Entra en vigor la retirada de Finlandia del tratado de minas antipersona

Las fuerzas armadas del país nórdico han recuperado la potestad de desplegar este tipo de armamento en sus límites orientales, según justificaron las autoridades, en respuesta al contexto de tensión con Rusia y al conflicto en Ucrania

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El Ejército de Finlandia ha recuperado desde este sábado la potestad de instalar minas antipersona en su frontera oriental, una facultad restablecida en el contexto de la retirada definitiva del país del tratado internacional que prohíbe este tipo de armamento. Según informó la agencia Europa Press, esta decisión tiene lugar tras la conclusión del periodo de seis meses establecido tras la notificación formal de abandono del tratado, efectuada el pasado 10 de julio. Las autoridades finlandesas justifican la medida como una reacción a la situación de inseguridad derivada de la invasión rusa de Ucrania y el incremento de la tensión militar en la región.

De acuerdo con la cobertura de Europa Press, la retirada de Finlandia del tratado supone que el ejército puede volver a emplear minas antipersona como parte de sus estrategias de defensa fronteriza. Las autoridades finlandesas han calificado esta posibilidad como una medida adicional en materia de seguridad, vinculado directamente al desarrollo de la guerra en Ucrania y el deterioro de las relaciones con Rusia. El presidente Alexander Stubb explicó que, aun cuando Finlandia no enfrenta una amenaza militar inmediata, el país comparte más de 1.300 kilómetros de frontera con Rusia, una línea que también representa la frontera entre la Unión Europea y la OTAN con territorio ruso.

El mandatario resaltó, según reportó Europa Press, que “ya hemos visto cómo Rusia libra la guerra”, en alusión directa a las tácticas empleadas por Moscú en Ucrania. La administración finlandesa subraya que la decisión de abandonar el tratado de minas antipersona responde al interés de fortalecer su capacidad de defensa nacional sin comprometer otras obligaciones internacionales. Al respecto, el presidente Stubb afirmó que la rescisión del acuerdo no modifica los demás compromisos de Finlandia al amparo del Derecho Internacional. Además, puntualizó que las minas antipersona serán empleadas únicamente como armas defensivas dentro del territorio finlandés.

El conflicto armado en Ucrania, según detalló Europa Press, ha llevado a múltiples países europeos a revisar y reforzar sus políticas de defensa y seguridad. Finlandia, que ingresó recientemente en la OTAN, intensificó la vigilancia de sus fronteras orientales y revisó sus doctrinas militares a raíz del aumento de la presencia militar rusa cerca de su territorio. La derogación del tratado permite a las fuerzas armadas recuperar herramientas consideradas hasta ahora prohibidas, ante la percepción de una amenaza creciente en su entorno geopolítico.

La frontera finlandesa con Rusia, una de las más extensas de la Unión Europea, ha cobrado importancia estratégica tras el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Según lo consignado por Europa Press, Finlandia sostiene que la decisión de reintroducir minas antipersona busca garantizar una medida disuasoria eficaz en posibles escenarios de conflicto, siempre ajustándose a las normas internacionales vigentes. Las autoridades han insistido en que la utilización de estas armas buscará limitarse al ámbito defensivo y evitar implicaciones que puedan afectar a la población civil.

El abandono formal del tratado internacional coincide con el fortalecimiento de la cooperación militar de Helsinki con los socios de la OTAN y la UE. Según publicó Europa Press, Finlandia ha argumentado que los desafíos de seguridad resultantes de la guerra en Ucrania requieren de un replanteamiento de sus políticas de defensa para adaptarse a una realidad regional cambiante. Las fuerzas armadas finlandesas disponen ahora legalmente de un instrumento que había quedado excluido de su arsenal desde la adhesión al tratado, lo que refleja la adaptación doctrinal que el gobierno define como necesaria en el contexto actual.

Autoridades y analistas han subrayado la relevancia de que, pese al regreso del uso de este tipo de armamento, Finlandia continúa comprometida con los demás principios y obligaciones internacionales. “La rescisión del acuerdo no afecta a las demás obligaciones de Finlandia en virtud del Derecho Internacional”, recalcó el presidente Stubb, según recogió Europa Press. Esta aclaración pretende enviar un mensaje de continuidad en el cumplimiento del marco jurídico supranacional, al tiempo que introduce flexibilidades para encarar nuevos escenarios de amenaza.

En anteriores ocasiones, organizaciones internacionales manifestaron preocupación respecto al uso de minas antipersona debido al impacto a largo plazo en la seguridad de la población civil. Finlandia, tras registrar el restablecimiento de esta potestad, enfrenta ahora desafíos vinculados a la necesidad de equilibrar la eficiencia defensiva con el respeto a los derechos y garantías que emanan de los acuerdos multilaterales de seguridad firmados en las últimas décadas. La evolución del contexto de seguridad en Europa del Este continúa marcando el reposicionamiento doctrinal y estratégico de los Estados de la región, según el seguimiento realizado por Europa Press.