
Según la versión difundida por la defensa de Eduardo del Castillo, el operativo ocurrido en el aeropuerto de Santa Cruz, donde fuerzas policiales detuvieron al exministro de Gobierno de Bolivia justo antes de que abordara un vuelo internacional, no presentó indicios de obstrucción a la labor de los uniformados, lo que llevó al Ministerio Público a señalar la ausencia de motivos para acusarlo formalmente. El Ministerio Público confirmó ante la jueza de Instrucción Penal de Warnes, Rosario del Carmen Egües, que no existió impedimento al trabajo policial, situación que culminó con la orden judicial de liberar a Del Castillo y a su cuñado.
De acuerdo con lo publicado por el diario boliviano ‘El Deber’, Del Castillo, durante la audiencia llevada a cabo tras los hechos, declaró que la privación de su libertad fue ilegal e indebida. El exministro relató que los agentes procedieron a detenerlo junto a su cuñado mientras gestionaban su embarque para un vuelo con destino internacional, pese a no haberse opuesto a los procedimientos de verificación realizados por la policía. La intervención del Ministerio Público descartó la existencia de desobediencia o resistencia que justificara la retención.
Según consignó ‘El Deber’, Del Castillo detalló a las autoridades que su propósito al viajar era acompañar a su hija menor, quien tiene un diagnóstico de autismo, a una cita médica neurológica en Santiago de Chile. El plan de viaje contemplaba la presencia de su esposa, el cuñado y la psicopedagoga de la hija menor, además de otra hija de la pareja, según las declaraciones expuestas en la audiencia.
Respecto al desarrollo de los controles en el aeropuerto, Del Castillo expuso que se registraron demoras poco habituales durante el trámite migratorio. Agregó que, si bien todos los documentos requeridos se encontraban en regla y los pasaportes ya habían sido sellados, un capitán de policía le advirtió verbalmente que intentarían evitar su salida con cualquier argumento, según lo recopilado por ‘El Deber’.
En paralelo, según lo reportado por el mismo medio, el abogado defensor de Del Castillo interpuso denuncias contra las autoridades policiales de Santa Cruz. El representante legal calificó las acciones como un atentado que estaría ligado a supuestos motivos políticos, indicando que la detención vulneró los derechos no solo de su cliente, sino también de su núcleo familiar.
Luego de analizar la versión de los hechos presentada por la Fiscalía y en cumplimiento de las pruebas documentales, la jueza Egües determinó que ni Del Castillo ni su cuñado enfrentarían cargos de obstrucción. Así, ambos recuperaron la libertad en la misma jornada en que se produjeron los acontecimientos, según detalló ‘El Deber’.
Por último, en sus declaraciones ante las autoridades judiciales reproduciendo lo reportado por el diario boliviano, Del Castillo reiteró que el proceso enfrentado estuvo marcado por irregularidades en los controles y por la percepción de una vigilancia excepcional sobre sus movimientos, vinculando el hecho a su papel como exfuncionario público y figura política del Movimiento al Socialismo (MAS) en anteriores elecciones presidenciales.
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