Óscar López niega que el PSOE protegiera a Salazar y defiende que se aplicarán los protocolos

Óscar López asegura desde Bruselas que existen mecanismos internos claros para abordar las denuncias contra Francisco Salazar, rechaza cualquier encubrimiento e insiste en la firmeza del partido frente a conductas que califica como “verdaderamente intolerables”

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Durante su intervención en Bruselas, Óscar López expresó su confianza en que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) aplicará sus mecanismos internos establecidos para tratar las denuncias presentadas contra Francisco Salazar. Según publicó el medio, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública remarcó que el partido dispone de "protocolos" claros que deben ejecutarse en casos como este, asegurando que ningún tipo de conducta denunciada quedará sin la debida atención dentro de la organización.

Según informó el medio, López también negó que el PSOE hubiera tomado alguna medida para proteger a Salazar de las denuncias anónimas de acoso. El secretario general del PSOE-M, al ser cuestionado por la prensa, respondió de forma tajante que no existe encubrimiento y que el partido actúa conforme a sus normativas internas en este tipo de situaciones. López enfatizó que, a diferencia “de otros partidos que ni siquiera tienen esos protocolos” o en los que se “aplaude” a consejeros luego de denuncias judicializadas, el PSOE mantiene estructuras específicas y una respuesta activa ante las denuncias. De acuerdo con sus declaraciones, “lo que hemos leído de las denuncias es verdaderamente intolerable”, frase que pronunció ante los medios durante su participación en la reunión de ministros de Telecomunicaciones de la Unión Europea en la capital belga.

El funcionario subrayó que el PSOE está actuando y pronunciándose de manera constante sobre el caso desde que las acusaciones salieron a la luz, según consignó el medio. Afirmó: “Estoy absolutamente convencido de que lo van a aplicar”, en referencia a los protocolos internos de actuación ya establecidos dentro del partido. Al ser preguntado si opina que la actuación debería elevarse a la Fiscalía, evitó dar una respuesta concreta, argumentando que no conoce el caso “en primera persona”.

Sobre la posibilidad de que los protocolos partidarios hayan fallado en algún momento o si se debería proceder directamente a la Fiscalía, López prefirió no posicionarse. Detalló, siempre de acuerdo con el medio, que no dispone de información directa ni responsabilidad sobre el expediente en cuestión y señaló: “No conozco el expediente, no es mi responsabilidad. Yo insisto en que confío plenamente en quién tiene que hacerlo para tomar las decisiones que tenga que tomar”.

El ministro también fue preguntado acerca de si Salazar continuó colaborando como asesor del PSOE durante el tiempo en el que la investigación respecto a las denuncias experimentó retrasos. López afirmó tajantemente que no le consta tal hecho y explicó que no tiene ninguna información sobre que Salazar haya seguido vinculad al partido en ese periodo, reportó el medio.

De igual modo, el ministro contestó “no” de forma rotunda al ser indagado sobre si el PSOE protegió de alguna manera a su exalto cargo, según la información publicada. Frente a las insistencias periodísticas sobre la gestión y el seguimiento del caso, López reiteró su confianza en los organismos internos habilitados para la revisión y toma de decisiones dentro del propio partido. También remarcó las diferencias entre la actuación del PSOE y la de otras formaciones políticas, insistiendo en la existencia y cumplimiento de protocolos internos.

Al margen de las responsabilidades específicas, López recalcó que no figura entre sus competencias personales el manejo del expediente ni el conocimiento directo sobre los pormenores de la denuncia, informó el medio. Volvió a reafirmar su confianza en quienes llevan estos asuntos dentro del PSOE, puntualizando que serán ellos quienes determinen los próximos pasos en concordancia con la normativa interna vigente.

La polémica en torno al caso de Salazar ha despertado cuestionamientos sobre la efectividad de los procedimientos internos en la gestión de denuncias. Según los datos publicados, el PSOE sostiene una postura de aplicación estricta de sus procesos internos y niega cualquier forma de protección al exalto cargo en cuestión.