México anuncia la muerte de Pedro 'N', alias 'El Pichón', ligado al cártel de Sinaloa

El despliegue de la Secretaría de Marina en Choix permitió la desarticulación de laboratorios y la detención de operadores clave, mientras autoridades mexicanas y estadounidenses destacaron la relevancia de atacar a quienes lideran redes criminales vinculadas al tráfico internacional

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La extradición pendiente de Pedro “N”, apodado “El Pichón”, hacia Estados Unidos fue citada como evidencia de la gravedad de sus delitos y del interés de ambos países en desarticular las redes criminales ligadas al narcotráfico y la violencia. Según consignó El Sol de Sinaloa, ese marco internacional marcó el contexto del anuncio oficial sobre la muerte del presunto líder del cártel de Sinaloa, ocurrida durante el desarrollo de un operativo de la Secretaría de Marina en la sierra del municipio de Choix, Sinaloa.

Durante el despliegue, el medio El Sol de Sinaloa reportó que elementos federales incautaron armas, drogas, vehículos y precursores químicos dentro de viviendas y laboratorios. Esos lugares, ubicados mediante inteligencia militar, servían para la manufactura y almacenamiento de sustancias ilícitas destinadas al tráfico internacional, particularmente fentanilo y cocaína. En la intervención también resultaron arrestadas dos personas consideradas operadores de alto nivel en una célula del cártel.

La noticia de la muerte de “El Pichón” fue confirmada el domingo por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, a través de su cuenta oficial en la plataforma X. Según las declaraciones del funcionario publicadas en El Sol de Sinaloa, el deceso ocurrió debido a un enfrentamiento armado, luego de que Pedro “N” respondiera con violencia a la presencia de las fuerzas federales en la zona de difícil acceso.

El Sol de Sinaloa detalló que sobre Pedro “N” existía una solicitud de extradición encausada por el Tribunal Federal del Distrito Sur de California, donde se le imputaban cargos de conspiración para importar y distribuir fentanilo y cocaína en Estados Unidos. Además de su rol dentro del cártel de Sinaloa, autoridades mexicanas le atribuían vínculos con homicidio, secuestro, tortura y la recuperación violenta de deudas relacionadas con actividades de narcotráfico. La publicación indicó que tanto en México como en Estados Unidos, las investigaciones sobre “El Pichón” abarcaban su posible manejo de rutas de trasiego transnacional y su pertenencia a distintas ramas del grupo criminal.

El avance de esta operación fue reconocido públicamente por autoridades de ambos países. El embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, felicitó al Gabinete de Seguridad nacional y remarcó el carácter binacional de las pesquisas en las que figuraba “El Pichón”, señalándolo por delitos como homicidio, secuestro y tortura. Según reportó El Sol de Sinaloa, Johnson también relacionó este desenlace con arrestos en otras jurisdicciones, como España, donde integrantes de organizaciones mexicanas enfrentan cargos similares por actividad delictiva transfronteriza.

El embajador Johnson enfatizó el fenómeno de capturas continuas en territorio estadounidense de individuos asociados con cárteles mexicanos, lo que a su juicio acredita la efectividad del trabajo coordinado entre México y Estados Unidos para confrontar el crimen organizado, según trascendió en el medio local. Esta opinión fue congruente con la postura mexicana de abordar al narcotráfico mediante una combinación de inteligencia y operativos focalizados en la sierra de Choix.

Los antecedentes de Pedro “N”, documentados por El Sol de Sinaloa, lo relacionaban con redes y trayectos controlados para el tráfico de drogas sintéticas, las cuales figuran entre las principales preocupaciones de salud y seguridad pública en ambos lados de la frontera. Los expedientes abiertos sobre el líder criminal en los dos países englobaban aspectos que iban desde el comercio ilícito de narcóticos hasta la violencia generada por la competencia entre grupos de la delincuencia organizada.

Durante la jornada de la operación en la sierra, fuerzas federales confiscaron múltiples elementos logísticos identificados como esenciales para el flujo de sustancias ilegales con destino principal hacia Estados Unidos. Esta incautación afectó la infraestructura y capacidad de operación del cártel de Sinaloa en una zona estratégica, según resaltó El Sol de Sinaloa.

García Harfuch, en declaraciones recogidas por el medio local, expuso el valor para la seguridad nacional de eliminar del panorama criminal a un líder regional, tomando en cuenta que sus operaciones generaban recursos y violencia vinculados al tráfico internacional. El desmantelamiento simultáneo de laboratorios y el arresto de operadores durante el despliegue militar formaron parte de una secuencia de acciones destinadas a asestar golpes directos contra la estructura operativa del grupo delictivo, debilitando tanto sus capacidades de producción como de almacenaje.

De acuerdo con lo reportado por El Sol de Sinaloa, la región intervenida posee un historial de laboratorios clandestinos dedicados a la elaboración y ocultamiento de drogas prohibidas. El medio detalló que estos espacios asegurados durante la operación reforzaban la logística para el trasiego de fentanilo y cocaína, cuyas consecuencias afectan a comunidades en ambos países, incluyendo muertes por sobredosis y episodios sistemáticos de violencia.

La coordinación de esta intervención se enmarcó dentro de estrategias bilaterales recientes, orientadas a arruinar la funcionalidad de células y ramificaciones extranjeras del cártel. El Sol de Sinaloa resaltó, citando fuentes federales, que la operación concluyó con la neutralización de un objetivo prioritario y la captura de actores clave, lo cual debilitó la operatividad de la organización narcotraficante en una de sus áreas emblemáticas.

La articulación entre inteligencia militar, persecución penal y colaboración internacional en este operativo ilustra la respuesta de los gobiernos de México y Estados Unidos ante el narcotráfico transnacional. Las declaraciones de funcionarios de ambos países, reflejadas en los reportes de El Sol de Sinaloa, remarcaron que acciones como estas inciden en la reconfiguración de las estructuras criminales y afirman la intención de reforzar la cooperación permanente.