El Banco de Inglaterra baja un cuarto de punto el tipo de interés, al 3,75%

Cinco miembros del Comité de Política Monetaria votaron por reducir la tasa de referencia, una decisión marcada por intensa división y que ocurre en un contexto de menor inflación y desaceleración económica en Reino Unido, según datos oficiales recientes

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Para el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra, las recientes cifras económicas del Reino Unido, caracterizadas por el aumento del desempleo hasta el 5,1% entre agosto y octubre, constituyen un contexto determinante para la adopción de nuevas medidas. En este marco, el grupo decidió reducir en 25 puntos básicos el tipo de interés de referencia, fijándolo en 3,75%. Esta medida coloca el precio del dinero en su nivel más bajo desde inicios de febrero de 2023 y obedece a una coyuntura de menor inflación y desaceleración económica, de acuerdo con datos oficiales. Según reportó el medio, la decisión se alcanzó tras una votación dividida entre los nueve miembros del Comité: cinco optaron por la rebaja de tasas y cuatro defendieron mantenerlas en el 4%.

De acuerdo con la información publicada, esta división evidencia la intensa controversia dentro del órgano de gobierno del banco central británico respecto al futuro de su política monetaria, principalmente por la evolución reciente de indicadores como la inflación y el producto interno bruto. El Banco de Inglaterra explicó que el margen para continuar relajando la política monetaria dependerá del comportamiento de la inflación en los próximos meses, después de señalar que el sesgo restrictivo de su política se ha atenuado gracias a una rebaja acumulada de 150 puntos básicos a partir de agosto de 2024.

Las previsiones del Banco de Inglaterra, según consignó el medio, apuntan a que la trayectoria del tipo de interés bancario seguirá mostrando descensos pausados. No obstante, la entidad advirtió que las próximas decisiones en materia de flexibilidad serán más complejas, dado el entorno económico incierto. Especialistas y miembros del Comité consideran que los próximos pasos estarán sujetos a una minuciosa revisión de las condiciones de inflación y actividad.

El análisis de la inflación revela que la tasa interanual británica alcanzó en noviembre un 3,2%, representando una reducción de cuatro décimas con respecto al mes previo y convirtiéndose en el registro más moderado desde marzo pasado, según detallaron fuentes oficiales al medio citado. Esta evolución inflacionaria ha contribuido a justificar una postura más flexible en política monetaria, respondiendo también a la ralentización de la economía.

En cuanto a la actividad productiva, el Reino Unido experimentó en octubre una contracción del PIB del 0,1% en comparación con septiembre, cuando ya se había evidenciado otro retroceso del mismo calibre. Además, el crecimiento se mantuvo estancado en agosto. El comportamiento del empleo también refleja presiones adicionales sobre la economía: la tasa de desempleo incrementó una décima en el trimestre finalizado en octubre, alcanzando el 5,1%. Según recopiló el medio, este nivel representa el valor más elevado registrado desde enero de 2021 y corrobora los desafíos que enfrenta el mercado laboral británico en el actual context macroeconómico.

El Banco de Inglaterra no prevé reunirse de nuevo para revisar su política de tipos hasta el 5 de febrero de 2026, una muestra del enfoque deliberado que la institución busca imprimir sobre su marco de decisión. La entidad subrayó que seguirá vigilando de cerca el desarrollo de la inflación y otros indicadores clave para calibrar potenciales ajustes futuros. Según lo publicado, la institución evalúa el resultado de su reciente ciclo de flexibilización como una respuesta directa a las señales de pérdida de dinamismo económico y al amainamiento de las presiones sobre los precios al consumidor.

En la visión de la mayoría del Comité, reseña el medio, orientar la tasa hacia niveles más bajos contribuirá a sostener la demanda y proteger el empleo. Sin embargo, la cercanía del voto, con cuatro integrantes defendiendo la postura de mantener el tipo en el 4%, refleja la cautela frente a la persistencia de ciertos riesgos inflacionarios y la relativa incertidumbre sobre la solidez de la recuperación económica.

El proceso de toma de decisiones en el Banco de Inglaterra, informa el medio, se caracteriza actualmente por diferencias notorias sobre la velocidad y profundidad adecuadas para este ciclo de rebaja en los tipos de interés. Este escenario se produce tras un periodo prolongado en el que la institución mantuvo una postura restrictiva, motivada por la tendencia alcista que mostraba la inflación en años recientes. La desaceleración en los precios y el débil desempeño del PIB han inclinado la balanza hacia una estrategia de apoyo al crecimiento.

En síntesis, la resolución adoptada ratifica la importancia que otorga el Banco de Inglaterra al seguimiento de los principales indicadores macroeconómicos y la cautela con que actuará el Comité para no comprometer la estabilidad futura. Cada ajuste en la política monetaria, según concluye la información del medio, estará supeditado a la evolución de las expectativas de inflación y al balance de riesgos para la economía británica.