Lammy aborda el conflicto del este congoleño con los presidentes de la RDC y de Ruanda

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Kigali/Kinsasa, 23 feb (EFE).- El ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, David Lammy, se reunió esta semana con los presidentes de Ruanda y de la República Democrática del Congo (RDC) para abordar el conflicto en el este congoleño, donde el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23) combate con apoyo ruandés.

Lammy se reunió este sábado en la capital de Ruanda, Kigali, con el presidente Paul Kagame, y ambos "hablaron sobre la necesidad de una solución duradera a la situación en la RDC, basada en la realidad sobre el terreno", informó la Presidencia ruandesa este domingo a través de la red social X.

"El presidente Kagame dejó claro que Ruanda está comprometida con una resolución pacífica, pero que sus intereses de seguridad legítimos deben ser reconocidos y respetados", añadió.

El ministro británico también se reunió el viernes en la capital congoleña, Kinsasa, con el líder de la RDC, Félix Tshisekedi, a quien expresó el "apoyo diplomático" de Londres, según informó en la misma plataforma la Presidencia congoleña.

"Lammy reiteró la posición firme de su país y dijo estar dispuesto a utilizar todos los recursos diplomáticos como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para garantizar el cumplimiento efectivo de los compromisos adquiridos por todas las partes", detalló Kinsasa.

"En caso de incumplimiento, Gran Bretaña no descarta sanciones contra Ruanda", añadió, después de que Lammy advirtiera el pasado enero de que el apoyo ruandés al M23 "pone en peligro" más de 1.000 millones de dólares (más de 956 millones de euros) anuales que el país africano recibe de ayuda global.

Por su lado, el ministro británico alertó en un vídeo difundido también en X sobre la crisis humanitaria provocada por la violencia del M23 y pidió "a todas las partes que permitan que la ayuda alcance a aquellos que más la necesitan", además de que se respete "la soberanía e integridad territorial de la RDC" y que el proceso de paz sea liderado por países africanos.

En los últimos años, dos procesos negociadores han sido impulsados para lograr la paz en el este de la RDC, donde operan más de un centenar de grupos rebeldes: el de Luanda -bajo la mediación del presidente de Angola, João Lourenço- y el de Nairobi.

La ofensiva del M23 -grupo formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994- ha incrementado la tensión entre Ruanda y la RDC, ya que el Gobierno congoleño acusa a Kigali de apoyar al M23, un extremo que ha confirmado la ONU.

Por su parte, Ruanda y el M23 acusan al Ejército congoleño de cooperar con las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), grupo fundado en 2000 por cabecillas del genocidio y otros ruandeses exiliados para recuperar el poder político en su país, una colaboración también corroborada por la ONU.

La actividad armada del M23 se reanudó en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño en la provincia de Kivu del Norte y, desde entonces, ha ido avanzando por varios frentes hasta tomar su capital, Goma, y Bukavu, capital de la vecina Kivu del Sur.

Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE