HRW pide reformas y responsabilidades en el Ejército de EEUU por su posible rol en el ataque a la escuela de Minab

Tras conocerse detalles de la investigación militar sobre el bombardeo en Irán, Human Rights Watch urge al Congreso estadounidense a examinar los procesos de selección de objetivos y exigir responsabilidades por el ataque mortal que afectó a menores

Guardar
Imagen XHS2TXDMTRDYLDZEC6EJD6DEZA

El hecho de que el bombardeo sobre la escuela de primaria en Minab, Irán, resultara de información de inteligencia militar obsoleta aportó nuevos elementos al debate sobre la responsabilidad de las fuerzas armadas de Estados Unidos y la protección de la población civil en contextos bélicos. Según informó Human Rights Watch (HRW), los datos, publicados por The New York Times y basados en testimonios de funcionarios estadounidenses y otros conocedores de la investigación en curso del ejército, señalaron que los errores en la verificación de objetivos habrían jugado un papel fundamental en la tragedia donde murieron más de 170 niñas.

De acuerdo con lo consignado por HRW, los resultados preliminares de la investigación militar estadounidense indicaron que el ataque estuvo vinculado al uso de misiles de crucero Tomahawk. Estos proyectiles, fabricados en Estados Unidos y principalmente utilizados por su Armada —aunque también por algunos aliados cercanos—, fueron empleados bajo la premisa de que atacaban una base naval de la Guardia Revolucionaria iraní. El problema radicó en que el complejo objetivo había sido una instalación militar en el pasado, y los servicios de inteligencia estadounidenses disponían de información sin actualizar, lo que condujo al ataque a un edificio que para ese momento era una escuela.

PUBLICIDAD

Tal como detalló el medio estadounidense, este bombardeo se produjo en el contexto del inicio de una ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní. Durante los primeros trece días, la cifra de víctimas fatales superó las 1.200 personas, según cifras oficiales difundidas por las autoridades de Teherán, que respondió con ataques sobre intereses estadounidenses e israelíes en la región.

Sarah Yager, directora de la oficina de Human Rights Watch en Washington, manifestó que las conclusiones abordadas por las investigaciones estadounidenses sugieren una violación de las normas de la guerra. “Los hallazgos de la investigación militar estadounidense sobre el ataque a la escuela de Minab muestran una violación de las leyes de la guerra que no puede reducirse a un error inocente”, afirmó Yager según publicó HRW. La responsable de la organización internacional también remarcó que el ejército estadounidense tenía la responsabilidad, según el Derecho Internacional Humanitario, de tomar precauciones para evitar daños a civiles y que “claramente no lo hizo en este caso”.

PUBLICIDAD

En la información divulgada por Human Rights Watch, la organización instó al Congreso de Estados Unidos a convocar audiencias formales para examinar los procesos vigentes relacionados con la selección de objetivos militares y la distinción entre combatientes y población civil. La ONG subrayó la necesidad de investigar cómo intervienen herramientas como la inteligencia artificial y sistemas automatizados en la generación y verificación de blancos militares, de acuerdo al reporte de The New York Times.

La entidad también enfatizó la importancia de que las instituciones estadounidenses garanticen que los errores producidos durante el análisis de inteligencia, identificación y ataque de objetivos sean plenamente reconocidos y corregidos para prevenir incidentes similares. “La rendición de cuentas no se trata solo de reconocer lo que salió mal, sino de garantizar que las fallas en la inteligencia, la verificación de objetivos o la toma de decisiones se identifiquen y corrijan para que esto no vuelva a suceder”, reafirmó Sarah Yager según reportó HRW.

Human Rights Watch reclamó que Estados Unidos divulgue públicamente los resultados completos de la investigación, además de imponer sanciones disciplinarias o iniciar procesos judiciales contra quienes resulten responsables. La organización demandó reformas dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses para que sus acciones reduzcan de manera significativa el riesgo para la población civil, según publicó The New York Times y consignó HRW en sus declaraciones públicas.

El ataque con misiles Tomahawk a la escuela de Minab formó parte del primer día de la escalada militar estadounidense e israelí sobre Irán, de acuerdo a la información recogida tanto por Human Rights Watch como por The New York Times. Las autoridades iraníes situaron el incidente en un contexto de represalias cruzadas, ya que tras el bombardeo, Teherán respondió con ataques de distinto tipo hacia Israel y hacia instalaciones y personal estadounidense distribuidos en Oriente Próximo.

HRW sostiene que las políticas actuales de planeamiento y ejecución de operaciones militares estadounidenses requieren de una revisión profunda que asegure el cumplimiento del Derecho Internacional y la protección efectiva de civiles. Los datos aportados por la investigación militar estadounidense y tabulados por The New York Times reforzaron la percepción de que el uso de inteligencia obsoleta y la posible automatización de procesos aumentan el riesgo de errores letales en escenarios de conflicto armado.

A partir de las conclusiones de la organización, el episodio en Minab puso en primer plano la necesidad de exigir responsabilidades sobre las decisiones de ataque y de fortalecer los controles sobre el uso de tecnología militar respecto a sus efectos en la protección de la vida civil. HRW reiteró en cada uno de sus comunicados que el Congreso estadounidense debe analizar el papel de la inteligencia artificial en la identificación de objetivos y el impacto de los sistemas automatizados para prevenir que se repitan situaciones semejantes.

La investigación sobre el ataque en Minab y la reacción de organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch alimentaron la discusión internacional sobre las obligaciones legales y éticas de las potencias militares en la actualidad. La cifra de más de 170 niñas muertas en el bombardeo y los reportes posteriores de más de 1.200 personas fallecidas en el conjunto de la ofensiva subrayaron las consecuencias humanitarias de la falta de actualización y verificación en los datos de inteligencia utilizados para justificar acciones militares, tal como argumentó Human Rights Watch y detalló The New York Times en sus publicaciones.