China insta a EEUU a abordar las cuestiones relacionadas con Taiwán con "máxima prudencia"

Funcionarios del gigante asiático calificaron la reciente aprobación estadounidense de armamento para Taipei como una “grave amenaza” a la paz regional, exigieron a Washington respetar los acuerdos históricos y alertaron sobre posibles represalias ante futuras acciones similares

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Las advertencias de China dirigidas a Estados Unidos han adquirido mayor énfasis tras la autorización de un nuevo paquete de venta de armas a Taiwán por un valor de 330 millones de dólares (aproximadamente 280 millones de euros), un movimiento que las autoridades chinas perciben como una amenaza directa al principio de una sola China y a la estabilidad en el entorno Asia-Pacífico. Según informó la agencia Xinhua, Pekín considera esta transacción como el primer acuerdo de armamento de este tipo rubricado desde el inicio del segundo mandato de Joe Biden, lo que ha provocado un aumento inmediato en la tensión diplomática entre ambas potencias debido a la compleja situación geopolítica de la isla.

El portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado, Chen Binhua, manifestó que la reciente operación aprobada por Washington “compromete seriamente la soberanía china” y advirtió que el gobierno liderado por Xi Jinping está dispuesto a tomar “las medidas que considere necesarias” en defensa de lo que considera intereses nacionales fundamentales, reportó Xinhua. La respuesta firme de Pekín se difundió por canales oficiales y destacó la gravedad que el ejecutivo chino atribuye a la cuestión taiwanesa, recordando a Washington sus compromisos históricos derivados de los acuerdos alcanzados en las décadas de 1970 y 1980, donde Estados Unidos reconoció la postura china sobre Taiwán y estableció las bases actuales de la relación bilateral.

Chen Binhua y otros portavoces oficiales equipararon el envío de armamento estadounidense a Taiwán a una “vulneración clara” del principio de una sola China. Lin Jian, portavoz del Ministerio de Exteriores, afirmó ante la prensa que la seguridad e integridad territorial del país asiático conforma una “línea roja que no debe ser cruzada” y recalcó que la administración Biden “envía señales erróneas a las fuerzas separatistas e independentistas taiwanesas”, lo que en opinión del gobierno chino constituye una violación del Derecho Internacional y supone una grave amenaza para la paz en la región del Estrecho de Taiwán, recogió Xinhua.

El acuerdo autorizado por la administración estadounidense contempla la transferencia de sistemas de defensa y capacidades militares, según publicó el medio estatal. Desde la perspectiva de Washington, estos suministros buscan fortalecer la posición defensiva de Taiwán frente a eventuales amenazas militares. Sin embargo, el gobierno de Xi Jinping interpreta estas operaciones como un apoyo al movimiento separatista, ya que, a juicio de Pekín, refuerzan la capacidad de defensa de la isla al margen de los consensos diplomáticos preexistentes y envían una señal de respaldo a cualquier aspiración de independencia, reportó Xinhua.

Durante las últimas décadas, la cuestión de Taiwán permanece en el centro de las disputas y uno de los puntos más delicados de las relaciones sino-estadounidenses. Pekín sostiene desde 1949 que la isla constituye una parte inalienable de su territorio y rechaza cualquier reconocimiento internacional de su soberanía autónoma. Con cada episodio de cooperación militar entre Estados Unidos y el gobierno en Taipéi, la administración china refuerza su discurso sobre la injerencia extranjera y el peligro para su integridad territorial y la estabilidad regional.

El medio Xinhua consignó que los funcionarios chinos insisten en que el respeto al principio de una sola China es un pilar irrenunciable para la preservación de la paz, tanto en el Estrecho como en toda la región del Asia-Pacífico. Cualquier gesto político, diplomático o militar percibido como un desafío a ese principio se considera un factor desestabilizador. Las autoridades chinas enfatizan que la continuidad de la transferencia de armamento estadounidense podría minar el desarrollo estable de los lazos bilaterales y aumentar el riesgo de incidentes en Asia Oriental.

Según Xinhua, ante cada transferencia militar o declaración de respaldo a la defensa de Taiwán, los comunicados oficiales del Ministerio de Exteriores y el Consejo de Estado transmiten la disposición de China a responder si consideran vulnerados sus principios fundamentales. Estos mismos boletines llaman a Washington a manejar “con máxima prudencia” todo lo relativo al estatus de la isla y a evitar cualquier acción que pueda interpretarse como estímulo a los movimientos independentistas.

Pekín ha recordado de manera reiterada a la administración Biden la vigencia de los acuerdos históricos bilaterales, los cuales, según el gobierno chino, definen el marco de respeto y no injerencia mutua. Las exigencias incluyen la abstención de toda política que pueda alterar el statu quo, así como el cumplimiento estricto de los compromisos internacionales asumidos por la Casa Blanca en relación al reconocimiento de la soberanía china sobre Taiwán.

La respuesta oficial china subraya las consecuencias que podrían derivarse de una escalada en el suministro de armas a la isla, entre las que incluyen el deterioro de la confianza mutua y la imposibilidad de mantener un entorno de estabilidad y cooperación en Asia Oriental, consignó Xinhua. Las posturas gubernamentales que difunden los canales oficiales de información insisten en la “unidad nacional” y en la prioridad estratégica que representa la situación de Taiwán para la política exterior de China.

Las fuentes estatales chinas remarcaron que la vigilancia sobre los movimientos militares y diplomáticos estadounidenses en la región se mantiene constante, acompañada de comunicados regulares en los que Pekín expone su rechazo ante cualquier medida que interprete como una injerencia en asuntos internos. Analistas citados por Xinhua aproximan el aumento de tensiones a las implicancias políticas y simbólicas de que una potencia extranjera fortalezca el aparato militar de la isla, percibiéndolo no únicamente como una operación defensiva, sino como un desafío abierto a la unidad nacional de China y al equilibrio regional.

En todos los mensajes oficiales tras la aprobación del nuevo paquete de armamento, las autoridades chinas insisten, según Xinhua, en que la administración estadounidense debe dar prioridad al diálogo y la cooperación, respetar los marcos legales internacionales vigentes y abstenerse de ejecutar acciones que puedan interpretarse como una invitación al separatismo en Taiwán. Este episodio, como reiteraron portavoces de los distintos organismos estatales chinos, refuerza el lugar central que ocupa el asunto taiwanés en la agenda bilateral y en el diseño de la política exterior del gobierno de Xi Jinping.