinante. Las imágenes del enfado senegalés y la incertidumbre en el estadio evidenciaron la importancia que este episodio tuvo para ambas selecciones y sus respectivos aficionados.

A nivel individual, Díaz ha reiterado en su mensaje la carga personal que implica un error de semejante magnitud en una instancia final, señalando que asume la responsabilidad del desenlace y pide perdón a todos los seguidores marroquíes. Según consignó el medio, la demostración pública del pesar del jugador y el reconocimiento de su responsabilidad han sido seguidos de una ola de mensajes de ánimo procedentes de diferentes sectores, lo que llevó al propio futbolista a remarcar: “Soñé con este título gracias a todo el amor que me habéis dado, a cada mensaje, a cada muestra de apoyo que me hizo sentir que no estaba solo”.

La final de la Copa África entre Marruecos y Senegal quedó marcada por una sucesión de acciones críticas en los últimos minutos. Tal como especificó la fuente, el gol anulado a Senegal, el polémico penalti a escasos instantes del cierre reglamentario y el fallo de Díaz en el lanzamiento definitivo contribuyeron a un clima de alta tensión y dramatismo al interior del estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat. Más allá de la derrota, el propio Brahim destacó la unión y el respaldo tanto de compañeros como de aficionados, subrayando la relación existente entre jugadores y seguidores después de una experiencia colectiva tan intensa.

La actuación arbitral durante la final también ha sido motivo de análisis, de acuerdo con lo que publicó el medio original. El gol invalidado por el árbitro Jean-Jacques Ngambo tras la revisión de la jugada, así como la interpretación de la acción que generó el penalti a favor de Marruecos, han generado debate entre expertos y seguidores del fútbol africano. Ambos episodios influyeron en el desarrollo y el resultado final del partido, generando repercusiones dentro y fuera del campo.

En relación a la preparación y rendimiento de Marruecos hasta alcanzar la instancia decisiva, el desempeño colectivo del equipo había despertado expectativas sobre la posibilidad de obtener el título continental, una meta que, de acuerdo a palabras del propio Brahim Díaz, estuvo alimentada por el apoyo constante de la afición. Tras lo ocurrido en la final, el jugador reiteró que luchó hasta el último momento por conseguir el triunfo, reafirmando su compromiso y conexión con el equipo nacional.

El fallo del penalti y la reflexión pública de Brahim Díaz destacan la dimensión personal y emocional asociada a los grandes torneos internacionales, así como la repercusión social de incidentes claves en el resultado de una competición como la Copa África. Tal como recoge la fuente, el episodio continuará siendo parte central del análisis sobre la actuación de Marruecos en el certamen y sobre la figura del propio Brahim en la selección nacional.