Trump afirma que su "propia moralidad" es el único límite a su poder: "No necesito al Derecho Internacional"

Tras justificar la intervención militar que derrocó a Nicolás Maduro en Venezuela y dejó decenas de víctimas, el presidente estadounidense defiende que sólo su criterio personal limita sus decisiones, restando valor a normas internacionales y tratados multilaterales

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Durante un extenso intercambio con el diario estadounidense The New York Times, Donald Trump abordó los motivos detrás de la reciente operación militar en Venezuela que resultó en la detención de Nicolás Maduro y un saldo aproximado de un centenar de muertes. El presidente estadounidense describió su propio sentido de la moralidad como la única barrera a sus acciones al mando del país, centrándose en la ausencia de límites externos y minimizando el rol de leyes internacionales y acuerdos multilaterales. Según reportó The New York Times, Trump respondió a las críticas sobre la intervención declarando: “Sí, hay una cosa: mi propia moralidad, mi propia mente. Es lo único que puede detenerme”. El mandatario añadió sin rodeos: “No necesito al Derecho Internacional”.

The New York Times también consignó que, al ser interrogado respecto a la obligación del gobierno estadounidense de respetar el derecho internacional en este tipo de operaciones, Trump reconoció que tales normas se cumplen, aunque matizó que la decisión final sobre la adecuación de esas restricciones recae sobre él. El mandatario expresó dudas sobre la claridad conceptual del derecho internacional al preguntar durante la entrevista cuál sería la “definición” de este conjunto de reglas y principios globales.

La conversación con el diario incluyó referencias a varias acciones recientes en la política exterior de Estados Unidos durante su mandato. Trump citó como ejemplo el “éxito” de la operación militar dirigida contra el programa nuclear de Irán y destacó la rapidez con la que la intervención en Venezuela terminó con lo que calificó como “la imagen visible del Gobierno venezolano”. El mandatario también abordó la situación de Groenlandia, rechazando responder si su prioridad sería adquirir este territorio autónomo de Dinamarca o mantener la permanencia de Estados Unidos dentro de la OTAN.

Al referirse a Groenlandia, Trump aseveró la importancia que otorga a la propiedad territorial frente a otros tipos de acuerdo. Según declaró al medio estadounidense, su interés radica en que “es lo que psicológicamente se necesita para el éxito”, señalando que “la propiedad te da algo que no se puede hacer con un contrato de arrendamiento o un tratado”. Concluyó su argumento afirmando que “la propiedad es muy importante”.

Durante la entrevista, el presidente cuestionó el valor de la soberanía y las fronteras estatales en comparación con la función de Estados Unidos como protector de los intereses de Occidente. The New York Times detalló que, para el mandatario, el papel de la nación va más allá de los límites tradicionales, ubicando el protagonismo estadounidense por encima de consideraciones territoriales particulares.

También descartó que líderes de otras potencias, como Xi Jinping de China o Vladimir Putin de Rusia, pudieran adoptar la misma postura y lógica en perjuicio de Estados Unidos. Trump expuso que, en su opinión, ninguna otra nación podría justificar de este modo acciones similares que pusieran en riesgo los intereses estadounidenses.

The New York Times subrayó que esta visión presidencial suscitó debate respecto a los conceptos tradicionales de contrapesos y balances institucionales dentro y fuera de Estados Unidos, ya que el jefe del Ejecutivo considera que su propio juicio constituye el único freno real al uso del poder. Las afirmaciones de Trump fueron emitidas tras la operación militar en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro. La ofensiva dejó aproximadamente cien víctimas mortales y fue objeto de amplio escrutinio internacional.

En sus declaraciones al medio estadounidense, Trump reiteró el carácter decisivo de su liderazgo para definir cuándo deben implementarse o ignorarse restricciones impuestas por tratados internacionales, sugiriendo con ello una interpretación flexible de las obligaciones jurídicas multilaterales de Washington.

El medio estadounidense documentó también que durante la conversación Trump no abordó en detalle las críticas internacionales respecto a la magnitud del operativo en Venezuela ni sobre los costos humanos del mismo, enfocándose en cambio en defender la autonomía de sus decisiones presidenciales. Su postura fue interpretada como una declaración de principios sobre la supremacía del poder ejecutivo estadounidense y su alejamiento de los límites institucionales y normativos tradicionales en el escenario global.

De acuerdo con lo detallado por The New York Times, la entrevista con Trump puso en primer plano la tensión existente entre la autoridad presidencial estadounidense y las normas internacionales que, históricamente, han buscado regular el uso de la fuerza, la soberanía nacional y las relaciones multilaterales.