AMP2-Líderes europeos rechazan las "amenazas" y el "chantaje" de Trump tras imponer aranceles por Groenlandia

Varios mandatarios continentales defienden la soberanía europea ante la imposición de tarifas adicionales por parte de Washington tras una operación militar conjunta en el Ártico mientras alertan sobre riesgos para el diálogo y la seguridad regional

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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, recalcó que ninguna intimidación ni amenaza extranjera alterará la posición francesa en temas de Ucrania o Groenlandia, ni influirá cuando estén en juego la seguridad del Ártico y las fronteras europeas. Esta declaración surge después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara nuevos aranceles dirigidos a varios países europeos que participaban junto a Dinamarca en maniobras militares en Groenlandia, decisión que ha desencadenado la reacción y el rechazo de diversos líderes del continente. Según reportó Europa Press, los mandatarios europeos consideran que las medidas adoptadas por Washington representan un desafío a la soberanía europea y ponen en riesgo la cooperación internacional y la estabilidad regional.

De acuerdo con lo informado por Europa Press, Trump precisó que, a partir del 1 de febrero, Estados Unidos impondrá un arancel adicional del 10% a naciones como Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. El mandatario estadounidense justificó estos gravámenes como represalia por el despliegue militar europeo en Groenlandia durante la Operación Resistencia Ártica, maniobra coordinada por Dinamarca y respaldada por los países mencionados, la cual, según Trump, supone una amenaza directa a la seguridad global. Trump además aseguró que estos aranceles incrementarían al 25% desde el 1 de junio y se mantendrían "hasta que Estados Unidos complete la adquisición total y completa de Groenlandia".

El presidente Macron expresó por medio de un mensaje publicado en redes sociales, citado por Europa Press, que "las amenazas arancelarias son inaceptables y no tienen cabida en este contexto". Macron destacó que los países europeos responderán de manera "unida y coordinada" en caso de confirmarse la aplicación de estas medidas, garantizando el respeto por la soberanía del continente. Subrayó además el compromiso de Francia con la independencia de las naciones europeas y el apoyo mantenido a Ucrania, así como la voluntad de colaborar en operaciones que resguarden la seguridad en el Ártico.

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, también criticó duramente las sanciones comerciales anunciadas por Washington. Según consignó el medio, Starmer calificó la postura estadounidense como "totalmente errónea" y anunció que el gobierno británico gestionará el asunto directamente con la administración estadounidense. Starmer reafirmó que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca y que las cuestiones sobre su futuro corresponden a los groenlandeses y daneses.

Por su parte, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, rechazó lo descrito como "chantaje" por parte de Trump y sostuvo, según registró Europa Press, que solo Dinamarca y Groenlandia tienen autoridad sobre sus propios asuntos. Kristersson manifestó que Suecia mantiene contactos con otros países de la Unión Europea y aliados como Noruega y el Reino Unido, con el propósito de articular una respuesta conjunta frente a estas acciones de Estados Unidos.

El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, abogó públicamente por la unidad europea basada en la soberanía y la integridad territorial. De acuerdo con Europa Press, Stubb reiteró el apoyo de Finlandia a Dinamarca y Groenlandia, remarcando que cualquier conflicto entre aliados debe resolverse mediante el diálogo y no mediante presión económica. El presidente finlandés advirtió que la imposición de aranceles podría afectar la relación transatlántica y derivar en una "espiral peligrosa", resaltando la importancia de la operación aliada en Groenlandia como herramienta para reforzar la seguridad regional.

El primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, se sumó al rechazo generalizado a las amenazas arancelarias. De acuerdo a lo publicado por Europa Press, Gahr Store afirmó que la postura noruega "es firme": Groenlandia pertenece al Reino de Dinamarca y Noruega respalda su soberanía de manera total. Gahr Store también declaró que la alianza atlántica mantiene un consenso amplio sobre la necesidad de fortalecer la protección en el Ártico, implicando tanto a Groenlandia como a la región circundante.

Europa Press detalló que la Operación Resistencia Ártica ha sido promovida por Dinamarca y consiste en una serie de ejercicios militares en Groenlandia, territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca. El despliegue cuenta con el apoyo de varios socios europeos e incluye la presencia de militares de Francia, Suecia, Noruega, Reino Unido, Finlandia, Alemania y Países Bajos, movilizados ante la percepción de posible riesgo de seguridad por influencia de Rusia en la región, aspecto considerado estratégico tanto para Europa como para la OTAN.

El anuncio de Washington implicaría que estas naciones verán aumentados de inmediato los aranceles sobre sus exportaciones a Estados Unidos en productos sensibles, con la amenaza de incrementarlos aún más en un plazo de cuatro meses, de no acceder a la exigencia de Trump sobre Groenlandia. Según el desglose proporcionado por Europa Press, el mandatario estadounidense planteó que el levantamiento de las sanciones dependería de la "compra completa" del territorio por parte de Estados Unidos, lo que eleva la tensión entre las partes y añade incertidumbre a la relación transatlántica.

Europa Press plasmó que, para las autoridades europeas, las medidas estadounidenses obstaculizan el diálogo necesario para abordar los retos comunes que afectan tanto al continente como a sus socios. Líderes involucrados recalcaron que el refuerzo de la seguridad en el Ártico responde a la defensa del territorio europeo y la preservación de los derechos soberanos de naciones y territorios de la región.

En el contexto de los comunicados oficiales, Macron sostuvo que la adhesión de Francia a la operación en Groenlandia responde tanto al apoyo a Ucrania como a la determinación de garantizar la seguridad de las fronteras europeas. Los dirigentes europeos coincidieron en evitar la escalada de tensiones y apostaron por mantener conversaciones directas con Washington, poniendo en primer plano la defensa de la soberanía y la cooperación regional como bases irrenunciables en sus relaciones internacionales.