El Gobierno de Sudán regresa oficialmente a la capital del país tras mil días de conflicto

Kamil Idris anunció que las autoridades sudanesas vuelven a Jartum tras una prolongada lucha con fuerzas paramilitares, mientras la población enfrenta crisis humanitaria extrema y Alemania prevé cifras de muertos que superan las 150.000 personas

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La estimación alemana de más de 150.000 muertes en Sudán representa solo una fracción de la magnitud de la crisis humanitaria, según expusieron autoridades antes de celebrar una reunión internacional de ayuda dentro de tres meses. Según informó el medio que da cuenta de este anuncio, el primer ministro de Sudán, Kamil Idris, confirmó este domingo el retorno de las autoridades a Jartum, la capital del país, después de mil días desde el estallido del conflicto armado con las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), una organización paramilitar.

El medio detalló que la declaración de Idris se produjo luego del retroceso del gobierno en la región de Darfur, donde recientemente las fuerzas oficiales fueron desalojadas de todos los centros estratégicos. Durante su discurso, el primer ministro sudanés prometió restablecer los servicios básicos lo antes posible como una prioridad para los habitantes de Jartum, quienes han soportado la disputa constante entre el Ejército y las fuerzas paramilitares RSF durante un periodo prolongado.

La proclamación también incluyó menciones específicas al sector educativo. Idris resaltó la necesidad de rehabilitar las escuelas y reabrir universidades, poniendo énfasis en el papel de la Universidad de Jartum, a la que calificó como emblema del nivel universitario en el país africano. Desde abril de 2023, el conflicto armado ha situado a Sudán en el centro de una emergencia humanitaria calificada como la más grave a escala mundial. Alemania, organizadora de la próxima conferencia internacional de asistencia, sostiene la hipótesis de que la cifra real de víctimas mortales podría superar con facilidad las 150.000 personas, según reportó la misma fuente informativa.

El medio consignó que organizaciones no gubernamentales han documentado informes de crímenes perpetrados tanto por el ejército sudanés como por las Fuerzas de Apoyo Rápido en distintos puntos del país. Estas ONG reportaron episodios de violencia indiscriminada, en especial durante la última ofensiva de los paramilitares sobre la ciudad de El Fasher, la capital histórica de Darfur, donde atribuyen a las RSF la realización de asesinatos masivos y otras atrocidades durante la fase final de la toma de la urbe y las primeras semanas de ocupación.

La situación en Jartum ha estado marcada por la violencia prolongada y el deterioro de las estructuras básicas de vida, lo que generó desplazamientos masivos y graves problemas de acceso a servicios de primera necesidad, según publicó el medio. El anuncio de la reanudación de la administración gubernamental en la capital responde al intento de estabilizar las instituciones estatales, así como de restaurar el funcionamiento de hospitales, escuelas y otros servicios públicos cuya paralización afectó las condiciones de millones de personas residentes en la ciudad y sus alrededores.

En cuanto a la respuesta internacional, Alemania se encuentra en etapa de planificación para la organización de una cumbre global destinada a coordinar esfuerzos y canalizar recursos de ayuda humanitaria. Según detalló el medio, se espera que esta conferencia reúna a representantes estatales, organismos de Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil, con el fin de definir estrategias de apoyo y reconstrucción ante el agravamiento de la crisis.

El conflicto entre el gobierno sudanés y las RSF no solo provocó una tragedia humanitaria, sino también un éxodo masivo de población y el colapso de sistemas de salud y educación. La reapertura anunciada de la Universidad de Jartum busca simbolizar la continuidad de la educación superior como elemento de cohesión nacional, destacó el primer ministro en su intervención, citada por el medio.

Finalmente, las ONG continúan documentando presuntas violaciones a los derechos humanos en todo Sudán, ante el temor de nuevas oleadas de violencia en Darfur y Jartum, mientras la comunidad internacional monitorea la evolución de la crisis humanitaria y política en la región, reportó el medio.