España llama a la desescalada, pide respetar el Derecho Internacional y ofrece "sus buenos oficios"

Pedro Sánchez expresa preocupación por el operativo estadounidense en Venezuela, subraya la importancia del respeto a la legalidad internacional y reitera la disposición del Gobierno a facilitar una salida dialogada a la crisis, velando por la comunidad española en el país

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El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, sostuvo conversaciones recientemente con Edmundo González, candidato opositor al que parte de la comunidad internacional reconoce como “presidente electo” de Venezuela y que se encuentra asilado en España después de haber salido del país en septiembre de 2024. De acuerdo con Europa Press, Albares ha mantenido discretos contactos con González, aunque por el momento no han trascendido detalles sobre el contenido de la charla.

Tras el operativo militar de Estados Unidos en territorio venezolano, que culminó con la captura de Nicolás Maduro en las últimas horas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, emitió una declaración pública instando tanto a la “desescalada” como a la responsabilidad de los actores implicados. Según informó Europa Press, Sánchez subrayó la necesidad de que se respete el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas, alineando su posición con la contenida en un comunicado previo del Ministerio de Asuntos Exteriores. El jefe del Ejecutivo reiteró además la disposición de España para facilitar una salida dialogada a la crisis venezolana, ofreciendo nuevamente “sus buenos oficios”.

El comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, citado por Europa Press, destaca el ofrecimiento del Gobierno español de mediar en la búsqueda de una solución pacífica y negociada para el conflicto que atraviesa Venezuela. Las autoridades españolas recalcaron que no han reconocido los resultados de las elecciones presidenciales celebradas el 28 de julio de 2024. En esos comicios, la oposición, encabezada por Edmundo González, reclamó la victoria, pero el Gobierno de España no ha adoptado la postura de otros países que consideran a González como “presidente electo”.

El respaldo de España a iniciativas en favor de una salida democrática a la crisis venezolana ha sido una constante, sostiene Europa Press. Tanto el presidente Sánchez como el ministro Albares han defendido la necesidad de que cualquier solución sea de naturaleza pacífica y que surja de la propia sociedad venezolana. Además, el Ejecutivo español ha reiterado su política de acogida hacia quienes se han visto obligados a abandonar Venezuela por razones políticas, recordando que decenas de miles de personas han encontrado refugio en España por este motivo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores español confirmó, según Europa Press, que el personal de la Embajada y del Consulado en Caracas, así como sus familias, se encuentran en perfecto estado y que la unidad de emergencia consular mantiene vigilancia permanente sobre la situación de la comunidad española en el país sudamericano. En Venezuela residen actualmente más de 150.000 ciudadanos españoles. “Su seguridad es nuestra prioridad”, escribió el ministro Albares en la red social X, en referencia al seguimiento que el Gobierno realiza sobre su situación.

Entre las acciones recientes de seguimiento diplomático, Albares comunicó, a través de varios mensajes reportados por Europa Press, que ha mantenido contactos con el gabinete de crisis del propio Ministerio y conversaciones con sus equivalentes internacionales. Entre ellos figuran la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, y los ministros de Exteriores de Italia y Portugal, dos países que, junto con España, cuentan con nutridas colonias en Venezuela, además del responsable de la diplomacia brasileña, dado que Brasil comparte frontera con Venezuela.

Como detalló Europa Press, España se mantiene atenta a la evolución de la situación en Venezuela, combinando el llamado al respeto de la legalidad internacional con la oferta de apoyo para acercar posiciones y reducir la tensión en el escenario político del país latinoamericano.