Fallece con 80 años Dimitar Penev, seleccionador búlgaro en el Mundial de 1994

La comunidad deportiva lamenta la muerte de una leyenda que llevó a Bulgaria a la cima del fútbol internacional y fue distinguido como mejor técnico de su país en el siglo XX, según comunicó la federación búlgara

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El legado deportivo de Dimitar Penev persiste en Bulgaria, donde su figura es reconocida tanto por sus hazañas futbolísticas como por el impacto que tuvo fuera del campo. Según informó la Federación Búlgara de Fútbol (BFU), Penev falleció a los 80 años, tras enfrentar una prolongada enfermedad. La comunidad deportiva del país recordó su trayectoria durante el anuncio oficial difundido este sábado.

La BFU destacó que Penev desempeñó un papel determinante en la historia del fútbol búlgaro. Como seleccionador nacional durante el Mundial de Estados Unidos 1994, guio al equipo hasta el cuarto puesto, una actuación que representó uno de los mayores logros en la historia deportiva del país. De acuerdo con la federación, durante ese torneo, la selección de Bulgaria venció a equipos de alto nivel: superó a Argentina, finalista del Mundial anterior, con un marcador de 2-0 en la fase de grupos, y luego derrotó a Alemania, vigente campeona mundial, por 2-1 en los cuartos de final. El equipo no pudo avanzar a la final tras ser eliminado por Italia, que ganó 2-1 en las semifinales, y después cayó por 4-0 ante Suecia en el partido por el tercer puesto.

Tal como reportó la BFU, Penev ejerció como seleccionador en dos ciclos distintos y dirigió al CSKA de Sofía en cuatro etapas, consolidándose así como una figura central tanto en el fútbol de clubes como en el ámbito internacional. Antes de su consolidada carrera como entrenador, Penev compitió como jugador en tres Copas del Mundo con Bulgaria, participando en los torneos celebrados en Inglaterra en 1966, México en 1970 y Alemania en 1974. Su desempeño durante esas décadas contribuyó a cimentar su reputación, que posteriormente se vería reflejada en los banquillos.

Durante su trayectoria, la federación lo distinguió como el mejor técnico de Bulgaria en el siglo XX, un reconocimiento basado tanto en sus logros cuantificables como en el impacto social y cultural de sus contribuciones. De acuerdo a información difundida por la BFU, Penev continuó vinculado al desarrollo institucional del fútbol búlgaro incluso después de dejar los cargos de dirección técnica, asumiendo funciones de asesor en la organización.

Georgi Ivanov, presidente de la federación, expresó en una declaración oficial que su país pierde a una figura emblemática. "Éste es un día negro no solo para el fútbol búlgaro, sino también para el deporte nacional y para nuestra sociedad en su conjunto; nos ha dejado una verdadera leyenda como Dimitar Penev", afirmó Ivanov, citado por la BFU. En la misma intervención, Ivanov subrayó la estima que la sociedad sentía por Penev tanto por sus logros deportivos como por su integridad personal. El dirigente añadió que Penev "trabajó hasta el último día en nombre de su amado deporte, incluso como asesor de la Federación Búlgara de Fútbol".

Según publicó la BFU, Ivanov enfatizó que "su legado será insuperable y le estaremos eternamente agradecidos por haber situado a Bulgaria entre las mayores potencias futbolísticas del planeta", y transmitió las condolencias de toda la familia futbolística del país a los allegados del exseleccionador.

La influencia de Penev abarca no solo el éxito colectivo del fútbol búlgaro en niveles internacionales, sino también el fomento de futuras generaciones de jugadores y técnicos. De acuerdo con la información proporcionada por la federación, Penev funcionó como referente y ejemplo para la comunidad futbolística del país a lo largo de varias décadas, siendo recordado además por su carácter y por su entrega a la disciplina.

La noticia del fallecimiento de Dimitar Penev movilizó reacciones tanto dentro como fuera del fútbol. Numerosos aficionados, exjugadores y representantes de instituciones deportivas manifestaron su pesar por la pérdida del entrenador que encabezó el ciclo más exitoso de Bulgaria en una Copa del Mundo. Tal como remarcó la BFU, la contribución de Penev será recordada en la memoria colectiva del deporte búlgaro y por quienes integran la estructura del fútbol nacional.