
Las fuerzas kurdas revelaron el hallazgo de restos de drones, señalando como operadores a combatientes extranjeros asociados con Estado Islámico y desplegados en zonas controladas por autoridades sirias. De acuerdo con lo difundido por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), este hallazgo refuerza su denuncia sobre la posible colaboración entre facciones gubernamentales sirias y militantes del Estado Islámico, mientras piden una investigación internacional y la persecución de quienes brinden apoyo a estos grupos. Según publicó el medio de comunicación, el enfrentamiento se ubica en la región oriental de Raqqa, en un contexto de creciente tensión entre milicias kurdo-árabes y las fuerzas respaldadas por Damasco.
Las FDS informaron este miércoles que derribaron dos vehículos aéreos no tripulados, lanzados desde áreas bajo control del gobierno central, cerca de la aldea de Ganem al Ali, en el este de Raqqa. Según consignó la organización mediante un comunicado difundido en su canal de Telegram, el ataque formó parte de una serie de acciones contra posiciones kurdas, realizadas durante la última semana desde zonas dominadas por milicias gubernamentales y sus aliados. Tras el derribo de los drones, equipos de las FDS realizaron un análisis de los restos, identificando como responsables a combatientes extranjeros integrados en Estado Islámico, quienes, de acuerdo con las investigaciones, emprendieron misiones de reconocimiento, vigilancia y ataque en los límites entre ambos bandos, operando desde enclaves gubernamentales.
El texto publicado por el medio subraya la acusación directa de las FDS contra el Ejecutivo de Ahmed al Shara, a quien responsabilizan de facilitar el uso de posiciones y fortificaciones controladas por facciones oficiales para que milicias yihadistas efectúen operaciones de reconocimiento y ataques con drones sobre las filas kurdas. Esta práctica, según la denuncia, está permitiendo que Estado Islámico recupere capacidades ofensivas en una escala considerada peligrosa tanto para las fuerzas de autodefensa como para la población civil.
En respuesta a estos incidentes, las FDS requirieron el apoyo de sus aliados en la Coalición Internacional contra Estado Islámico —de la que Siria forma parte desde noviembre—, solicitando la apertura de una investigación y la toma de medidas judiciales contra todas aquellas personas o grupos que hayan facilitado apoyo logístico, militar o de inteligencia a los operadores de los drones. El mensaje señala que la indiferencia ante estas acciones conlleva riesgos para la seguridad regional y podría facilitar el reagrupamiento del Estado Islámico, situación que consideran perjudicial para las comunidades locales.
A las pocas horas de divulgar la denuncia, la milicia kurda comunicó que varios de sus integrantes participan en la tarea de neutralización de rutas de ataque y posiciones empleadas específicamente por Estado Islámico para el lanzamiento de drones contra los puntos defensivos de las FDS. El grupo publicó además material audiovisual, el cual, afirma, evidencia la presencia de combatientes yihadistas en estos emplazamientos. Este material refuerza la tesis de una coordinación antidisturbios entre militantes radicales y facciones vinculadas a las autoridades de transición sirias, cuyo objetivo señalado son las posiciones kurdas y la estabilidad de la zona norte del país.
El comunicado de las FDS destacó su permanencia en operaciones destinadas a desmantelar fuentes de amenaza, ratificando su compromiso con la defensa del norte y este de Siria y con la protección de las comunidades bajo su control frente al terrorismo. Esta serie de denuncias adquiere especial resonancia en momentos en que se intensifican los enfrentamientos entre las FDS y fuerzas leales a las autoridades interinas que asumieron tras la caída en diciembre de 2024 del régimen de Bashar al Assad.
Según detalló el medio citado, en los últimos meses las FDS han enfrentado recurrentes ataques de células de Estado Islámico, incluyendo un atentado registrado a finales de septiembre, que resultó en la muerte de cinco combatientes kurdos. Asimismo, las fuerzas han protagonizado varias operaciones dirigidas a reducir la presencia y actividad de milicianos yihadistas en el territorio, a la vez que reciben agresiones de grupos relacionados con el nuevo aparato estatal sirio.
A pesar de que el presidente de transición de Siria y el comandante de las FDS, Mazlum Abdi, ratificaron el 10 de marzo un acuerdo relacionado con la reintegración paulatina de las instituciones autónomas kurdo-árabes al marco estatal sirio, la implementación del convenio ha transitado por dificultades y ha desencadenado nuevos choques esporádicos entre ambos bandos, según detallaron fuentes del medio. Los atrasos administrativos y militares han profundizado la división, agudizando el clima de violencia en la región.
En este contexto, las fuerzas kurdas señalan una constante vigilancia sobre potenciales amenazas, enfatizando la necesidad de controlar las rutas por las que los grupos radicales buscan transportar tecnología y recursos para sus ofensivas. Mientras tanto, la Coalición Internacional observa los acontecimientos con atención, ante posibles implicaciones para el equilibrio en el norte sirio y los avances contra el Estado Islámico, consignó la publicación original.