Federación de Comunidades Judías exige que el Real Madrid-Maccabi Tel Aviv de Euroliga sea a puerta abierta

La Federación de Comunidades Judías de España demanda que aficionados tengan acceso al encuentro de Euroliga entre el conjunto madrileño y el representante israelí, subrayando la importancia de evitar restricciones motivadas por presiones políticas o declaraciones discriminatorias

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La Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) expresó su preocupación por el posible condicionamiento de un partido de baloncesto debido a discursos políticos, y reclamó explícitamente que el acceso de los aficionados al enfrentamiento de la Euroliga entre el Real Madrid y el Maccabi Rapyd Tel Aviv no sufra restricciones. Según informó la FCJE en un comunicado reproducido por medios nacionales, la federación considera inaceptable que la celebración de eventos deportivos se vea alterada o limitada por motivos ideológicos o declaraciones que puedan incitar al odio hacia equipos provenientes de Israel. Esta demanda surge en relación con el partido correspondiente a la jornada 21 de la fase regular de la Euroliga, programado para este jueves a las 20:45 en el Movistar Arena de Madrid.

De acuerdo con lo difundido por la FCJE, la solicitud principal de la federación consiste en que el partido se desarrolle con público, pero garantizando tanto la seguridad del evento como el derecho de los seguidores a presenciar una competición deportiva. La entidad subrayó la importancia de que las autoridades aseguren un escenario en el que aficionados y jugadores puedan disfrutar de la jornada en condiciones normales, libres de presiones externas o amenazas que puedan surgir a raíz de la situación internacional o de posicionamientos políticos explícitos.

El comunicado de la FCJE alude a declaraciones recientes de los líderes de Podemos, Ione Belarra y Pablo Fernández, quienes manifestaron opiniones críticas relacionadas con la presencia de equipos israelíes en competiciones en territorio español. Al respecto, la federación denunció como inaceptables las presiones ideológicas y los discursos que, según su criterio, pueden fomentar hostilidad hacia clubes de Israel. "Los equipos israelíes merecen el mismo trato y consideración que cualquier otro equipo internacional que visita nuestro país", sostuvo la FCJE en referencia al Maccabi Rapyd Tel Aviv, tal como recogió la prensa.

La organización reiteró en su comunicado su postura de considerar el deporte como un espacio de encuentro y convivencia, argumentando que las competiciones deportivas deben representar siempre una oportunidad para la integración y el respeto mutuo, sin interferencias ajenas a lo estrictamente deportivo. Según la FCJE, cualquier limitación impuesta a raíz del origen nacional de uno de los contendientes establecería un precedente negativo y vulneraría derechos fundamentales ligados a la igualdad y la no discriminación.

La petición de la federación no solo se dirige a los organizadores del torneo o a los propios clubes involucrados, sino que enfatiza el papel de las autoridades competentes para tomar las medidas necesarias que garanticen el desarrollo habitual del evento. Tal como puntualizó el comunicado distribuido por la FCJE y recogido por diversos medios, esta exigencia se produce ante la posibilidad de que el encuentro pudiera disputarse a puerta cerrada o bajo restricciones inusuales.

El Real Madrid y el Maccabi Rapyd Tel Aviv, protagonistas del partido señalado, se encuentran actualmente inmersos en la fase regular de la Euroliga de baloncesto, una competición que reúne a equipos de diversos países europeos y que, históricamente, ha sido escenario de grandes duelos deportivos. En este contexto, la intervención de la federación apunta a garantizar que la presencia del club israelí en Madrid no se vea empañada por polémicas extradeportivas o decisiones fundamentadas en los recientes debates políticos.

Según consignó la FCJE, la federación mantendrá su vigilancia sobre el desarrollo del partido y sobre las medidas adoptadas desde el ámbito institucional para asegurar un entorno seguro y respetuoso, donde ni jugadores ni espectadores se vean afectados por controversias ajenas al baloncesto. La declaración publicada por la federación finalizó exigiendo a las autoridades su implicación activa para preservar el carácter abierto y plural de los eventos deportivos, remarcando el valor del deporte como elemento integrador en la sociedad española.