Un ataque con un avión no tripulado deja al menos diez muertos en un mercado de la región sudanesa de Darfur

Cientos de familias han quedado sin medios de subsistencia tras el bombardeo de un dron en el principal centro comercial de Malha, mientras la destrucción, la incertidumbre y la falta de ayuda agravan la crisis en Darfur Norte

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La falta de información acerca de los responsables del bombardeo con dron que arrasó el mercado de Al Hara en Malha ha fomentado un clima de vulnerabilidad y temor entre la población local, según informó el Sudan Tribune. Este escenario de incertidumbre dificulta la organización de la asistencia humanitaria y la coordinación de ayuda para las personas damnificadas, en una región donde la destrucción de la principal zona comercial ha dejado a cientos de familias sin medios para obtener ingresos ni acceso regular a alimentos y productos básicos.

El ataque con un avión no tripulado, que tuvo lugar en el área de Malha, Darfur Norte, cerca de la frontera con Libia, provocó la muerte de al menos diez personas, además de pérdidas materiales extensas, reportó el Sudan Tribune. Las consecuencias inmediatas del golpe incluyeron incendios en puestos de venta, tiendas y bodegas, lo que derivó en la pérdida de empleo y recursos para muchos habitantes. El Consejo de Salas de Emergencia y las autoridades locales alertaron sobre la magnitud de los daños y la complejidad de la crisis, mientras continuaban evaluando el número de afectados y la escala de destrucción ocasionada.

Según consignó el Sudan Tribune, la población de Malha y otras localidades cercanas ha comenzado a temer la repetición de episodios violentos, especialmente en espacios de alta concurrencia civil como mercados y centros comerciales. El ataque se produjo mientras la región experimenta una escalada de enfrentamientos armados, contexto en el que las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) lograron recientemente controlar la ciudad de El Fasher, capital provincial que se encuentra a unos 210 kilómetros al sur de Malha. El avance de las RSF ha intensificado los desplazamientos internos, el desabastecimiento y el deterioro de las condiciones para acceder a servicios básicos, medicamentos y comida.

El temor generalizado y la tensión social documentados por el Sudan Tribune reflejan el impacto que la violencia ha tenido sobre la rutina diaria de las comunidades. Testimonios de residentes, recogidos por el medio, señalan que la serie de bombardeos y la inseguridad han alterado profundamente la vida de los habitantes, que ahora enfrentan dificultades mayores para abastecerse en los mercados y mantener formas elementales de organización social. El mercado de Al Hara, además de quedar prácticamente reducido a cenizas, simboliza la pérdida de referentes comunitarios y redes de apoyo económico en la zona.

Las organizaciones humanitarias y los comités civiles han intentado reunir información precisa sobre los daños humanos y materiales, con el objetivo de mejorar el envío de recursos de emergencia y sensibilizar a actores internacionales sobre la gravedad de la emergencia. Según publicó el Sudan Tribune, la falta de claridad respecto a la autoría y al origen del dron ha complicado la posibilidad de identificar objetivos de protección y rutas seguras para la entrada de ayuda exterior, pues continúa la amenaza de nuevos bombardeos y obstáculos a la movilidad.

El deterioro social y económico no se limita a la localidad de Malha, sino que también se observa en otras ciudades de Darfur Norte, donde la infraestructura y la capacidad de recuperación comunitaria se han visto reducidas por la violencia persistente, reportó el Sudan Tribune. Desde la ofensiva sobre El Fasher, las condiciones de vida han empeorado debido a la caída de la red de servicios, el incremento de casos de malnutrición y las denuncias de abusos y violaciones a derechos humanos en las zonas asediadas.

Las imágenes divulgadas por el Sudan Tribune revelan el nivel de destrucción sufrido en el mercado de Al Hara, mostrando estructuras completamente incineradas y la paralización de actividades comerciales fundamentales para la economía familiar. Numerosos habitantes, al quedar sin sus trabajos y sin acceso a bienes esenciales, han solicitado apoyo urgente, mientras que las entidades de asistencia enfrentan dificultades debido a la movilidad restringida y la persistente amenaza de nuevos ataques.

La ubicación de Malha, próxima a la frontera libia, ha generado preocupación adicional entre las autoridades y la población, dada la posibilidad de un mayor uso de tecnología de guerra, como aviones no tripulados, en la escalada del conflicto armado. El Sudan Tribune remarca que la destrucción de este importante punto comercial y la persistencia del estado de emergencia han amplificado el miedo de los habitantes ante la posibilidad de desplazamientos masivos y una mayor precariedad.

El Consejo de Salas de Emergencia, en declaraciones recogidas por el Sudan Tribune, ha enfatizado la necesidad de redoblar esfuerzos internacionales para gestionar una respuesta humanitaria adecuada y garantizar que los problemas de Darfur Norte obtengan la visibilidad suficiente entre la comunidad internacional. Según esta entidad, el ciclo de violencia, la creciente inseguridad y la imposibilidad de acceder a bienes y servicios esenciales mantienen a la región sumida en una situación de emergencia prolongada, sin perspectivas inmediatas de estabilización o reconstrucción.

La combinación de enfrentamientos armados, destrucción de la infraestructura comercial y dificultades para la llegada de la ayuda humanitaria ha inclinado a muchas familias a buscar refugio en zonas menos expuestas, aunque las condiciones para los desplazados tampoco aseguran la satisfacción de necesidades básicas. De acuerdo con el Sudan Tribune, la carencia de una solución política al conflicto y la continuidad de las hostilidades continúan poniendo en riesgo la supervivencia de los civiles en Darfur Norte.