Un ataque con drones ucranianos provoca daños en dos muelles y dos buques de la región rusa de Krasnodar

La ofensiva nocturna con aparatos no tripulados en la bahía de Temriuk obligó a evacuar dos barcos y puso en riesgo instalaciones energéticas clave, según autoridades, quienes mantienen bajo evaluación el alcance de las afectaciones en puertos e infraestructuras

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La evacuación de los tripulantes de dos embarcaciones tras el incendio desatado en la bahía de Temriuk, al suroeste de Rusia, logró evitar lesiones personales aunque el fuego se propagó por aproximadamente 1.500 metros cuadrados de superficie portuaria. La noticia principal, según publicó Interfax, apunta a un ataque nocturno con drones atribuido al Ejército de Ucrania, que causó daños en dos muelles, dos buques y un oleoducto en la localidad de Volna, dentro de la región rusa de Krasnodar. Las autoridades mantienen bajo evaluación el alcance de las afectaciones en infraestructura portuaria y energética, al tiempo que los equipos de emergencia se desplegaron para impedir una mayor propagación de las llamas y limitar los daños materiales.

De acuerdo con lo consignado por Interfax, el ataque obligó a evacuar rápidamente a las tripulaciones, una medida que resultó esencial para salvaguardar vidas humanas en medio de la ofensiva y el fuego que comprometió varias instalaciones adyacentes. Tanto los servicios de rescate como las unidades de seguridad priorizaron la protección del personal y la contención de los focos activos, mientras la operación de emergencia se extendió a áreas del puerto que resultaron vulneradas por el impacto directo de los drones.

La agencia Interfax reportó que, a consecuencia directa del incidente, las autoridades aplicaron un protocolo especial para reforzar la vigilancia y los trabajos de evaluación de daños en los sectores afectados. La interrupción de las actividades portuarias y los efectos sobre el oleoducto de Volna despertaron inquietud entre responsables y operadores energéticos respecto a la continuidad de la cadena de suministro, aspecto que permanece bajo análisis mientras se realizan inspecciones detalladas en la zona, de acuerdo con la misma agencia.

El Ministerio de Defensa de Rusia, citado por Interfax, informó que durante la noche se neutralizaron seis drones ucranianos en distintos puntos, tanto en Krasnodar como en la vecina región de Briansk y en áreas costeras del mar Negro. Estas acciones formaron parte de un operativo ampliado para impedir nuevos intentos de incursión con aparatos no tripulados y así contener el avance de la ofensiva tecnológica desplegada por Ucrania, según detalló la fuente consultada por el medio.

Interfax especificó que la magnitud del ataque y la urgencia en la respuesta de los equipos de emergencia evitaron víctimas humanas, pero no lograron impedir pérdidas materiales considerables. El suceso, según la agencia, se sitúa dentro de un patrón de operaciones que incrementa la tensión en las fronteras del suroeste ruso y expone vulnerabilidades en infraestructuras civiles y energéticas de la región.

El medio ruso también recogió cifras ofrecidas desde Kiev, donde el Ejército ucraniano declaró haber derribado 58 de los 86 drones rusos detectados esa misma noche sobre territorio ucraniano. Este intercambio de ataques similares entre ambos bandos remarca la preponderancia de la guerra a distancia en la actual fase del conflicto, impulsada por el uso sostenido de sistemas aéreos no tripulados y la necesidad creciente de implementar respuestas defensivas tecnológicas de igual escala.

La cobertura de Interfax subraya que la utilización recurrente de drones generó desafíos adicionales en la administración y protección de instalaciones logísticas, energéticas y civiles. La integridad de las infraestructuras críticas, como puertos y oleoductos, pasó al centro de la vigilancia ante la posibilidad de nuevas ofensivas, mientras técnicos y fuerzas de seguridad evaluaban y reparaban las áreas más impactadas.

Según publicó Interfax, las autoridades y equipos técnicos especializados continuaron con las tareas de supervisión de los daños y el refuerzo de la vigilancia. Se mantienen atentos a la evolución de las consecuencias en la circulación marítima y la estabilidad de las cadenas energéticas, preocupaciones que se suman al creciente número de ataques con vehículos aéreos no tripulados en la zona.

La emergencia y el posterior operativo de control no solo se centraron en el puerto de Temriuk, sino también en otras infraestructuras relevantes, acentuando las medidas de seguridad en toda la región de Krasnodar. Hasta el cierre de la jornada reseñada, los efectivos desplegados mantenían el monitoreo de los perímetros afectados, evaluaban los daños en buques, muelles y oleoductos, y ajustaban los planes de contingencia ante el riesgo de nuevos episodios de violencia tecnológica en la frontera suroeste de Rusia.