Honduras inicia el escrutinio de casi 2.800 actas con inconsistencias de las presidenciales de noviembre

La transmisión en directo del recuento electoral hondureño, supervisada por observadores nacionales e internacionales y difundida por decenas de cámaras, responde a la exigencia de transparencia ciudadana ante una definición presidencial muy ajustada y elevada tensión social

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La crítica vigilancia sobre la revisión de las actas electorales en Honduras, que incluye la observación presencial por misiones internacionales y la difusión pública de imágenes de todo el proceso, ha cobrado protagonismo debido a que de ella depende la resolución de la contienda presidencial. Según relató HRN, el recuento de los votos procede bajo la mirada de aproximadamente 170 cámaras instaladas dentro del Centro Logístico Electoral del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), cuyas imágenes se emiten en tiempo real a través de YouTube, en respuesta a una exigencia ciudadana de máxima transparencia en medio de una competencia electoral caracterizada por la estrecha diferencia de votos.

De acuerdo con HRN y El Heraldo, el proceso de revisión extraordinaria se centra en 2.792 actas que contienen irregularidades. Estas actas agrupan 586.320 votos de los 18 departamentos del país, abarcando regiones donde la disputa por la presidencia mostró diferencias mínimas. La necesidad de este escrutinio especial surge debido a que la distancia entre Nasry Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, candidato del Partido Liberal, es inferior a dos puntos porcentuales, según consignó El Heraldo. Esa escasa diferencia ha elevado la presión pública sobre el Consejo Nacional Electoral (CNE) y sobre los observadores nacionales e internacionales, que supervisan el procedimiento en un entorno de tensión social creciente.

La OEA, cuya participación figura como central en el seguimiento, volvió a demandar que los actores políticos y la sociedad mantengan una conducta pacífica y colaborativa durante esta fase, recordando que la legitimidad del resultado depende del compromiso colectivo. El Heraldo recogió que la organización, mediante sus voceros institucionales, alertó sobre el riesgo de que posibles acciones de cualquiera de las partes puedan amplificar la tensión, afectando potencialmente la estabilidad nacional.

Simultáneamente al repaso de las actas, el órgano electoral hondureño examina 299 impugnaciones interpuestas por partidos y candidatos. HRN informó que el Consejo cuenta con un plazo legal de once días para completar tanto la revisión especial como el análisis de las impugnaciones, comenzando desde la apertura pública del conteo en el Infop. Todas las etapas se desarrollan bajo el escrutinio directo de representantes de las diversas fuerzas políticas y de los observadores foráneos.

Candidatos y dirigentes han subrayado la importancia de preservar la trazabilidad y el resguardo de cada voto. Según citó El Heraldo, Salvador Nasralla reclamó que “el CNE y los observadores extranjeros documenten y gestionen minuciosamente cualquier denuncia ligada a la apertura y revisión de actas”, destacando que un registro exhaustivo de cualquier incidente resulta fundamental para sostener la credibilidad del sistema electoral. Otros aspirantes y representantes partidarios han reiterado la necesidad de garantías que permitan verificar de modo integral cada paso del conteo, tal como informaron HRN y El Heraldo.

El despliegue de transmisión en directo y sistemas de videovigilancia en distintos puntos del centro electoral responde a la demanda de mecanismos de control que posibiliten a la población seguir las labores de recuento y así contrarrestar las dudas sobre la opacidad del proceso. HRN señaló que esta innovación logística busca que cualquier persona pueda fiscalizar la integridad del escrutinio de primera mano, equipando a la fase decisiva del recuento con medidas de transparencia inéditas en la historia reciente del país.

El conteo preliminar, según reportó HRN, había alcanzado el 99,80 por ciento del total de votos. Sin embargo, la declaración oficial de un ganador dependerá de la validación completa del recuento especial y de la resolución definitiva de las objeciones planteadas durante el proceso. El Consejo Nacional Electoral mantiene que no dará a conocer resultados finales hasta la conclusión de todos los procedimientos formales.

La OEA y otras misiones internacionales han mantenido diálogos permanentes con las autoridades hondureñas, promoviendo mensajes públicos de calma, cooperación y respeto por las reglas del proceso electoral. Documentos y declaraciones revisadas por El Heraldo reflejan que estos organismos remarcan la trascendencia del actual momento para el fortalecimiento de la confianza en los sistemas democráticos y para que el desenlace de la elección sea socialmente aceptado por todos los actores involucrados.

La logística implementada para abrir a la ciudadanía las puertas del Centro Logístico Electoral representa, según HRN y El Heraldo, un hito en términos de transparencia y podría constituir una referencia para futuros comicios. Durante esta etapa, el país permanece atento a cada comunicado y actualización del CNE, a las intervenciones de la misión de observadores y al seguimiento minucioso que efectúan los medios nacionales, dentro de un clima de vigilancia social y exigencia de cumplimiento de garantías legales.