Al menos cinco muertos en un atentado suicida en una mezquita del noreste de Nigeria

La explosión ocurrió durante la oración en Maiduguri, dejando víctimas y decenas de heridos, confirmó la policía, mientras equipos de seguridad resguardan el área y se investiga el hecho, sin que ninguna organización haya aceptado la responsabilidad hasta ahora

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Las autoridades desplegaron personal de distintas fuerzas de seguridad alrededor del mercado de Gamborun, en Maiduguri, para proteger el área y controlar el acceso después de la explosión de un artefacto que interrumpió la plegaria vespertina en una mezquita. El hecho, según informó la Policía del estado de Borno, dejó al menos cinco personas fallecidas y más de 30 heridos, quienes fueron trasladados al Hospital Universitario de Maiduguri. El incidente ocurrió este miércoles alrededor de las 18:15 horas, durante una de las principales oraciones diarias, en una región marcada por la violencia de grupos armados. La situación permanece bajo investigación, sin que hasta ahora alguna organización haya reivindicado la responsabilidad de este ataque.

De acuerdo con lo detallado por el portavoz policial Nahsum Daso, citado por la agencia de noticias nigeriana, la explosión se produjo mientras los fieles permanecían congregados dentro del templo, situado en una zona concurrida por la presencia del mercado Gamborun. Las víctimas, de acuerdo con el recuento oficial, engloban tanto a los fallecidos como a quienes sufrieron lesiones de diversa gravedad. El funcionario no precisó si la cifra de muertos incluye al atacante suicida, y señaló que la investigación continúa para establecer responsabilidades y esclarecer los detalles del suceso.

Según publicó la prensa local y retomó la cobertura internacional, los servicios médicos del Hospital Universitario de Maiduguri recibieron a 35 personas con heridas como consecuencia del atentado. Los equipos de respuesta priorizaron la atención de los afectados, mientras la policía mantenía bloqueos y controles en los accesos y alrededores para evitar nuevos incidentes y preservar las evidencias.

Hasta el momento, ninguna agrupación armada ha asumido la autoría del hecho. Sin embargo, el estado de Borno ha registrado ataques recurrentes durante el verano, atribuidos a organizaciones como Boko Haram y su facción separada, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA). Tal como informó la agencia de noticias nigeriana, las fuerzas de seguridad y las autoridades federales de Nigeria identifican a ambas organizaciones como actores principales en la violencia que afecta al noreste del país, especialmente en áreas próximas a la cuenca del lago Chad, donde han perpetrado decenas de atentados.

El medio consignó que tanto Boko Haram como ISWA se han mantenido activos en Maiduguri y otras localidades de la región, centrando sus ataques en espacios públicos, infraestructuras religiosas y mercados, lo que ha generado desplazamientos internos y graves consecuencias humanitarias. A raíz de estos antecedentes recientes, los efectivos han incrementado la vigilancia y patrullaje en puntos considerados de alta vulnerabilidad, reforzando la seguridad tras cada incidente.

De acuerdo con el historial de episodios de violencia en Borno, la acción de grupos extremistas ha derivado en oleadas de desplazados, afectando la cotidianidad de varias comunidades y dificultando las actividades económicas y sociales. Las autoridades, mientras avanzan en las investigaciones sobre el atentado del miércoles, han solicitado la colaboración de la ciudadanía para identificar posibles sospechosos y evitar la propagación de versiones no comprobadas sobre lo sucedido.

El portavoz policial mencionó también que el operativo en la zona del mercado Gamborun se mantendrá hasta garantizar la seguridad de residentes y visitantes, además de esclarecer si existió algún tipo de complicidad local o de apoyo logístico al perpetrador del atentado. Los reportes de prensa consultados subrayaron que este tipo de acciones suelen tener como objetivo desestabilizar a la comunidad y plasmar una manifestación de poder e influencia sobre territorios disputados por los grupos armados. La investigación por parte de las autoridades nigerianas continúa en curso, mientras la población de Maiduguri busca recuperar la normalidad tras el ataque.