Orbán ve en las acciones de EEUU contra Venezuela la "prueba" del "colapso del orden liberal"

Viktor Orbán advirtió sobre una etapa de mayor incertidumbre global tras la ofensiva de Estados Unidos en Caracas, subrayando que su país seguirá priorizando la estabilidad y la neutralidad, descartando implicarse en conflictos externos

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Una de las pocas naciones europeas que ha decidido no adherir a la declaración conjunta emitida por la Unión Europea tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela es Hungría. Según reportó Europa Press, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, reiteró que su país optará por la neutralidad ante los nuevos episodios de inestabilidad mundial originados tras la ofensiva estadounidense en Caracas. Orbán manifestó que, pese al clima de agitación internacional, Hungría priorizará el camino de la paz y la seguridad, descartando implicarse en conflictos externos e insistiendo en que no enviará a jóvenes húngaros a frentes de batalla.

De acuerdo con Europa Press, el mandatario magiar expuso en sus redes sociales que el reciente ataque perpetrado por Estados Unidos en territorio venezolano constituye para él una “prueba” del “colapso del orden liberal” global. “En estos primeros días del año, hemos recibido un recordatorio de que el orden liberal está en un momento de confusión”, afirmó Orbán a través de dichos canales oficiales. Sostuvo además que el escenario internacional se caracteriza por la llegada de una etapa de mayor inestabilidad, marcada por “años de mentiras peligrosas y de acciones impredecibles”, lo que, a su entender, podría acentuar el desconcierto en la esfera global.

Tal como publicó Europa Press, el jefe del Ejecutivo húngaro vinculó la postura del Gobierno con el proceso electoral que enfrenta su país este año. Orbán argumentó que, en caso de que el partido Fidesz-Unión Cívica Húngara resulte ganador en los comicios de abril, mantendrán su decisión de apartarse de implicaciones bélicas. Expresó: “Tenemos el plan y la intención de convertir a Hungría en la vencedora de la era histórica que nos espera. Para lograrlo, ante todo, debemos mantenernos al margen de la guerra”, remarcando su negativa a enviar a ciudadanos húngaros a conflictos armados, al tiempo que evocó la invasión rusa a Ucrania, la cual se aproxima a su cuarto año de duración.

La intervención militar de Estados Unidos en Caracas tomó por sorpresa al bloque europeo el pasado fin de semana. Luego de la detención de Maduro, la mayoría de los Estados miembro emitieron una declaración conjunta para expresar su posición. Hungría decidió no sumarse y, según detalló Europa Press, hasta entonces el Ejecutivo húngaro había preferido no pronunciarse públicamente sobre la operación liderada por Washington. Solamente el sábado, Orbán publicó un mensaje breve donde confirmó que no existían ciudadanos húngaros afectados por la “acción militar”, evitando tomar posturas más contundentes a favor o en contra de la ofensiva.

Una de las principales preocupaciones del Gobierno magiar, según informó Europa Press, está relacionada con los efectos inmediatos en el mercado energético húngaro. Orbán anunció contactos con compañías del sector energético para analizar medidas que permitan evitar un incremento en los precios en Hungría como consecuencia de la crisis generada en Venezuela. La dirección política húngara ha mostrado de esta manera su interés en mitigar cualquier impacto negativo interno surgido de la inestabilidad internacional.

Europa Press consignó que Viktor Orbán enmarcó su postura dentro de una defensa de la estabilidad y la soberanía húngara, subrayando que la estrategia nacional exige mantenerse fuera de conflictos que consideró ajenos a los intereses directos del país. El hecho de que Hungría haya sido el único miembro de la UE en no suscribir la declaración común ante la situación venezolana evidencia la particular vía diplomática que transita el Ejecutivo de Orbán frente a crisis globales recientes, incluidas las relacionadas con el conflicto ruso-ucraniano y, ahora, con la crisis política y militar en Venezuela.