Cáritas Brasil suspende ayuda en frontera con Venezuela por falta de subvención de EE.UU.

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São Paulo, 8 ene (EFE).- La filial brasileña de Cáritas anunció la suspensión "gradual" de dos proyectos destinados a la población migrante venezolana en el estado fronterizo de Roraima, ante la ausencia de asistencia financiera por parte de Estados Unidos, señaló la entidad en un comunicado.

Se trata de las iniciativas de seguridad alimentaria Proyecto Sumaúma: Nutriendo Vidas y de acceso al agua, saneamiento e higiene ​​Orinoco: Aguas que Traspasan Fronteras, ambos en su momento costeados en un 100 % por recursos provenientes del Gobierno de Estados Unidos.

El proyecto Nutriendo Vidas era respaldado por la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (Usaid) y el otro, con foco en el acceso al agua, recibía fondos de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado norteamericano.

Los fondos fueron interrumpidos integral o parcialmente el año pasado, cuando el mandatario estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para reducir el gasto público tanto en la plantilla de la Administración pública como en programas de asistencia económica a otros países.

El proyecto dedicado a la alimentación fue recortado automáticamente, por lo que funcionará hasta fines de enero; mientras que el de higiene mantuvo contrato hasta el 31 de diciembre del 2025 y conseguirá mantenerse hasta marzo.

En su comunicado, la ONG perteneciente a la Iglesia Católica resalta que el cierre se da en un "contexto internacional marcado por una fuerte inestabilidad, especialmente en Venezuela, donde la escalada de tensiones y la invasión de Estados Unidos agravan aún más la situación humanitaria y pueden ampliar los flujos de desplazamiento en la región fronteriza".

De acuerdo a los datos de Cáritas Brasil, desde 2022 distribuyeron más de 1,25 millones de comidas y más de 400.000 personas accedieron a sus instalaciones de higiene solo en 2025.

El proyecto Sumaúma, que ofrece aproximadamente 715 almuerzos diarios, incluso con opciones adaptadas a gestantes, lactantes y personas con alguna restricción alimentaria, ha sido un pilar para combatir el hambre en la región, según Cáritas.

Y el Orinoco, que garantiza el acceso a instalaciones sanitarias, duchas, agua potable y lavandería, fue esencial para prevenir enfermedades y mantener la dignidad de quienes viven en situación de calle o en refugios temporales. EFE