El desconsuelo repetitivo del Atlético

Guardar

Redacción deportes, 8 ene (EFE).- El regreso a la Supercopa de España dos años después tampoco calmó el desconsuelo del Atlético de Madrid ni en este torneo, esquivo desde que se juega en Arabia Saudí, más aún cuando enfrente está el Real Madrid, ni lejos del Metropolitano, tan repetitivo cuando sale de casa que va más allá de la contundencia.

En Yeda cayó eliminado de nuevo, por más que sostuvo la posesión del balón, por más que contó más ocasiones que su adversario, por más que se mantuvo vivo en el encuentro siempre, por más que dos errores -uno en la barrera de Jan Oblak y otro en el repliegue del equipo, especialmente también en Robin Le Normand- lo condenaron.

Pero la derrota fue del Atlético, quizá contra sí mismo, incluso. De nuevo en Arabia, otra vez contra el Real Madrid. Le ha ocurrido en tres de sus cuatro participaciones en esta cita desde que cambió de escenario a Oriente. Aparte de esta edición, con el 1-2 en contra por los goles de Fede Valverde y Rodrygo Goes frente al tanto de Alexander Sorloth, también fue eliminado por su ‘eterno’ rival tanto en 2024, en semifinales, como en 2020, en la final.

Hace dos años, también en esta instancia, el Atlético fue doblegado en la prórroga por el conjunto blanco, por 5-3. Hace seis, en la final, también se despidió del título en los penaltis contra el mismo oponente, con el que empató a cero durante los 90 minutos y el tiempo extra posterior, aunque fue superado después en la tanda desde los once metros.

En su otro concurso en Arabia no se cruzó con el Real Madrid, sino con el Athletic Club, que también incrementó la decepción que siente en esta nueva Supercopa de España. Entonces cedió también por 1-2 en las semifinales. El título de esta competición se le resiste desde 2014, cuando, en otro formato, ganó a ida y vuelta al equipo blanco.

No sólo es esta competición en sus últimos cursos, sino también es este Atlético cuando juega lejos del Metropolitano. No es el mismo equipo de su estadio (en este ejercicio goleó 5-2 al Real Madrid cuando jugaron en el campo rojiblanco en LaLiga el pasado septiembre) que fuera. Los números son más que expresivos en esta temporada.

El Atlético del Metropolitano ha ganado once de sus doce partidos en este curso, con un único empate, allá por agosto frente al Elche, y ni una sola derrota, pero el equipo que juega fuera de su estadio ha sido tremendamente vulnerable, puesto en duda en cada competición por su desempeño a domicilio: de sus 15 salidas de este ejercicio, sólo ganó cinco, con cuatro empates y seis derrotas, que lo ponen al límite en LaLiga y lo han eliminado de la Supercopa de España. El martes que viene aguarda la Copa del Rey en Riazor.

Entre tanto, el derbi desprendió que Simeone ya tiene un once cercano al tipo. En él está Marc Pubill, merecido por su progresión; no figura Robin Le Normand, aún espera al uruguayo José María Giménez y, de repente, se va confirmando de forma inesperada Matteo Ruggeri como lateral izquierdo, al menos hasta que haya un nuevo fichaje. Ha jugado de titular los últimos cinco encuentros seguidos con todas las dudas que despertaba. David Hancko, indudable, completó la zaga como central izquierdo.

Sin Pablo Barrios, confirmada su baja por lesión, Conor Gallagher lo reemplazó, en un medio campo más que repetitivo en los últimos duelos, con Giuliano Simeone, Koke Resurrección y Álex Baena, igual que el ataque con Julián Álvarez y Alexander Sorloth, a la espera de quién salta de la alineación cuando vuelva un indiscutible: Nico González.

No pertenece a él Gallagher, por mucho que haya jugado este jueves de inicio por las circunstancias. Al descanso, Simeone lo sustituyó por Le Normand para situar a Llorente en el medio campo, con Pubill como lateral derecho, para el comienzo de la segunda mitad, con el 0-1 en contra por el gol de Fede Valverde que condicionó todo en un minuto.

Iñaki Dufour