Una ONG denuncia 36 muertos, incluidos dos agentes, en diez días de protestas en Irán

Organizaciones de derechos humanos alertan sobre un saldo trágico en el país persa tras una ola de movilizaciones motivadas por la crisis económica, con informes de represión policial, cientos de arrestos y ataques incluso a centros médicos

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La intervención de las fuerzas de seguridad en hospitales y centros de salud ha marcado una nueva fase en la escalada de violencia en Irán, en medio de las recientes protestas motivadas por la crisis económica. Según reportó la organización de defensa de los Derechos Humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, la represión durante las movilizaciones ha dejado al menos 36 personas muertas, entre ellas dos miembros de las fuerzas de seguridad, así como más de 2.000 detenidos en el transcurso de diez días.

De acuerdo con HRANA, las manifestaciones surgieron en aproximadamente 92 localidades distribuidas en 27 provincias del país. Estas protestas, iniciadas hace más de una semana, han estado motivadas principalmente por la caída del poder adquisitivo de millones de ciudadanos y se desarrollan en el contexto de la intensificación de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. El medio detalló que estas acciones punitivas externas han provocado un incremento en las restricciones económicas que pesa sobre la población iraní.

El medio HRANA también denunció que durante la represión, unidades policiales recurrieron al uso de gases lacrimógenos en un hospital de Teherán para dispersar a personas que se encontraban en las proximidades. Según recogió la agencia de noticias ISNA, la dirección del hospital indicó que el gas ingresó a las instalaciones debido al movimiento de los manifestantes para alejar las sustancias del área, lo que llevó a que parte del gas alcanzara el interior del centro médico. HRANA afirmó que este tipo de episodios no son aislados, estableciendo que varias instalaciones sanitarias han sido objeto de intervención o ataques en el transcurso de las protestas.

El informe diario de HRANA señaló que los fallecidos desde el inicio de la movilización corresponden mayoritariamente a manifestantes. Las 2.076 detenciones registradas reflejan el alcance de la respuesta de las autoridades a la crisis social. Según consignó el medio, la violencia utilizada en los operativos no se ha limitado a las áreas de concentración pública, sino que se ha expandido a espacios como hospitales, en los que HRANA sostiene que resultó comprometida la prestación de atención médica a quienes se encontraban en el lugar.

El deterioro de las condiciones económicas se atribuye a varios factores, entre los cuales HRANA destaca el endurecimiento de las sanciones económicas estadounidenses y el aumento de la presión internacional en torno al programa nuclear iraní. El medio recordó que, sumado a las medidas restrictivas, bombardeos perpetrados por actores extranjeros como los del pasado junio –que, según la asociación, dejaron un saldo de cerca de mil muertos en territorio iraní– alimentaron el clima de malestar social y propiciaron la expansión de las protestas.

Las manifestaciones han tenido lugar en una treintena de provincias y han reunido en calles y plazas a miles de personas disconformes con la situación económica. Como informó HRANA y recogieron otras organizaciones de Derechos Humanos, la magnitud de la represión y el número de víctimas y detenidos reflejan el nivel de tensión social existente. Las autoridades, por su parte, han sostenido que parte de las movilizaciones corresponden a acciones desestabilizadoras promovidas desde el exterior, en un contexto de permanentes presiones internacionales sobre Irán.

Tal como publicó HRANA, aunque la mayoría de las víctimas mortales identificadas eran manifestantes, la violencia también ha alcanzado a miembros de las fuerzas de seguridad. Además, se insiste en la gravedad de los ataques a instalaciones de salud, que generan preocupación en la comunidad internacional por los efectos directos sobre la población civil y el personal médico.

El saldo de los diez primeros días de movilizaciones evidencia una situación de crisis aguda, caracterizada tanto por la amplitud de las protestas como por la respuesta violenta de las fuerzas estatales. Según los datos recopilados por HRANA, la amplitud geográfica de la protesta revela el nivel de descontento individual y colectivo, agudizado por la crisis energética y económica que atraviesa el país.