Jerusalén, 8 ene (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este jueves que los esfuerzos del Gobierno de Líbano para desarmar al grupo chií Hizbulá "distan mucho de ser suficientes", una circunstancia que es "imperativa para la seguridad de Israel y el futuro del Líbano".
Un mensaje distribuido por la oficina de Netanyahu celebra como "comienzo alentador" los esfuerzos del Gobierno y el Ejército libaneses para el desarme, pero añade que son insuficientes, "como lo demuestran los esfuerzos de Hizbulá por rearmarse y reconstruir su infraestructura terrorista con el apoyo de Irán".
"El acuerdo de alto el fuego negociado por Estados Unidos entre Israel y el Líbano establece claramente que Hizbulá debe ser desarmado por completo. Esto es imperativo para la seguridad de Israel y el futuro del Líbano", añade el comunicado.
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, ratificó este jueves su pleno apoyo al Ejército después de que haya completado la primera fase del plan para el control exclusivo del armamento por los militares y el desarme de Hizbulá en la zona sur del río Litani, e incidió en impedir la transferencia de armas a cualquier parte del país.
El Gobierno libanés dio luz verde en agosto del año pasado a un plan militar para lograr la exclusividad de armas, que Estados Unidos e Israel estarían buscando acelerar, en el caso del Estado judío a través de la intensificación de los bombardeos contra el Líbano.
Sin embargo, el Líbano se centró en una primera fase con la que buscaba completar el desarme de actores no estatales en la franja fronteriza con Israel.
El resto del territorio será abordado gradualmente en fases posteriores, mientras que Israel querría avances más rápidos y garantizados en todo el Líbano.
Pese a que Hizbulá dejó de bombardear el norte de Israel, zona a la que lanzaba misiles y drones, el Gobierno israelí de Netanyahu ha intensificado sus ataques en el sur de ese país alegando que el movimiento está intentando rearmarse.
Ante estos ataques, el presidente libanés acusó esta semana a Israel de actuar para frustrar los intentos de su Gobierno, así como de otros actores "regionales e internacionales", de consolidar el alto al fuego.
En noviembre de 2024, el Líbano e Israel firmaron un alto el fuego que más de un año después sigue en vigor, si bien las tropas israelíes todavía mantienen posiciones en el sur del país, incumpliendo el acuerdo de la tregua.
El Ejército de Israel ha matado a 380 presuntos miembros de Hizbulá en el Líbano desde que comenzó el alto el fuego en noviembre de 2024, según anunciaron a finales de año las Fuerzas Armadas israelíes en un comunicado. EFE