Más de 300 trabajadores del puerto de Amberes suspendidos por controles de drogas en 2025

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Bruselas, 16 ene (EFE).- Más de 300 trabajadores del puerto de Amberes-Brujas, en Bélgica, fueron suspendidos de sus empleos por delitos relacionados con las drogas en 2025 como resultado de varios controles de seguridad para frenar el tráfico de estupefacientes, tras haber decomisado allí 55 toneladas de cocaína el año pasado.

Desde principios de 2025 el Servicio Público Federal de Justicia del país puso en marcha controles de seguridad más estrictos en la aduana, con una inspección a gran escala a 16.678 trabajadores en puertos belgas, según varios medios flamencos.

De ellos, el 1,92 % (unos 320 empleados) recibieron un aviso de seguridad negativo, que implica el cese del cargo en puestos críticos como consecuencia de su relación con las drogas, incluido su consumo.

"Las personas con un aviso de seguridad negativo aún pueden acceder al puerto, pero ya no se les permite desempeñar funciones críticas. Queremos excluir de esos puestos críticos a quienes tengan vínculos activos con el crimen organizado", afirmó en la víspera el portavoz del departamento de Justicia belga, Thomas De Spiegelaere.

Con estos chequeos, que arrancaron a finales de 2024, las autoridades belgas buscan evitar que quienes puedan verse tentados a facilitar el tráfico de sustancias ilegales sigan trabajando en el enclave.

En la práctica, los casi 17.000 controles afectaron principalmente al puerto de Amberes-Brujas.

En cuanto al puesto desempeñado, la mayoría de inspecciones afectaron a cargos de oficinistas, aunque también se realizaron chequeos a los más de 2.000 futuros estibadores que se postularon para esos empleos.

No obstante, los más de 10.000 estibadores que actualmente trabajan en el puerto aún no han sido examinados, si bien se prevé que se les realice la revisión a partir de ahora.

Según relatan trabajadores suspendidos al diario 'Gazet Van Antwerpen (GVA)' los controles no solo son momentáneos sino también retroactivos, por lo que un delito relacionado con las drogas cometido en el pasado también puede derivar en un aviso de seguridad negativo.

El director de MSC Bélgica, empresa dedicada al transporte de mercancías en Amberes, declaró al medio citado que estos controles son "bastante estrictos", pero "muy disuasorios", por lo que "cualquiera que consuma drogas y trabaje en el puerto tendrá que pensárselo dos veces, porque las consecuencias son graves".

La puesta en marcha de estos controles de seguridad para los trabajadores portuarios busca abordar el tráfico de drogas -en 2025, se incautaron allí cerca de 55 toneladas de cocaína-, un problema que convierte al puerto belga en un punto de entrada crucial para la cocaína en Europa. EFE