Rusia anuncia un intercambio de presos con Francia que implica la liberación de dos personas

El intercambio supone la vuelta a su país de un ciudadano de nacionalidad rusa, arrestado en Francia tras una petición de Washington, y la entrega de un francés acusado de espiar durante la guerra en Ucrania, según informaron las partes

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El Servicio Federal de Seguridad de Rusia informó que Daniil Kasatkin, arrestado en junio de 2025 en un aeropuerto de París a solicitud de Estados Unidos, ha retornado a su país de origen tras un acuerdo de intercambio de prisioneros realizado con Francia. Según detalló el organismo y publicó el medio, Kasatkin fue liberado a cambio de Claude Vinatier, ciudadano francés empleado de una organización no gubernamental suiza, quien había sido sentenciado en Rusia por cargos relacionados con la difusión de información sobre el Ejército ruso durante el conflicto en Ucrania.

De acuerdo con la información proporcionada por el medio, las autoridades rusas oficializaron este jueves el acuerdo con Francia, tras semanas de negociaciones que incluyeron una oferta presentada desde Moscú. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, había revelado aproximadamente dos semanas antes que el gobierno ruso trasladó una propuesta formal a las autoridades francesas relativa a la situación de Vinatier y señaló que “la pelota está ahora en el tejado de Francia”. Hasta el momento, París no ha emitido declaraciones públicas sobre el intercambio concretado.

El detalle difundido por el FSB subraya que Kasatkin estaba bajo arresto en Francia a raíz de un requerimiento estadounidense. Washington lo buscaba por supuesta implicación en un grupo de piratas informáticos, cargos por los que solicitaba su extradición. Tras el acuerdo bilateral entre Moscú y París, Kasatkin fue devuelto a territorio ruso. Por su parte, Claude Vinatier había sido condenado en 2024 por un tribunal ruso, que le impuso una pena de tres años de cárcel tras considerar que difundió información de carácter militar en su función de “agente extranjero”. Las autoridades rusas además agregaron que enfrenta cargos adicionales por presunto espionaje.

Según publicó el medio, Francia había denunciado en el pasado que la detención de Vinatier en Rusia ocurrió de forma arbitraria y exigió su liberación ante la comunidad internacional. El presidente Emmanuel Macron también intervino en el caso al rechazar públicamente las acusaciones presentadas contra el ciudadano francés, indicando que no trabajaba para ninguna agencia francesa ni representaba intereses estatales, y calificando la acción penal como parte de una campaña de desinformación desplegada por Moscú.

El intercambio de prisioneros sucede en un contexto de creciente tensión diplomática debido a la guerra en Ucrania y el endurecimiento de las legislaciones rusas respecto a la figura del “agente extranjero”. La normativa fue utilizada para condenar a Vinatier, empleado de una ONG registrada en Suiza, bajo la argumentación de que había recolectado y publicado información relacionada con operaciones militares rusas. La sentencia fue apelada sin éxito, y su situación se agravó posteriormente con nuevas imputaciones por espionaje.

Por otra parte, el caso de Daniil Kasatkin ilustra la colaboración internacional en el campo de la persecución de delitos informáticos, así como las complejidades derivadas de las extradiciones multipaís. Estados Unidos mantenía una solicitud activa a Francia para lograr la entrega del ciudadano ruso, y su caso se encontraba en proceso judicial cuando sorpresivamente se concretó el canje con Moscú.

El medio informó que el acuerdo bilateral no ha dado pie, hasta ahora, a pronunciamientos detallados del gobierno francés sobre los posibles términos o condiciones vinculados al intercambio ni acerca de la situación judicial pendiente que enfrenta Claude Vinatier, tanto en cuanto a la acusación de agente extranjero como a los cargos de espionaje. El trato alcanzado pone de manifiesto la utilización de figuras legales y acusaciones vinculadas al contexto del conflicto ucraniano en la política exterior y las relaciones entre Rusia y países europeos.

Según expuso la misma fuente, la política rusa bajo el actual marco legislativo endureció los controles sobre la información vinculada a las operaciones militares y aplicó la denominación de “agente extranjero” como herramienta legal. En el caso de Vinatier, Moscú consideró que su labor en la ONG suiza equivalía a la recopilación y divulgación de información sensible, algo que llevó a la imputación y condena judicial. La apelación presentada por la defensa del acusado fue desestimada, y finalmente su liberación solo se alcanzó a través del canje pactado con Francia.

El intercambio de prisioneros también resalta las fricciones diplomáticas entre París y Moscú, con acusaciones cruzadas sobre la legitimidad de los procesos judiciales y los motivos de las detenciones. Francia sostiene que la detención de su ciudadano careció de las garantías fundamentales y la vincula a estrategias de presión y propaganda del gobierno ruso, mientras que las autoridades de Moscú subrayan la gravedad de los delitos imputados y reivindican la aplicación de la ley local a extranjeros que actúan en el país.

De acuerdo a la información dada a conocer por el Servicio Federal de Seguridad y reproducida en medios internacionales, la resolución de estos casos por la vía del intercambio implica un desenlace inusual en un contexto marcado por la desconfianza y las crecientes dificultades para la cooperación judicial entre Rusia y la Unión Europea en temas vinculados a seguridad, espionaje y prosecución de delitos transnacionales relacionados, como los ataques cibernéticos y la transmisión de datos de carácter militar.