VÍDEO: Venezolanos celebran en Bilbao la "caída" de Maduro y reivindican a Edmundo González en "una transición ordenada"

El arresto de Nicolás Maduro desata manifestaciones festivas, peticiones de respeto a la voluntad popular y demandas de liberación de presos en Venezuela, según voces de la diáspora reunidas frente al Ayuntamiento de Bilbao

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El temor al destino de los más de mil venezolanos detenidos por protestar o por coincidir con situaciones de riesgo definió uno de los principales llamados de atención durante la concentración organizada frente al Ayuntamiento de Bilbao para celebrar la detención de Nicolás Maduro. Conforme consignó Europa Press, la plataforma Venezolanos Bilbao Bizkaia promovió la reunión en la tarde del domingo, coincidiendo con peticiones de liberación para civiles y militares considerados presos políticos y exigiendo garantías para la seguridad de quienes aún permanecen en las cárceles venezolanas tras el cambio de escenario político.

La concentración se inició antes de las cinco de la tarde con la llegada de venezolanos residentes y simpatizantes que portaban banderas de Venezuela, Cuba y Nicaragua, y que entonaron la canción 'Venezuela' de Luis Silva, reconocida por los asistentes como un himno común. Según reportó Europa Press, los convocados corearon consignas vinculadas al fin de la etapa encabezada por Nicolás Maduro, como “cayó, la dictadura cayó”, “viva Venezuela libre” y “libertad, libertad”, en un ambiente festivo reforzado con baile y música desde el inicio del acto. El evento buscó respaldar públicamente la transición iniciada y reclamar un proceso “pacífico y ordenado”, en sintonía con la elección de Edmundo González en los recientes comicios de 2024.

Pedro Gil, portavoz de la Plataforma Venezolanos Bilbao Bizkaia, explicó en declaraciones a Europa Press que esta movilización tenía tres objetivos principales: mostrar respaldo a la detención de Nicolás Maduro, exigir que se respete la voluntad popular manifestada el pasado 28 de julio en las urnas y pedir la liberación de los presos políticos. Gil calificó la operación que resultó en el arresto de Maduro como una “acción quirúrgica” y remarcó que la mayoría de los venezolanos repartidos en el mundo se identifican con el deseo de una transición que evite el enfrentamiento y garantice el orden democrático en el país. Subrayó, también, la preocupación concreta por el destino de dos ciudadanos bilbaínos que permanecen incomunicados en prisiones venezolanas, reiterando el riesgo que enfrentan tanto ellos como centenares de personas privadas de libertad por razones políticas o civiles.

El vocero indicó ante la prensa que la prioridad tras la detención es la puesta en marcha efectiva de la transición hacia Edmundo González, a quien definieron como el presidente electo por el voto del 28 de julio pasado. Alertó sobre el peligro que corren los denominados “rehenes” de la administración anterior, una cifra que aglutina a más de 1.000 personas que, según Gil y Europa Press, han sido arrestadas por protestar o verse involucradas en situaciones de disidencia, expuestas a prácticas de tortura bajo custodia del régimen depuesto.

El ambiente de la concentración incluyó manifestaciones de esperanza y consignas orientadas a reforzar la calma social. Pedro Gil remarcó que tanto Edmundo González como María Corina Machado se mantienen en comunicación constante con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y solicitó a los venezolanos dentro y fuera del país “paciencia”, subrayando la necesidad de avanzar de manera escalonada hacia un cambio durable y pacífico. El portavoz hizo referencia al caso de la transición política española como precedente, mencionando que algunos integrantes del régimen saliente pueden participar inicialmente para facilitar un traspaso institucional estable. Recalcó que la ciudadanía venezolana defiende los valores pacíficos y democráticos, descartando el riesgo de intensificación del conflicto civil.

El acto en Bilbao contó también con la presencia de figuras políticas locales y estatales. Según detalló Europa Press, intervinieron el parlamentario del Partido Nacionalista Vasco (PNV) Mikel Arruabarrena, el exportavoz del PNV en el Congreso y natural de Venezuela, Iñaki Anasagasti, y la secretaria general del Partido Popular vasco, Esther Martínez. Anasagasti, portando una bandera venezolana, expresó su satisfacción por la detención de Maduro y enumeró factores que, a su juicio, resumían la situación previa de Venezuela: reiteró la denuncia de irregularidades en las elecciones, la cifra de nueve millones de venezolanos forzados a emigrar y la existencia de represión en el país, además de los casos de secuestro político. El exdiputado reconoció su desconcierto ante la postura de partidos españoles como EH Bildu, Podemos y Sumar, instando a una postura clara sobre los hechos en Venezuela.

Durante su intervención, Anasagasti relacionó el contexto sociopolítico de Venezuela con la influencia de Cuba en la estructura administrativa e informativa del país sudamericano. En su alocución a los asistentes y según recogió Europa Press, el exdiputado remarcó la necesidad de que España reconozca a Edmundo González como legítimo presidente y felicite a María Corina Machado por la obtención del Premio Nobel de la Paz. Aludió a la importancia de distanciarse del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, a quien vinculó con una gestión que, en su criterio, no contribuye a la solución del conflicto venezolano. Anasagasti manifestó la expectativa de que el Gobierno español adopte un papel más activo y constructivo, dada su capacidad de influencia en eventuales negociaciones internacionales.

El avance del acto llevó a la Policía Local de Bilbao a reorganizar el espacio ocupado por los manifestantes, desplazando a los asistentes hacia la acera frente al edificio consistorial para facilitar el flujo peatonal. El número de participantes se incrementó después de las 18:15, prolongando los cánticos y las expresiones de alegría colectiva. Durante el evento, se percibió la solidaridad con otras naciones como Cuba y Nicaragua –de las que algunos asistentes llevaban banderas–, a cuyos pueblos se dirigieron reclamaciones por “libertad”.

En lo referente a la coyuntura política, el portavoz Pedro Gil matizó las repercusiones de declaraciones internacionales, como las del expresidente estadounidense Donald Trump, sobre eventuales liderazgos para encauzar la transición. Gil invitó a distinguir entre comentarios públicos y decisiones ejecutivas, recordando que tanto María Corina Machado como Edmundo González han defendido la vía democrática y pacífica. En lo relativo a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, Gil declaró que se mantenían vigilantes sobre las formas que pueda asumir el relevo institucional, apreciando que el diálogo con actores internacionales como Marco Rubio se mantiene fluido desde hace tiempo.

Según Europa Press, la movilización finalizó con prolongadas expresiones de celebración, agrupando a una comunidad venezolana marcada por la reivindicación de sus derechos y respaldada por varios representantes políticos vascos. Las demandas centraron la atención en el respeto a la soberanía popular, la liberación de los detenidos y el deseo de un traspaso pacífico del poder, evitando tanto la violencia como el estancamiento. Los participantes reiteraron el compromiso con la democracia en Venezuela, extendiendo gestos de solidaridad a otros pueblos bajo contextos represivos.