
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, ha detallado que los bloqueos en las rutas nacionales causaron un costo diario de 20 millones de dólares para el Estado, lo que afectó áreas como obra pública y generación de empleo, según la información publicada por El Deber. En contraste, según el mandatario, la supresión del subsidio a los combustibles ha permitido un ahorro diario de 10 millones de dólares en menos de dos meses, impactando de manera directa las finanzas estatales tras la implementación del Decreto 5503.
El acuerdo alcanzado entre el gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) implica el levantamiento de las protestas y bloqueos que tenían lugar desde principios de enero. De acuerdo con El Deber, la modificación del decreto fue anunciada tras una reunión en El Alto, donde participó el presidente Paz junto con representantes sindicales y diversos miembros del gabinete de gobierno. A pesar del acuerdo, el Ejecutivo boliviano mantendrá la eliminación del subsidio estatal al diésel y la gasolina, una medida que había generado las movilizaciones en seis de los nueve departamentos del país. El medio indicó que, aunque este punto clave del decreto permanecerá vigente, el nuevo texto también contempla un aumento del 20 por ciento en el salario mínimo y la ratificación de los apoyos sociales dirigidos a adultos mayores y al sector estudiantil.
Paz afirmó que la economía nacional ha logrado una estabilidad palpable, reflejada en el abastecimiento de gasolina y diésel, el equilibrio en el sistema financiero y la estabilidad de la moneda y el tipo de cambio. Según lo reportado en las redes oficiales del presidente y recogido por El Deber, el gobierno considera irreversible la eliminación de los subsidios a los combustibles y la asocia a una conquista económica.
El dirigente Mario Argollo, representante sindical, solicitó a los trabajadores y participantes en los bloqueos que suspendan las medidas de presión, argumentando que “su lucha rindió frutos y el país se los va a agradecer”, según recogió El Deber. Pese a este llamado, el medio detalló que alrededor de 30 bloqueos continuaban activos durante las horas posteriores al anuncio, aunque la cifra llegó a setenta en el momento de mayor tensión, dificultando el tránsito terrestre entre La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, zonas clave para la conectividad y abastecimiento nacional.
El balance gubernamental y sindical sobre las repercusiones económicas ha coincidido en señalar la gravedad de los daños, con pérdidas significativas ligadas a la interrupción del transporte y al desabastecimiento de productos básicos, combustibles y alimentos en las principales ciudades y regiones del país, según la información publicada por El Deber.
Durante el anuncio público, el presidente Paz hizo hincapié en la necesidad de dar continuidad al orden y la estabilidad alcanzadas mediante la promulgación inminente de un nuevo decreto, que consolidará la política de crecimiento económico y la ampliación de beneficios sociales. “Bolivia no retrocede ni un paso ni para el impulso en sus conquistas económicas ni sociales. Bolivia no negocia con los corruptos, por eso ya estamos metiendo a varios a la cárcel”, declaró, de acuerdo con El Deber.
La mediación y el diálogo con las organizaciones sociales y sindicales fueron aspectos subrayados por las autoridades como elementos centrales para la resolución del conflicto, al tiempo que el presidente se comprometió a promulgar el nuevo decreto en un plazo no superior a 48 horas. “Esto es gobernar con responsabilidad”, manifestó Paz en su intervención, citado por El Deber, subrayando que el Ejecutivo no planea negociar bajo presión de grupos que, según el gobierno, buscaron favorecer la conflictividad.
El acuerdo contempla medidas económicas y sociales que, junto con la eliminación del subsidio a los carburantes, buscan consolidar las conquistas económicas alcanzadas. Según detalló El Deber, entre los compromisos asumidos aparecen el incremento del salario mínimo y el mantenimiento de programas sociales para sectores vulnerables como los adultos mayores y los estudiantes.
Las protestas motivadas por el Decreto 5503 provocaron dificultades sustanciales para el transporte de mercancías y personas en los corredores estratégicos del país, así como carencias en el mercado interno, específicamente en productos de la canasta básica y carburantes. El reporte de El Deber indica que las pérdidas económicas y los problemas de abastecimiento afectaron de forma transversal a diversos sectores productivos y de servicios.
El proceso de negociación, según la cobertura de El Deber, estuvo marcado por la presión de las bases sindicales en las carreteras y la determinación gubernamental de sostener la reforma del subsidio, argumentando una urgencia en estabilizar la economía nacional y redirigir recursos públicos a inversiones estatales y mejoras sustantivas en la distribución del ingreso.
Finalmente, tras casi un mes de conflicto desde el 6 de enero, la administración de Paz y la COB dieron a conocer el nuevo marco normativo bajo el compromiso de mantener la gobernabilidad y la paz social. El gobierno dará paso a la promulgación del decreto en las próximas horas, según el cronograma anunciado por el Ejecutivo y publicado por El Deber, con la expectativa de retornar a la normalidad y dar por concluida la etapa de enfrentamiento social y bloqueo de rutas en el país.