Finaliza sin éxito la búsqueda del niño valenciano de 10 años desaparecido en el naufragio de Indonesia

Las autoridades indonesias han dado por terminadas las labores para localizar al menor, tras más de dos semanas de rastreo en Komodo y el hallazgo de varios cuerpos de familiares que viajaban en la embarcación naufragada

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Las familias impactadas por el naufragio en aguas indonesias del pasado 26 de diciembre han solicitado de manera constante la continuación de la búsqueda de Quique, el niño valenciano de 10 años que desapareció tras el siniestro marítimo. Según información publicada por Europa Press, la operación, que se extendió inicialmente durante quince días y fue prorrogada en diversas ocasiones, concluyó finalmente sin lograr su localización, después de que en los días previos se recuperaran los cuerpos de varios miembros de la familia que lo acompañaban en el viaje.

El operativo de rastreo, que se desarrolló en el Parque Nacional de Komodo luego del naufragio de la embarcación KM Putri Sakinah, incluyó la intervención de autoridades locales y personal diplomático español, detalló Europa Press. A pesar de los esfuerzos realizados durante más de dos semanas, los equipos de búsqueda detuvieron definitivamente las labores este viernes, tras confirmar la recuperación e identificación de los adultos y menores que integraban el grupo familiar.

Entre las víctimas cuyas identidades se confirmaron en los últimos días se encuentra Fernando Martín, esposo de Andrea Ortuño y entrenador del Valencia CF Femenino B, hallado sin vida el 4 de enero; Mateo, hijo de Fernando de una relación anterior y de 9 años de edad, cuyo cadáver fue rescatado el 6 de enero; y Lía, de 12 años, hija de Andrea Ortuño de un matrimonio anterior, encontrada fallecida el 29 de diciembre, según consignó Europa Press. La familia se hallaba viajando en la provincia de Nusa Tenggara Oriental a bordo de un barco de madera con tripulación indonesia, en ruta entre la isla de Komodo y Padar.

El accidente de la embarcación, que ocurrió cuando navegaba desde Komodo hacia Padar, dejó un saldo de siete personas rescatadas, incluyendo a la madre del menor desaparecido y a una de sus hijas, ambas sobrevivientes del naufragio y ya de regreso en España. También resultaron a salvo varios miembros del personal de la nave, entre ellos el capitán y un guía turístico local, según informó Europa Press basándose en fuentes familiares y diplomáticas.

Desde el momento del siniestro, las familias agradecieron públicamente el trabajo y dedicación tanto de las autoridades indonesias como del cuerpo diplomático español. No obstante, insistieron en la necesidad de mantener los esfuerzos de búsqueda para tratar de localizar a Quique, petición que fue atendida mediante la prolongación repetida de los rastreos, de acuerdo con Europa Press. Tras el hallazgo de los cuerpos de los acompañantes del menor y al agotarse las posibilidades de localización en la zona, las autoridades decidieron dar por concluidas las tareas este viernes.

El naufragio del KM Putri Sakinah supone una tragedia que afecta a varias familias, tanto en Indonesia como en España, especialmente a los allegados de las víctimas. Europa Press detalló que el accidente interrumpió abruptamente las vacaciones familiares en uno de los enclaves turísticos más relevantes de la región, conocido por sus rutas marítimas entre islas. La prolongación del operativo y la presión ejercida por las familias buscaban ofrecer respuestas sobre el destino de todos los ocupantes de la nave, esfuerzo que terminó formalmente sin el hallazgo de Quique.

La cobertura y el seguimiento diplomático incluyeron colaboración entre autoridades indonesias y españolas, destacando la participación de personal consular en las labores de apoyo, según remarcó Europa Press tras dialogar con fuentes allegadas al caso. La repatriación de los supervivientes y la identificación de los cuerpos formaron parte de los procedimientos coordinados tras el desastre. Con la finalización de la búsqueda, las familias afrontan el cierre forzado de un proceso que mantuvo la atención pública en España durante más de dos semanas.